Pacarina del Sur
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Un acercamiento al inicio de la "vida universitaria": la relevancia de los vínculos de pares en los estudiantes inmigrantes durante el... ¿traspaso hacia la adultez?

An approach to the start of the "college life": the relevance of peer links on immigrant students during the... transfer to adulthood?

Uma abordagem para o início da "vida universitária": a relevância das ligações de pares em estudantes imigrantes durante a... transferência para a vida adulta?

Rodrigo Ezequiel Pallicer[1]; Emilio Tevez [2]

Recibido: 15-09-2014 Aceptado: 01-10-2014

Resumen

Resumen: El trabajo realiza, desde el campo sub-disciplinar de la Antropología y Educación, un acercamiento a la inserción de estudiantes inmigrantes a la “vida universitaria”. En este sentido, se pone en discusión los sentidos -vinculados al mundo de la adultez- que se producen desde la institución durante la inserción de los estudiantes analizando este proceso de traspaso a través del enfoque etnográfico. Además, se hace referencia a los vínculos de los estudiantes inmigrantes puntualizando en la redefinición con el lugar de origen y la relevancia que asumen los vínculos de pares al convertir la experiencia en un fenómeno colectivo. La información se relevó a partir de dos estrategias de investigación: la observación participante y la entrevista. La población de estudio estuvo constituida por estudiantes inmigrantes que ingresaron a la Facultad de Ciencias Sociales de la UNICEN (Prov. de Buenos Aires - Argentina) durante el 2013.

Palabras clave: estudiantes, inmigrantes, traspaso, educación, universidad.

 

Introducción

Este artículo forma parte de la línea de investigación en conformación orientada a problematizar los procesos de inserción que realizan poblaciones inmigrantes al llegar a un nuevo lugar de residencia. Su origen se encuentra en la aproximación exploratoria realizada con un grupo de inmigrantes colombianos en Quebec (Tevez, 2009, 2011) que continuó con el abordaje del tema en poblaciones latinoamericanas que residen en la ciudad de Olavarría, Prov. de Bs. As. (Tevez, 2011, 2012). Otro antecedente ha sido el trabajo exploratorio sobre el Profesorado de Educación Física en el que se analizaron los dispositivos institucionales mediante los cuales se generaban sentidos de pertenencia de los estudiantes con la institución (Borra et. al.,2011). En este artículo, la investigación se centra en el ingreso de la población de inmigrantes que inicia sus estudios en la Facultad de Ciencias Sociales (FACSO) de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN). El tema se aborda desde el campo sub-disciplinar de la Antropología y la Educación recuperando la distinción entre las categorías educación y escolarización (Levinson y Holland, 1996). La primera remite a la forma general en que las personas logran su reproducción y la segunda a una forma particular en que ese proceso se organiza. La importancia de esta diferenciación, además de jaquear el sentido hegemónico que se le imprime a la escolarización como el único sistema educativo por excelencia, permite establecer núcleos de problematización que entienden la educación como un fenómeno complejo y al aprendizaje como una dimensión inherente de la vida social (Lave y Wenger, 2007).

El trabajo se divide en cuatro apartados. En primer lugar, se desarrolla el enfoque teórico y metodológico desde el que se proyecta la investigación. Particularmente, se problematiza el concepto de socialización y se explicitan antecedentes y categorías analíticas que se vinculan a la información relevada en el campo. En segundo lugar, se presenta el contexto en el que se realiza la investigación reflexionando sobre las características del Curso de Introducción a la Vida Universitaria (de aquí en adelante CIVU) y el Programa de Extensión “Universidad y Familia”. En tercer lugar, se desarrolla el análisis de la etnografía dando cuenta principalmente de dos aspectos vinculados a la inserción de los estudiantes inmigrantes que por primera vez comienzan una carrera universitaria. Por un lado, los cambios que se establecen en su cotidianidad reflexionando acerca de cómo viven algunas de las experiencias que constituyen la “vida universitaria”. Por el otro, se hace referencia a la importancia que tienen los lazos que establecen los estudiantes con sus pares. Todo esto en la etapa que va del arribo de los ingresantes inmigrantes a la ciudad hasta el inicio de las primeras cursadas en el ciclo común. Finalmente, se proponen algunas consideraciones a fin de explicitar las reflexiones sobre el análisis de la inserción de estudiantes inmigrantes a la “vida universitaria”.

Imagen 1. Gentileza de la Secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarria.
Imagen 1. Gentileza de la Secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarria.

 

Aspectos teórico-metodológicos

Para problematizar la socialización de estudiantes inmigrantes durante su ingreso a la “vida universitaria” es necesario plantear algunas aclaraciones que organicen su abordaje. Ciertamente, la categoría socialización tiene un enorme recorrido y protagonismo en las Ciencias Sociales al ser la portadora de la definición que, incluso, en un momento resolvió la relación individuo-sociedad. Como plantea Tenti Fanfani (2002), si bien el concepto tiene un núcleo de verdad ya que al nacer todas las personas llegan a un mundo hecho, existen algunas críticas a sus principios organizadores: la división entre sociedad y persona, el condicionamiento que ejerce la primera sobre la segunda y la conceptualización de sociedad como un todo integrado ausente de contradicciones y/o conflictos. En oposición a estos se planteó que la relación entre sociedad y persona era bidireccional considerando a los segundos producto y productores de la estructura social dando lugar a la transformación social en el análisis de las formas de socialización. En esta línea se acuerda con la propuesta de Cerletti (2005) de incorporar las categorías experiencia formativa y apropiación. Ambos términos constituyen una visión superadora de la categoría socialización porque, al mismo tiempo que la reconocen, permiten poner “… en primer plano la capacidad transformadora de los sujetos y la construcción activa de la realidad social…” (Cerletti, 2005: 179).

Si bien en el párrafo anterior se establece un acercamiento a la definición de la socialización no deja de ser un planteamiento general. A fin de establecer una conexión entre la categoría y el caso de los ingresantes inmigrantes resulta pertinente el trabajo de Badaró (2006) sobre los primeros momentos de la socialización de los futuros oficiales del ejército argentino. Allí establece una clara delimitación de ese momento al definir la socialización inicial que comienza con los sujetos en situación de “novatos” y finaliza el convertirse en “cadetes”. En este caso, hacemos uso de esa definición para referirnos al proceso de traspaso que se inicia con el arribo de la población estudiantil a la ciudad y finaliza con el inicio de las primeras cursadas de las cátedras del ciclo común. Es decir, comienzan en situación de “novatos” al ser conocidos como “ingresantes” para convertirse en estudiantes universitarios. A partir de esta similitud recuperamos la idea de traspaso que propone el autor como un “… un proceso que posee niveles o dimensiones que se desarrollan en temporalidades y ordenamientos no siempre lineales y coherentes.” (Badaró, 2006: 63). Particularmente, se hará referencia a las actividades en la universidad, la llegada al nuevo lugar de residencia, el vínculo con el lugar de origen, el establecimiento de nuevos vínculos, teniendo en cuenta la interacción entre los estudiantes y el resto de los actores sociales.

La idea de traspaso se refiere a la transición que realizan los actores de la situación de “novatos” a la de “expertos”. En este sentido, resulta pertinente la perspectiva analítica propuesta por Lave y Wenger (2007) denominada Participación Periférica Legitima. Este enfoque habla de la relación entre novatos y veteranos en procesos en los que los nuevos participantes se transforman en integrantes de una comunidad de práctica. Particularmente, en este caso el abordaje se limita al inicio del proceso de participación periférica legítima en el que los novatos -estudiantes ingresantes inmigrantes- se acercan a la participación plena en las prácticas socioculturales de una comunidad. Además de reconocer su vinculación con el tema, la relevancia de incorporar esta perspectiva se centra en la conceptualización que los autores realizan de la categoría aprendizaje al definirla como parte de la práctica social en oposición a aquellos enfoques que la definen como una practica especifica. De esta forma, la Participación Periférica Legítima no se refiere a una forma educativa, una estrategia pedagógica o una técnica de enseñanza sino a un punto de vista analítico sobre el aprendizaje que se diferencia de la instrucción intencional y no se produce exclusivamente por internalización. En este marco los “ingresantes” se insertan en una experiencia educativa que excede el espacio del campus universitario y los constituye en parte de una comunidad de prácticas.

Imagen 2. Gentileza de la Secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarria.
Imagen 2. Gentileza de la Secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarria.

El relevamiento de la información se ha realizado desde el enfoque etnográfico (Rockwell, 2009) teniendo en cuenta documentar lo no documentado, mantener la centralidad del investigador en el campo, recuperar el “conocimiento local” que producen los “nativos” y analizarlo en conexión con los enfoques teóricos seleccionados. A partir de ello, se han puesto en práctica principalmente dos estrategias de investigación. Por un lado, la observación participante que deriva en el registro de las interacciones que desarrollan los actores. Por el otro, la entrevista con el objetivo es recuperar los sentidos que las personas tienen sobre las formas en que vivencian la realidad. Ambas, vinculadas al relevamiento de fuentes secundarias (documentos, reglamentos, producciones mediáticas) a fin de analizar la dimensión documental del contexto. El trabajo de campo se realizó con estudiantes inmigrantes en el marco del Curso de Introducción a la Vida Universitaria en febrero y marzo del año 2013. Las observaciones se realizaron principalmente en la comisión que se desarrollaba por la mañana. Del total de estudiantes que se presentaron a esta instancia se abordó a aquellos que provenían de otras localidades estableciendo un vínculo más cercano con cuatro estudiantes a los que se les realizaron varias entrevistas.

 

Políticas universitarias para el ingreso a la “vida universitaria”

La ciudad de Olavarría, ubicada en el centro de la Provincia de Buenos Aires, cuenta con un conjunto de instituciones escolares de nivel superior. Ello significa el arribo anual de personas interesadas que provienen de otras localidades en estudiar las carreras que ofrecen la universidad o el terciario. En torno a los primeros, la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires cuenta en la ciudad con la Escuela de Salud, la Facultad de Ingeniería y la Facultad de Ciencias Sociales. Esta última inició las actividades académicas en el año 1988 y en el presente brinda principalmente carreras orientadas a dos disciplinas: Comunicación Social y Antropología. La primera cuenta con dos tecnicaturas, el profesorado y tres orientaciones para su licenciatura. La segunda, además del profesorado, brinda las orientaciones Social y Arqueológica. A lo largo de su historia se han implementado iniciativas orientadas a los “ingresantes” dejando entrever la importancia que tiene este momento en la vida de los estudiantes. Una de las iniciativas que se mantuvo en el tiempo es el Curso de Introducción a la Vida Universitaria (CIVU) que se implementó a principios de los ’90 con una extensión de un mes a un mes y medio desarrollándose durante febrero y marzo.

A lo largo del tiempo se han modificado soportes y/o modalidades de trabajo del curso manteniendo solamente su carácter obligatorio y no eliminatorio. En un primer momento se organizaba a través de bloques que tenían contenidos de historia o sociología y el objetivo era acercar a los “ingresantes” a temas que iban a trabajar profundamente durante las cursadas. En esa época el CIVU estuvo a cargo de docentes que pertenecían a las cátedras de primer año y trabajaban junto a un grupo de estudiantes avanzados bajo la denominación de auxiliares alumnos. Esto se mantuvo hasta 1998, momento en el que se modificó la estructura dividida en un bloque con contenidos sociopolíticos e históricos y otro bloque orientado a la comprensión y producción de textos articulado a la instrucción de técnicas de estudio. En ese momento las comisiones mantuvieron los mismos docentes y el interés principal fue brindar herramientas para que los “ingresantes” se vinculen al nuevo contexto de estudio buscando que la dinámica de las clases fuera similar a las de las cátedras. En el año 2006 esta modalidad se modificó orientando los esfuerzos a implementar estrategia que tiendan a favorecer la filiación institucional de los “ingresantes”. El objetivo principal era que las personas se apropien del espacio logrando que lo signifiquen como propio más allá de los contenidos que se dieran en las cátedras. Esto se ha manifestado en, por ejemplo, tutorías, presentación de las carreras, panel de graduados, viajes temáticos, organización del tiempo y clases teórico-prácticas.

En el año 2012, en relación a las intenciones del CIVU, comenzó a funcionar el programa “Universidad y Familia”. Desarrollado desde la Secretaría de Extensión, Bienestar y Transferencia de la UNICEN el programa tiene la intención de generar un espacio para la integración de la familia de los estudiantes al ámbito universitario. En la sede de Olavarría el programa organizó una reunión a la que concurrieron representantes de la institución y familiares de los estudiantes que incluyó una visita por las instalaciones del campus universitario. Durante la reunión las autoridades de la universidad se refirieron a los “futuros aspirantes” planteando algunas cuestiones sobre lo que significa “ser universitario” focalizando en las diferencias que existen entre la universidad y el secundario. Además, al referirse a la elección de la carrera se la definió con “una elección de vida” poniendo como ejemplo a la población inmigrante que, además de comenzar sus estudios, tienen que aprender a cocinar y lavar la ropa significando el inició de una etapa de maduración. En torno al ejemplo el programa reconoce, a través de una nota en su página de internet, las dificultades por la que atraviesa esta población ya que la decisión implica “… una interrupción de las redes habituales de soporte (amigos, familia, etc.)…”. Frente a ello, en la misma nota, el programa propone mantener “… la continuidad de esos vínculos y que esta área sea un lugar de reencuentro para los mismos (familia, amigos y comunidad en general).”.

Imagen 3. Gentileza de la Secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarria.
Imagen 3. Gentileza de la Secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarria.

Las iniciativas impulsadas desde la Universidad y la Facultad reconocen la relevancia que tiene el momento de ingreso a la “vida universitaria”. Frente a ello, las acciones se orientan a vincular a los estudiantes al ámbito universitario a partir del conocimiento de las características del quehacer en la facultad y el mantenimiento de los lazos con sus familias en el marco de lo que define un momento de maduración.A continuación, se propone reflexionar sobre dichas iniciativas incorporando el análisis etnográfico realizado sobre la experiencia de traspaso que realizan los “ingresantes” inmigrantes. Esto, tiene dos implicancias. Por un lado, extender el abordaje más allá de las actividades que se realizan en la facultad entendiendo la “vida universitaria” como la totalidad cotidiana. Por el otro, reflexionar sobre las iniciativas establecidas desde la universidad haciendo hincapié en la documentación de lo no documentado. La importancia de este abordaje radica en comprender cómo otras dimensiones de la vida cotidiana se vinculan a la experiencia que realizan en la universidad y el CIVU, considerando que es la totalidad de la experiencia la que define la inserción.

 

Lo que produce el arribo… “diferentes caminos para una misma decisión”

Al finalizar la escuela secundaria las personas se encuentran ante la situación de decidir qué es lo que harán en el futuro. “A diario observamos, en los medios de comunicación y en las escuelas mismas, la preocupación en torno a qué harán los jóvenes al terminar de cursar la escuela secundaria.” (Hirsh, 2010: 201). En término generales, el interrogante propone como alternativas: estudiar o trabajar. En este caso quienes han elegido la primera opción han abandonado su lugar de origen para residir en la ciudad en la que se encuentra la institución elegida. En este caso, se trata de cuatro personas que tienen 18 años y han completado sus estudios en las modalidades de Ciencias Sociales, Arte y Ciencias Naturales. Dos provienen de localidades bonaerenses y dos de provincias del centro y sur del país. Al no residir en la ciudad nos interrogamos sobre los aspectos que condicionaron su arribo al nuevo lugar de estudio existiendo las mismas opciones en otras localidades del país.

Al relevar cómo se vincularon con la carrera elegida en algunos casos se relatan anécdotas de la niñez en las que aparecen familiares o situaciones escolares que los introducen exploratoriamente en los campos disciplinares. Así, Ramiro recuerda: “desde más chico me interesaba lo que era la arqueología, estudiar la cultura de los pueblos. Después, mi viejo me fue mostrando unos apuntes de antropología que había tenido en la carrera, y ahí me gusto. Ya a los 15 tenía decidido estudiar Antropología”. Agostina también se refiere a sus recuerdos: “en el 2008, cuando estaba en octavo, nos mostraron artículos sobre el descubrimiento de Lucy. Ahí es cuando me intereso, busque por Internet y me encontré con la universidad de La Plata”. En el caso de Marcos: “Desde chico me gustaban todas las cosas que veía en revistas y en la tele vinculadas con la arqueología…”. Sin embargo, no todos los ingresantes establecen una conexión lineal entre recuerdos, intereses y disciplina. Victoria no se refirió a sus recuerdos sino que comentó su interés por ser fotógrafa y, frente a la imposibilidad económica de poder hacerlo, se decidió por la carrera de comunicación porque: “me interesa lo mediático”.

La decisión de la disciplina no termina de definir el lugar de estudio ya que las carreras existen en otras universidades. Como se ve en el párrafo anterior y en este, los estudiantes mencionan otras instituciones de escolarización superior en otras localidades. Ramiro plantea: “En principio yo tenía ganas de ir a Buenos Aires. Pero después, por intermedio del ‘face’, con mi viejo nos pusimos a buscar y vimos que acá estaba antropología. Y bueno… ahí dijimos, por cuestión de comodidad, y que él ya había estudiado acá: ‘vamos busquemos y vamos a ver cómo es la cosa’.”. Marcos cuenta que en un momento estaba entre elegir cursar sus estudios en Formosa o Catamarca, nos dice que en su escuela: “… las mismas profesoras me comentaron acerca de la carrera de Arqueología” en la ciudad de Olavarría. En otros casos, como el de Agostina, no se trata de las distancias entre lugar de origen y de arribo sino que se ponen en juego aspectos vinculados a las características de la carrera: “…decidí venir a estudiar a Olavarría porque el programa de la Plata no me gusto”. O también, la existencia de vínculos familiares como en el caso de Victoria, Victoria ya que su padre vive en la ciudad.

En este acercamiento a las características de los actores y a las motivaciones que los acercaron a su nuevo lugar de estudio es posible realizar un primer planteamiento sobre los estudiantes que experimentan el proceso de traspaso durante el ingreso a la “vida universitaria”. Por un lado, se encuentran aquellas personas que se han acercado a los contenidos de las carreras que se ofrecen en la facultad y han condicionado su decisión de futuro que en su discurso expresa cierto grado de convencimiento. Por el otro, aquellos estudiantes que no han tenido ningún recuerdo que permita establecer un anclaje con la decisión de inscribirse en la facultad pero que consideran pueden tener relación con aquello que siempre desearon estudiar. Es decir, así como existen estudiantes que han decidido estudiar las carreras que ofrece la facultad, con el lógico grado de dudas e incertidumbres que produce iniciar una nueva etapa de la vida, existen estudiantes que no tienen intereses directos con las carreras de la institución. Todo pareciera indicar que, más allá de vinculación con la carrera, el proceso de traspaso tiene relevancia particular en la vida de las personas.

 

Cambios en la forma de vida hacia la “vida universitaria”

Antes del inicio de las actividades en la universidad, los estudiantes inmigrantes deben establecerse en la ciudad, lo que implica organizar un conjunto de aspectos que condicionaran el transcurso de su experiencia. Así, la nueva etapa establece rupturas con el lugar origen a partir de los cambios que se establecen en el nuevo lugar de residencia. En primer lugar, los estudiantes se encuentran en la situación de vivir solos por primera vez proyectando esa situación a lo largo del año. La mayoría de ellos vivían con sus familias antes de llegar a la ciudad de Olavarría. Nunca habían estado mucho tiempo fuera de su hogar ni habían tenido la responsabilidad de estar a cargo de organizar sus actividades domésticas. En segundo lugar, la idea de responsabilidad se extiende al ámbito universitario en donde la delimitación que aparece con mayor claridad es la que separa la facultad de la escuela secundaria. De esta forma, los estudiantes participan en distintas actividades a partir de las que conocen las prácticas que definen ser un universitario. Todo esto lleva a constituir un entramado que va más allá del vínculo que establecen con la carrera que han decidido estudiar. Todo parecería orientar la experiencia a convertirse en lo que socialmente se define como adulto.

Imagen 4. Gentileza de la Secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarria.
Imagen 4. Gentileza de la Secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarria.

Varios meses antes de iniciar las actividades en la facultad los estudiantes comienzan a organizar el arribo a la ciudad. En uno de los casos se identifica claramente las implicancias que tiene esta instancia en la vida de las personas. Es necesario plantear que este constituye una excepción por las características que el estudiante le dio al arribo al nuevo lugar de residencia. En principio, la primera visita a la facultad se hizo a mitad del año anterior a su inicio de cursadas: “… en mayo o junio, vinimos y pasamos acá a conocer, ahí estuvimos con la secretaria que nos atendió, nos contó más o menos como era la inscripción, nos mostró la ‘facu’ durante el recorrido. Y ahí ya estaba decidido plenamente estudiar eso…”. La travesía continuo un tiempo después cuando finalizaba el año: “Vine con mi mama en diciembre 5 días a inscribirme y a hacer el contrato del departamento, me quede 4 días donde conocí la ciudad y conocí la facultad también”. A modo de conexión con los otros casos se da una continuidad en la búsqueda y selección de la vivienda. Este no es un dato menor ya que constituye una decisión que organiza las formas de insertarse en el nuevo contexto. En algunos casos surge la existencia de relaciones personales que acercan a los estudiantes a determinados lugares. Los casos más comunes son aquellos que les significan a los estudiantes convivir con familiares, como el caso de la estudiante que vive con su padre, en otros casos aparecen los “conocidos”: “… un amigo de mi viejo me dijo de unos departamentos y justo había uno que estaba deshabitado. Llamé en noviembre y me dijeron que había uno disponible. En ese momento estaba con mis primos en la Plata y bueno, lo conocí… y me gustó.”.

Al comenzar a realizar las actividades de la universidad, como el CIVU, los ingresantes comienzan a vincularse a los contenidos de las carreras. Pero, además inicia el reconocimiento de los espacios que luego serán parte de su rutina: la relación con el comedor, la fotocopiadora, los espacios deportivos, el transporte, la biblioteca. Cada uno de ellos implica una serie de pasos administrativos que generan nuevas responsabilidades a los estudiantes. Cada situación obliga a los estudiantes a ser los actores que deben decidir sobre lo que desean hacer. Es decir, todos tienen acceso al comedor o a la biblioteca, pero depende de cada persona lograr el acceso. La idea del estudiante responsable se extiende al interior del CIVU cuando, en determinadas situaciones, los estudiantes solicitan la autorización de las personas a cargo. Por ejemplo, para irse de la cursada o ir al baño. Frente a ello, se recuerda a la persona que pide permiso que ella es la que debe decidir si se retira del salón o puede ir al baño. En general, este planteo es acompañado de un recordatorio para los estudiantes en el que se marca la diferencia entre el nivel superior y el nivel medio de escolarización. Al mismo tiempo, las personas a cargo del CIVU consideran las dificultades de esa etapa y también asumen el rol de ser acompañantes del proceso de traspaso. Durante el curso de ingreso, los ayudantes de cátedra escuchaban a los estudiantes y dialogaban con ellos intentando colaborar en las dificultades que los ingresantes les planteaban. Era común que los jóvenes interactúen con profesores, autoridades y estudiantes avanzados continuamente: “los chicos de fotocopiadora más o menos te dicen cómo manejarte”, “Agus… [Ayudante de cátedra]… nos decía lo que vamos a ver más adelante durante la cursada”.

En el marco del CIVU, el ingreso a la “vida universitaria” se centra en la idea de responsabilidad visualizándose de trasfondo un proceso de traspaso que iría de la adolescencia a la adultez. En los estudiantes inmigrantes esto se expresa claramente al tener que realizar un conjunto de actividades que, en principio, se dividen en las actividades de reconocimiento/vinculación con el lugar de residencia y, más específicamente, las de universidad. El caso que mejor expresa la complejidad de este proceso es el de Ramiro que realizó un proceso de reconocimiento para reconfirmar su decisión de arribar a la ciudad. Si bien las actividades que se vinculan a la facultad se diferencian por tener personas experimentadas que orientan a los ingresantes, las situaciones disponen a los novatos a obtener sus propios medios para lograr los objetivos de poder insertarse en la “vida universitaria”.

 

La incidencia de los lazos de pertenencia en el proceso de traspaso

En el marco de un proceso que obliga a tomar decisiones y resolver los inconvenientes que surgen durante la inserción, los actores establecen vínculos con otros pares a fin de que la experiencia sea colectiva. Sin bien la familia está presente y también la universidad, a través de los estudiantes avanzados del CIVU, los ingresantes se encuentran en la necesidad de acercarse a aquellas personas que se encuentran en su misma situación. Todo esto en el marco de las ausencias de los lazos de amistad y familia. Como plantea un estudiante: “… cuando vine al CIVU, cuando arranque el primer cuatrimestre fue cuando mas extrañaba, después vas entrando en ritmo y extrañas menos…”. La mayoría reconoce las dificultades de este momento en las que se presentan los mayores problemas: “… el primer cuatrimestre que es todo de golpe, que no te organizas…”. De esta forma, se produce un proceso doble en el que se da la ruptura de vínculos con el lugar de origen y el desconocimiento de las formas que asume la “vida universitaria”.

Lo planteado en el párrafo anterior fue experimentado por todos los estudiantes inmigrantes que llegaron a la ciudad para comenzar con sus estudios. Luego de un tiempo comienzan a surgir los primeros vínculos con sus pares Al comenzar a vivenciar la universidad y sus espacios es donde surgen las primeras relaciones: “…empecé a hablar y me cruce afuera con el ‘Pampa’, que conocía Henderson, y empezamos a charlar y todo, entonces empezamos a formar el grupo y laburar juntos en los trabajos, nos juntábamos en nuestra casa para laburar…”. A partir de ello, comienzan a resolverse las tensiones que surgen durante el proceso. En algunos casos estos vínculos se mantienen con el inicio de las cursadas e, incluso, podrían definir en el futuro el acercamiento a grupos de investigación u otro tipo de actividad académica. Pero además, el grupo que los estudiantes constituyen en el marco de las actividades universitarias permite empezar a organizar su vida por fuera de la facultad. Como plantean los ingresantes: “… también me ayudaron un poco los chicos de la pensión. Me acompañaban a conocer a dar una vuelta, charlábamos, todo ese tema de la contención.”, “…nos juntábamos hablábamos pavadas, salí una vez y me rebotaron, después vine un par de veces a la fiestas de la facultad…”, “nos juntamos en la casa de uno de los chicos a comer”, “íbamos a tomar mate a lo de Rafa, a su casa, fuimos como 3 veces”.

Lograr formar parte de un grupo es tan importante que la ruptura del mismo puede desencadenar la desorganización de sus integrantes. En uno de los casos se planteó la situación de la ausencia de una compañera y las implicancias de ello en la vida de la persona: “Estoy re perdida con los horarios (…) no sé que voy a hacer esta semana sin Agos…”. Para quienes van más allá de las fronteras del CIVU y visualizan otros espacios como el centro de estudiantes refuerzan este vínculo y, a la posibilidad de incorporar relaciones con los que se comparte la misma experiencia, se suman aquellos estudiantes que ya la han atravesado. Por ejemplo, Ramiro se sumó al centro durante el curso de ingreso y era común que participara de las actividades: “… me llevo bien con mucha gente, todos te ayudan, me lo esperaba, pero no tan rápido…”. La dinámica de este proceso se contrapone a otros casos en el que la persona mantiene los vínculos con el lugar de origen: “… y suele volver sábado y domingos a visitar… Nos contaba que suele volver a visitar gente, y porque extraña las comodidades de vivir con su mama, el tener todo hecho…”. Si bien no es posible plantear que esto perjudique su ingreso a la facultad, si establece una distinción con aquellos que durante el proceso de traspaso hacia la “vida universitaria” mantienen su vínculo con el lugar de origen y, al mismo tiempo, logran conformar un grupo de pertenencia con el que sea posible compartir dicho proceso.

Imagen 5. Gentileza de la Secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarria.
Imagen 5. Gentileza de la Secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarria.

Los estudiantes valoran las relaciones que establecen con sus pares. La confianza, la ayuda, el acompañamiento, son algunas de las formas en que definen la importancia que tienen. Si bien reconocen la presencia de la universidad a través de diferentes instancias en las que sienten la ayuda para atravesar ese momento nada reemplaza los vínculos que generan por sus propios medios. Aceptando la situación de traspaso en la que se encuentran las relaciones que se valoran son aquellas que se establecen con las personas que se encuentran en la misma situación. De esta forma, la desorganización, desorientación, miedo o dudas son compartidos lo que define un espacio en el que dichas sensaciones son redefinidas y aceptadas en tanto forman parte de un entrenamiento colectivo y no problemas individuales. Quien no pueda formar parte de este tipo de espacios que define a las comunidades de práctica en la vida universitaria, más allá de lo que propone la institución, podría experimentar mayores dificultades para insertarse. En este sentido, los nuevos lazos afectivos que generan en este nuevo espacio son importantes porque tienden a disminuir la relevancia que los actores le brindan a los lazos de origen.

 

Consideraciones Finales

El ingreso a la “vida universitaria” constituye un fenómeno complejo y heterogéneo. A través de los distintos ejemplos que se plantearon es posible reconocer que este proceso de traspaso tiene temporalidades no siempre lineales o coherentes (Badaró, 2006). A modo de contraste existen casos en los que se realiza un reconocimiento previo a través de las experiencias de otras personas, la visita a la ciudad e, incluso, el acercamiento a la institución escolar y casos en los que, además de la falta de información, no hay convencimiento sobre lo que se pretende estudiar. Sobre este último grupo resulta interesante continuar interrogando sobre los sentidos que tiene el ingreso a la facultad en aquellas personas que por diferentes motivos no están interesados en lo que ofrece la institución –por ejemplo, las carreras-. Sin embrago, a pesar que el proceso no sea siempre lineal o coherente, para la institución la inserción en la “vida universitaria” tiene como trasfondo el traspaso hacia la adultez. Esto se ve claramente en los discursos institucionales ya sea en las reuniones del programa “Universidad y Familia” o en el marco de las actividades del CIVU. Sobre esto último, sería pertinente interrogarnos sobre cómo viven y representan las situaciones de traspaso los estudiantes y los sentidos que circulan en torno a la adultez.

En el camino que va del novato al experto en el marco de la Participación Periférica Legitima resulta valioso el vínculo que se establece con quienes ya son expertos. En cierta forma, son quienes se encargan de recordar las características que asume la etapa en la que se encuentran y brindan consejos sobre cómo actuar en determinadas situaciones. Sin embargo, como se planteó anteriormente el camino a la experticia es solitario en tanto a la persona, para ser educada en este contexto, debe asumir responsabilidades en forma individual. Algún experto puede contarle su experiencia a un novato y guiarlo pero, finalmente, este último debería atravesar por la situación solo. En este sentido, cobra gran importancia los lazos que establecen con aquellas personas que se encuentran en su misma situación. Es con estos que, además de compartir experiencias y guiarse mutuamente, pueden encontrarse en un mismo punto y resolver la situación acompañados. Pero, como se planteo anteriormente, son los lazos entre pares los que ayudan a atravesar los “momentos difíciles” en los que se recuerda al lugar de origen redefiniendo una situación individual en algo colectivo. Así, son las relaciones entre pares las que permiten el desenvolvimiento de este proceso que redefine la relación con el lugar de origen al prescindir de la ayuda que esta pueda ofrecer. En este sentido, los lazos con los pares facilita el camino para ser parte de la comunidad de práctica en la que se organiza la “vida universitaria”. Sobre todo, porque su organización no se limita al espacio de la universidad sino que se extiende a los lugares de residencia, al conocimiento de la ciudad, al uso de los “tiempos de ocio”, entre otros. Esto último complejiza la visión que restringe la experiencia al ámbito de la facultad o a los contenidos de las carreras. En este sentido, la inserción a la vida universitaria constituiría un proceso colectivo en el que los lazos de pares tienen un rol protagónico en tanto tiene continuidad en los diferentes ámbitos que se da el proceso de traspaso.

A partir de lo dicho, es posible comenzar a plantear la relevancia de entender el aprendizaje como una dimensión inherente de la vida social que se visualiza al abordar la inserción en la “vida universitaria”. Esto, tiene dos implicancias al pensar en continuar la investigación. Por un lado, extender el abordaje más allá de las actividades que se realizan en la facultad entendiendo la vida universitaria como la totalidad cotidiana. Por el otro, reflexionar sobre las iniciativas establecidas desde la universidad puntualizando en aquellos aspectos del proceso que no se encuentran documentados. La importancia de esto radica en identificar como otras dimensiones de la vida cotidiana se vinculan a la experiencia que realizan en la universidad y el CIVU comprendiendo que es la totalidad de la experiencia la que define como se producirá la inserción. En este sentido, el objetivo de la investigación seria complejizar este proceso con el deseo de constituir un aporte para organizar el espacio universitario durante la etapa de ingreso.



Notas:

[1] Estudiante avanzado de la Lic. en Antropología Social en la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarria, perteneciente a la Universidad Nacional del Centro.  Integrante del Grupo de Investigaciones Socioculturales en Educación. Publicaciones: Jornadas de Antropología Social de Olavarria: “Migración e identidad: las estrategias de un grupo de estudiantes para responder a la migración desde sus localidades natales a la de su formación académica”. (2011). “El ingreso de estudiantes a la vida universitaria” (2013). Congresos. “Todos nos fuimos armando así”.  La experiencia de un equipo docente en torno al ingreso a la “Vida Universitaria”. (2014). Correo electrónico:Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

[2] Licenciado en Antropología Social por la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (Argentina). Doctorando en Antropología (FF y LL – UBA). Docente de la Licenciatura en Antropología or. Social en la Facultad de Ciencias Sociales (UNICEN). Director del Grupo de Investigaciones Socioculturales en Educación (GISE - NURES). Publicaciones: Congresos: “Los saberes de inmigrantes colombianos de tercera edad en la sociedad quebequense en relación al mercado laboral” (2009). Un acercamiento a la experiencia migratoria en el marco de la ley 25.871 (2011). Revistas: “Aprendizajes cotidianos en la sociedad de destino” (2011). “Inmigrantes bolivianos en Argentina: representaciones y resignificaciones acerca del trabajo en el lugar de origen y la sociedad de arribo”(2012). Libro: “La apropiación y participación de estudiantes en una escuela. Reflexiones etnográficas desde la Antropología y Educación” (2012). Capítulo de libro: “Antropología y Educación. Introducción” (2011). Correo electrónico:  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Bibliografía

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Cómo citar este artículo:

PALLICER, Rodrigo Ezequiel; TEVEZ, Emilio, (2014) “Un acercamiento al inicio de la "vida universitaria": la relevancia de los vínculos de pares en los estudiantes inmigrantes durante el... ¿traspaso hacia la adultez?”, Pacarina del Sur [En línea], año 5, núm. 21, octubre-diciembre, 2014. Dossier 13: Alternativas: artículos y revistas académicas latinoamericanas. ISSN: 2007-2309.

Consultado el Sábado, 23 de Septiembre de 2017.

Disponible en Internet: www.pacarinadelsur.comindex.php?option=com_content&view=article&id=1019&catid=49

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