Pacarina del Sur
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¡Amarás a tu prójimo, como a ti mismo! Participación y ausencias de las iglesias evangélicas al momento de brindar ayuda a los integrantes de las Caravanas migrantes en Ciudad Juárez, Chih.

You will love your neighbor as yourself! Participation and absences of evangelical churches when providing assistance to the members of the migrant caravans in Ciudad Juárez, Chih.

Você vai amar o seu próximo como a si mesmo! Participação e ausências de igrejas evangélicas ao prestar assistência aos membros das caravanas migrantes em Ciudad Juárez, Chih.

Gabriel Rayos García

Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, México

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Recibido: 16-10-2019
Aceptado: 20-11-2019

 

 

Las Caravanas migrantes en Ciudad Juárez, Chih., en 2018 y 2019

La movilidad migratoria o migración de personas, no es un fenómeno reciente, es parte del ser humano, movilizarse de sus lugares de origen a otros lugares, por diferentes razones. La más común es, buscar un trabajo, para mejorar sus condiciones y calidad de vida. Consecuentemente, el fenómeno migratorio, “ha cobrado en nuestros días una dimensión profunda, con su especificidad propia, ya que ha venido a trastocar las relaciones al interior de los estados receptores de migrantes, pues sus ciudadanos en los ámbitos morales cotidianos cada vez más son indiferentes o participan de prácticas xenofóbicas” (Guerrero, 2011).

Durante 2018 y 2019 se detonó un fenómeno de migración masiva de varios países centroamericanos, masterizado en multitudes de personas que se juntaron y emprendieron un éxodo, con intenciones de llegar a los Estados Unidos. A esta movilidad migratoria se le denominó Las caravanas migrantes, que en su mayoría fueron integradas por salvadoreños, hondureños, guatemaltecos, mexicanos (Guerrero, Michoacán, Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Jalisco, Chihuahua) y cubanos, asimismo, en menor medida, de otras latitudes latinoamericanas como: venezolanos, brasileños y otros.

Las Caravanas migrantes, siguieron masivamente su memoria historia, de las rutas migrantes, que siguieron sus compatriotas para llegar a los Estados Unidos, por ejemplo: “En 2015, aproximadamente 3,4 millones de centroamericanos residían en los Estados Unidos, representando el 8 por ciento de los 43,3 millones de inmigrantes en el país. Ochenta y cinco por ciento de los centroamericanos en Estados Unidos eran del Triángulo Norte, formado por El Salvador, Guatemala y Honduras” (Lesser & Batalova, 2017).

Los integrantes de estas migraciones masivas del Triángulo Norte, compartieron los factores que hace años viven estos países, por ejemplo: la lenta reestructuración después de las guerras intestinas que padecieron en diferentes etapas de la segunda mitad del siglo pasada que, al mismo tiempo, generó pobreza, inseguridad e inestabilidad política y que afectaron a los miembros de estos países. Además, se intensificó el crecimiento de grupos relacionados con el narcotráfico y las pandillas, los cuales, generaron un ambiente altamente belicoso, violento e inseguro, que, a su vez, generó mayor flujo de migrantes a los Estado Unidos, Asimismo:

La migración desde El Salvador y Honduras está vinculada a la violencia selectiva, como el asesinato, el secuestro, la extorsión y el reclutamiento forzado de pandillas, que produce sentimientos de inseguridad personal. Los miembros de pandillas obligan a las mujeres y niñas jóvenes a tener relaciones sexuales; La resistencia puede conducir a la muerte. Las pandillas también son conocidas por vengarse de sus rivales a través de la violación y el asesinato de hijas y hermanas (Hallock, Ruiz Soto, & Fix, 2018).

 

Como se puede notar, las razones de conformar grupos y salir masivamente de los países del Triángulo Norte, son de peso. También, estas caravanas migrantes fueron documentadas por los medios periodísticos, por el gran número de personas y la espontaneidad que las caracterizó. La Caravana inició el 12 de octubre de 2018 “con 160 personas en San Pedro Sula, Departamento de Cortés. Al día siguiente ya eran cerca de 1,300 personas, y el 14 de octubre, al llegar a Ocotepeque, más de 2000. […] casi la mitad de las personas (49%) se unió a la caravana en Honduras, 20.5% lo hicieron en Guatemala, 0.7% en El Salvador, 21.6% en Chiapas, 6.7% en otro estado de México” (COLEF, 2018, pág. 6).

Elaboración propia con base en datos de UN, Trends in International Migrant Stock: Migrants by Destination and Origin
Imagen 1. Elaboración propia con base en datos de UN, Trends in International Migrant Stock: Migrants by Destination and Origin. www.un.org/en/development/desa/population/migration/data/estimates2/estimates15.shtml.
Nota: Los límites y los nombres que figuran en este mapa no implican su apoyo o aceptación oficial por las Naciones Unidas.

Posteriormente la llamada Cuarta caravana sale del San Salvador, El Salvador el 31 de octubre en dos grupos de personas, que eran 300 aproximadamente, la Quinta caravana también se integra por aproximadamente 240 salvadoreños de Las Chinamas. Para el 14 de enero de 2019, otra caravana alrededor de 500 hondureños salió de San Pedro Sula, por consiguiente, entre 7000 y 9000 mil personas ingresaron a territorio mexicano, con intenciones de llegar a diferentes puntos fronterizos entre México y Estados Unidos (CNDH, 2018).

Las Caravanas migrantes además de lidiar con el largo recorrido, la falta de comida, la inseguridad…, también se enfrentaron a acciones de discriminación y racismo por parte de la ciudadanía mexicana, reflejada claramente en las redes sociales. Pero, por otra parte, algunos gobiernos locales, ONG, Iglesias y ciudadanía, los arropó. “De acuerdo a un sondeo de la encuestadora De las Heras Demotecnia en la primera semana de entrada a México de la caravana, el 52% de los mexicanos pensaba que debía permitirse el libre acceso a los migrantes y brindarles oportunidades, mientras que 32% pensaba que había que cerrarles el paso” (COLEF, 2018, pág. 6).


Imagen 2. (Kummetz, 2017).

En su gran mayoría los integrantes de las caravanas migrantes en su mayoría, llegaron a dos puntos de cruce internacional: Tijuana y Ciudad Juárez, Chih., en ninguna de las dos ciudades, las autoridades municipales se preocuparon por registras o censar a las personas, que arribaron a la frontera, ya sea, que hayan cruzado, pedido asilo, permanecido en los puentes internacionales o albergues improvisados. Las cifras de los miembros de las caravanas migrantes, fueron fluyendo por otras fuentes mencionadas posteriormente en este documento.

El análisis temático y geográfico, de este ensayo centró en los acontecimientos, que se suscitaron en la fronteriza Ciudad Juárez, Chih[1] durante el 2018 y 2019; Ciudad Juárez a mediados del siglo XX, se convirtió en una ciudad de cruce para los migrantes, y en los últimos años, según el “EMIF (Encuesta sobre Migración en la Frontera Norte de México). Por Ciudad Juárez en el 2004 cruzaron hacia los Estados Unidos 104 301 migrantes” (Garbey Burey, 2007, pág. 5).

Muchos de los migrantes tomaron la decisión de llegar a territorio juarense, primeramente: por ser una frontera con un flujo migratorio importante. En segundo: por la disposición de las autoridades migratoria norteamericanas para agilizar las peticiones de asilo, más allá de ser aprobada o rechazadas, y la mitología que circunda a esta frontera, de ser: Hospedadores, que se tenía espacio para todos, las facilidades para cruzar inmediatamente por parte de las autoridades estadounidenses, que los trámites de asilo eran muy rápidos, entre otras.

Según las autoridades del Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo), de Chihuahua, de octubre del 2018 a mayo del 2019, arribaron “a Ciudad Juárez más de 13 mil 650 migrantes para esperar su turno para solicitar el asilo político en Estados Unidos (Martínez Prado, 2019a), de los cuales, más de “9 mil migrantes registrados han sido recibidos por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) en el Puente Internacional Paso del Norte, para que inicien su trámite de asilo político (ibíd.).

Pero a mediados del 2018 la situación de los integrantes de las caravanas se complicó, porque las autoridades migratorias de los Estados Unidos no agilizaron, ni recibieron solicitudes en días.

Autoridades migratorias estadounidenses frenan el flujo de migrantes y personas originarias -principalmente de Guatemala- pernoctan en carril peatonal del puente Paso del Norte; les dicen que los atenderán por grupos. Mientras tanto, Estados Unidos activa cierres temporales y aleatorios en cruce
Imagen 3. “Autoridades migratorias estadounidenses frenan el flujo de migrantes y personas originarias -principalmente de Guatemala- pernoctan en carril peatonal del puente Paso del Norte; les dicen que los atenderán por grupos. Mientras tanto, Estados Unidos activa cierres temporales y aleatorios en cruce […]” (Gallegos R. , 2018)

Por consiguiente, los integrantes de las Caravana migrantes, entre noviembre y diciembre fueron colocados en algunos alberges improvisados en la ciudad, recibiendo ayuda por algunas asociaciones religiosas y civiles, como: La Casa del Migrante, El Gimnasio de del Colegio de Bachilleres (alberge municipal), la Iglesia Solus Cristo, el Centro Cristiano Cántico Nuevo, y el Centro Familiar Esperanza y Viuda. Asimismo, según datos de “Coespo, actualmente hay aproximadamente mil migrantes albergados, 400 en la Casa del Migrante de Ciudad Juárez y 600 más en 12 iglesias, un asilo para adultos mayores y dos comedores. El resto de los migrantes están en hoteles económicos, casas de huéspedes o rentan cuartos en la ciudad” (Martínez Prado, 2019a).

En los últimos meses del 2019, se ha percibido y según un estudio del Colef, tomando una muestra entre 200 y 250 personas consideran que, la mayoría de los migrantes que integraron las caravanas migrantes, que llegaron a Ciudad Juárez, son de origen cubano y mexicanos, lo cual, es una percepción errónea, porque si, se estima, que llegaron aproximadamente 14 mil migrantes a Ciudad Juárez, entres el 2018 y el 2019, y que en su gran mayoría eran de los países del Triángulo Norte, los cuales, en su desesperación por la larga espera de los tramites de asilo, condiciones infrahumanas o asilados en los albergues o espacio improvisados como refugios provisionales en los cuales permanecían, se aventuraron a cruzar el Rio Bravo, para ser detenidos por la patrulla fronteriza y así, tratar de conseguir asilo en los Estado Unidos. Además, según las estadísticas desde que iniciaron las caravanas migrantes, hasta mayo de 2019, se arrestaron 32 mil 880, a lo largo de la línea fronteriza de México, de los cuales, más de 9 mil pertenecen a la zona Juárez-Paso (Martínez Prado, 2019b).

El “Programa de Protección Fronteriza, Estados Unidos ha retornado a Juárez entre abril y mayo a casi 2 mil migrantes centroamericanos para que esperen aquí su proceso de asilo político” (Martínez Prado, 2019a). Lo antes mencionado, confirma que la permanencia de los centroamericanos e inclusive de mexicanos, es esporádica en esta frontera, ya que, la gran mayoría está en Centros de Detención en Estado Unidos y otros pocos, fueron asilados y liberados en Estado Unidos, para esperar allá, pero la gran mayoría fueron regresada hacia México, para esperar, lo cual, genera que, muchos de ellos, opten por buscar otras alternativas de cruce o se retorne a sus lugares de origen. Desafortunada mente, la Patrulla Fronteriza o autoridades estadounidenses, no han dado cifras oficiales del número de detenidos o asilados en reportes oficiales.

Los cubanos, han permanecido en Ciudad Juárez, esperando su llamado para recibir asilo político y legalizar su situación migratoria, muchos de ellos, han optado buscar fuentes de empleo y esperar para cruzar de forma legal a los Estado Unidos, asimismo son ayudados por familiares desde Estado Unidos para permanecer y subsistir económicamente en Ciudad Juárez. Existe un gran número de cubanos varados en Ciudad Juárez, que se están empelando para sobrevivir, los centroamericanos optan por entregarse a la patrulla fronteriza o regresarse a sus países de origen.

Jorge Ramos realizó una publicación en su cuenta de Twitter donde compartió una fotografía de un ciudadano cubano vendiéndole un granizado, mientras este espera que le toque su turno para ser atendido por las autoridades para poder solicitar asilo político para entrar a los Estados Unidos. ‘Encontré a muchos cubanos, como este que me vendió un raspado, que están en Ciudad Juárez, México, y que están esperando entrar a Estados Unidos’, comentó el también escritor mexicano–estadounidense en su post
Imagen 4. “Jorge Ramos realizó una publicación en su cuenta de Twitter donde compartió una fotografía de un ciudadano cubano vendiéndole un granizado, mientras este espera que le toque su turno para ser atendido por las autoridades para poder solicitar asilo político para entrar a los Estados Unidos. ‘Encontré a muchos cubanos, como este que me vendió un raspado, que están en Ciudad Juárez, México, y que están esperando entrar a Estados Unidos’, comentó el también escritor mexicano–estadounidense en su post” (Asere Noticias, 2019).

Este apartado se enfocó a la génesis, viacrucis y situaciones que vivieron los integrantes de las caravanas para llegar y permanecer en esta ciudad y como algunos grupos de la sociedad civil y religiosos los auxiliaron en este proceso. A continuación, es necesario explicar qué es un cristiano evangélico, ya que, el foco de los siguientes apartados se centra en analizar, cómo se involucraron las iglesias evangélicas juarenses, en ayudar a los integrantes de las caravanas migrantes.

 

¿Qué es un cristiano evangélico protestante?

Estas interrogantes, se contestarán en el desarrollo de este ensayo; Los grupos evangélicos tienen su origen en la Reforma protestante de 1529, bajo el liderazgo de Martín Lutero, de allí su nombre: evangélicos “protestantes”. Estos grupos crecieron y se distribuyeron por gran parte de Europa y las colonias en América, a raíz de esta distribución, no han dejado de crecer y consolidarse en diferentes grupos y ramificaciones hasta nuestros días y que se diferencia del catolicismo, según David Stoll el evangélico, “es un individuo o grupo” conservador teológico que pone énfasis en la Biblia, en la salvación personal y en el evangelismo” (2002, pág. 15).

El cristiano evangélico protestante, toma muchos elementos de la iglesia primitiva, relatada en los hechos y posteriormente instituida en las cartas paulinas. Pero no es, hasta la reforma luterana que adoptaron el nombre de protestantes, asimismo: “Las Iglesias de la Reforma, rechazan el modelo eclesiológico del cristianismo romano y se constituyen en microsistemas autónomos. […] Cada microsistema constituye una estructura flexible y móvil, flexibilidad y movilidad que pluraliza y autonomiza las formas de acción en la acogida y la integración (García, 2011).

Los fundamentos que maneja un cristiano evangélico se desprenden del ejemplo de vida de Jesucristo descrito básicamente en todo el Nuevo Testamento, de aquí, deviene lo de cristianos. De la misma forma, evangélicos, porque estos fundamentos de Cristo, están reflejados en los cuatros evangelios, y protestantes[2] por el vínculo que tiene con la separación de la iglesia católica por la reforma luterana.

Los cristianos evangélicos protestantes se rigen por cuatro preceptos fundamentales las llamadas “cuatro solas”: sola scriptura, sola fide, sola gratia y solus Christus; la sola criatura (sola scriptura) representa la lectura e interpretación de la biblia completa, y en plena de libertad interpretativa, lo cual, te lleva a la fe (sola fide), que es tener certeza en la palabra de Dios, y a su vez, en la crucifixión, muerte y resurrección de Jesucristo (solus Christus), el cual, se convierte en el único y genuino salvador del mundo y mediador entre Dios y el hombre, esto sucede por medio de la gracia (sola gratia), esto significa un regalo no merecido. Además, se cree en la Santa Trinidad: Dios Padre, Dios-Hijo y Dios-Espíritu Santo, asimismo que Jesús es el Hijo de Dios hecho hombre y nacido de una mujer virgen, también en la muerte y resurrección del Cristo y su segunda venida, parta juzgar a este mundo terrenal.

Al mismo tiempo, se cree en vida después de la muerte del ser humano, pero no es una reencarnación, sino, en una vida espiritual, que depende de que, si creyó en el Hijo de Dios y vivió bajo sus fundamentos, llega al cielo, sino creyó llega al infierno. El cristiano evangélico protestante “despojó al mundo del carácter divino con el propósito de enfatizar la terrible majestad del Dios trascendente y arrojó al hombre en su condición de “caído” para hacer que se abriera a la intervención de la soberana gracia divina, el único milagro verdadero en el universo protestante” (Berger, 1973, pág. 117).

Dentro de la liturgia de los cristianos evangelios se practican rituales: como la música, bautismo en el Espíritu Santo, altar, ministración, narrativas discursivas y corporales. La segunda vertiente son todos los elementos imaginados como: El Espíritu Santo como persona, la adquisición de dones espirituales, la legitimación divina por el poder del Espíritu Santo, entre otros elementos. Asimismo, las obras no son causantes de salvación y vida eterna.

Para los cristianos evangélicos, existe una soberanía de Dios, que está sobre todo y lo controla todo, desde las acciones del hombre, hasta la funcionalidad del universo. Además, el hombre es incapaz de salvarse, por sí mismo, del sufrimiento eterno, relacionado con el infierno o llegar al cielo. Elegir entre el cielo o el infierno, depende del hombre, de su libre albedrio, que se profesa en estos grupos, además necesita la justificación por la fe en el sacrificio del cordero o hijo de Dios, el cual, en forma gratuita lo perdona del pecado, lo limpia y renueva su vida, y lo libera de la condenación al sufrimiento eterno, relacionado con el infierno, desde luego, hay que creer por voluntad propia en el rito sacrificatorio mesiánico,[3] el cual, proporciona un boleto seguro al cielo.

Todo cristiano evangélico pasa por un proceso de conversión, denotando un cambio de vida, que se sustenta, en la vida y accionar de Jesucristo, el cual, considerado por la religión cristiana-evangélica, el salvador del mundo, y único mediador entre los hombres y Dios. El acciona de Jesucristo, se convierte “un proceso dialéctico que permite al sujeto reelaborar la identidad religiosa y social, tanto del individuo como de un grupo o pueblo” (Molinari, 2000).

Por otra parte “el espacio litúrgico está constituido por un auditorio donde los fieles se congregan regularmente con el fin de rendir culto a Dios y de escuchar un sermón religioso, así como cantar y recrearse espiritualmente. […], se prohíbe el culto a las imágenes, a los santos, a la virgen María y ángeles, por lo que sus templos carecen de ornamentación iconográfica de ese tipo” (Vázquez Antúnez, 2016, pág. 78). Además, se convierte en un lugar sagrado, en donde se realizan los diferentes ritos, relacionados con el Dios de la biblia y básicamente neotestamentario

Los cristianos evangélicos, básicamente crecen por la anexión de nuevos miembros, que se integran por medio de un proceso de conversión. Al mismo tiempo reelaboran su cambio de identidad religiosa, expresando un arrepentimiento y también, se da, un cambio de vida paulatino, que no solo consiste en practicar la liturgia y los rituales del nuevo grupo evangélicos, sino en dejar prácticas de la vida, que se asocian al mal o pecado, y que están condenada por el libro sagrado, por ejemplo: Robar, Adulterar, consumir drogas, beber alcohol, entre otras acciones llamadas pecaminosas o asociadas al mal, en este caso personificadas por el diablo. Por consiguiente, los grupos evangélicos hacen un “[…] énfasis teleológico de la perfección cristiana que se transforma en una experiencia inicial y que por lo general sigue inmediatamente después de la conversión” (Dayton, 1996, pág. 45), de la persona, y que lo lleva a buscar la santificación total.

Pero nunca se cumple la perfección cristiana, el evangélico protestante pasa su vida, reintegrando elementos de santificación que lo mantengan apartado del mal, pero en constante redacción y santificación, como lo menciona el pasaje bíblico: “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo” (Juan 17: 15-18).

El cristiano construye una cosmovisión del mundo, en el cual, está de forma transitoria y aunque no es parte del mismo, si tiene la responsabilidad de adaptarse y desarrollar una vida cultural y social, con la mayoría del mundo que lo rodea, tiene un trabajo, estudia, va al cine, visita sus familiares no creyentes, etc. Y a su vez, tiene una práctica constante de aplicación de principios y fundamentos bíblicos, que rugen e identificación como un evangélicos protestante. Cuando el ser humano se integra por medio de una conversión y se autodenomina Cristiano Evangélico, tal acción “implica un suceso que cambia la vida, orientado hacia Dios, y que lleva a abandonar las vivencias anteriores para buscar nuevos rumbos. El creyente podría añadir que la conversión no puede ser comprendida fácilmente por la razón […]” (Garma Navarro, 2018, pág. 100), por consiguiente, la conversión no es un acto razonado, es una acción de fe, la cual, lleva al realizante a un cambio de vida, asimismo “todo sistema ético debe tener un fundamento último de bondad y obligación; Dios es la base de la ética cristiana” (Mott, 1995, pág. 23).

Si suponemos que la afirmación del cristianismo exige de las iglesias, como colectivo, y de sus miembros individualmente considerados, la participación en la construcción de relaciones y condiciones sociales de mayor fraternidad y solidaridad, la constatación más evidente es que la acción social de las iglesias evangélicas es ciertamente muy reducida. Hay cierto dinamismo y entusiasmo de personas y de iglesias (Lozano, 2008, pág. 271).

 

Por último, el cristiano evangélico sufre una transformación interna, que al mismo tiempo se refleja en lo externo del sujeto cristiano y construye una diferenciación con el no cristiano, por buscar constantemente a Dios y el bien que él representa. Después de contextualizar qué es un cristiano evangélico, se pasa a contextualizar el crecimiento, función y ayuda que brindaron a las caravanas migrantes las iglesias evangélicas en esta ciudad.

 

La Iglesia evangélica en Ciudad Juárez

Los grupos no católicos han crecido considerablemente en toda América Latina, según las últimas estadísticas del informe del Pew Research Center, uno de cada cinco en Brasil, uno de cada cuatro nicaragüenses y uno de cada siete venezolanos, se ha cambiado al protestantismo evangélicos, “no obstante, los católicos representan el 69% de la población, mientras que los protestantes ascienden al 19%. Uno de los países donde más se está produciendo este cambio es en Brasil” (Jungblut, 2015, pág. 99).

En México, el último Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) (2010), menciona que: “Las iglesias evangélicas que registran mayor crecimiento en los últimos 10 años son las pentecostales y neopentecostales, la Luz del Mundo, Asamblea de Dios y Amistad Cristiana, entre otras, que suman un millón 782 mil 21 fieles”, por otra parte “en Chihuahua, las estadísticas arrojan que hay 2 millones 601 mil 366 católicos (3 millones 406 mil 465 habitantes) contra un millón 399 mil 926 no católicos” (Gandaria, 2016).

El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Información (INEGI) y el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP), en el 2017, “en esta frontera se contaban con mil 90 iglesias evangélicas, 196 católicas y 39 de testigos de Jehová, siete mormonas, dos masonas y dos de la muertes” (González, 2017), además el INEGI, “la diversidad religiosa creció en Ciudad Juárez en la última década al tiempo que el porcentaje de católicos, que en el 2000 conformaban el 81.57 por ciento de la población local, se redujo al 69 por ciento –con 918 mil 853 integrantes– en 10 años” (Cano, 2017).

Emblemático paisaje juarense, asimismo la leyenda que invita a leer la Biblia se encuentra en el Cerro Bola, donde fue pintada en 1987 por miembros de la Iglesia Cristiana Asamblea de Dios y es retocada cada dos años por organizaciones religiosas de esta ciudad, Las Cruces y El Paso, quienes el año pasado realizaron esa actividad nuevamente
Imagen 5. Emblemático paisaje juarense, asimismo “la leyenda que invita a leer la Biblia se encuentra en el Cerro Bola, donde fue pintada en 1987 por miembros de la Iglesia Cristiana Asamblea de Dios y es retocada cada dos años por organizaciones religiosas de esta ciudad, Las Cruces y El Paso, quienes el año pasado realizaron esa actividad nuevamente (Olivas, 2014).

La Dirección se Asociaciones Religiosas del Municipio de Ciudad Juárez, Chih., menciona en, un estudio que realizó basado en datos del Instituto Nacional de Estadifica, Geografía e Información (INEG) […] y del Instituto Municipal de Investigación Planeación (IMIP), afirma que la ciudad, cuenta con mil 90 iglesias evangélicas” (González, 2017). Además “podrían existir unas 2 mil formas diferentes de creer y rendir culto a Dios; la Secretaría de Gobernación tiene registradas como asociaciones religiosas (AR) en Juárez a unas 100 denominaciones diferentes (Sánchez, 2015), de las cuales, en las AR, existen un aproximado de mil 90 iglesias evangélicas.

Las mil 90 iglesias se distribuyen en las ramas denominacionales preponderantes de esta ciudad que son: Los Bautistas, metodistas, Iglesias del Séptimo Día, Asambleas de Dios, Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, y otras ramas Pentecostales y Neopentecostales. Según datos extraoficiales, se cree que existen entre 200 mil a 250 mil cristianos evangélicos activos en las iglesias. Por consiguiente, si existe un número considerable de iglesias evangélicas y al mismo tiempo profesantes activos en Ciudad Juárez, qué papel jugaron al momento de presentarse la crisis migratoria en esta ciudad fronteriza, porque el gobierno Estatal y Municipal en esta ciudad se vio rebasado, como menciona señaló en Ramón Galindo, subsecretario de Desarrollo Social en la Zona Norte del Estado de Chihuahua, refiriéndose a la crisis migratoria: “No estamos preparados, y lo quiero decir tajantemente, no estamos preparados para recibir miles de aspirantes a tener asilo político de Estados Unidos... además no es correcto que el Gobierno federal nos esté dejando solos” (Olmos, 2019).

El gobierno municipal solamente habilitó El Gimnasio de del Colegio de Bachilleres como albergue para los migrantes, pero más allá de esto, tuvo poca intervención en tratar de solucionar los problemas antes mencionados. Considerando que los lugares habilitados como albergues, ya sean, iglesias, espacios seculares o alberges oficiales, son dirigidos y administrados por personas que “sensibilizan a sus comunidades sobre la importancia de dignificar la vida de los migrantes y no criminalizar ni estigmatizar” (CNDH, 2016, pág. 94), además de buscar, que se respeten los derechos humanos del migrante.

El Gimnasio de del Colegio de Bachilleres de Ciudad Juárez, Chih
Imagen 6. El Gimnasio de del Colegio de Bachilleres de Ciudad Juárez, Chih. https://heraldodemexico.com.mx

La crisis migratoria, generó múltiples problemas relacionados con los derechos humanos: el alojamiento, sustento alimentario, de salud, procesos migratorios. A tales problemas la iglesia reaccionó porque, se tiene un compromiso social de ayuda al prójimo, reflejados en Mateo 5:38-48, Mateo 22:37, Lucas 10:25-37, Gálatas 6: 9-10, Santiago 1:27, este compromiso social se desprende de la biblia y se refleja en acciones que determinan pautas de comportamiento, dentro del contexto de la vida cotidiana del cristiano y su entorno social.[4] Por consiguiente, algunas iglesias o grupos evangélicos abrieron, ayudaron a los migrantes por medio de albergues como: La Casa del Migrante, la Iglesia Solus Cristo, el Centro Cristiano Cántico Nuevo, y el Centro Familiar Esperanza y Viuda, entre otras.

Matizando que los albergues siempre estuvieron a su máxima capacidad y limitados en cubrir las necesidades básicas de sus ocupantes, situación que se reflejó en los alberges El Buen Samaritano, dirigido por los pastores Juan Fierro y María Dolores Aguilera, y la Casa del Migrante de Juárez A.C dirigido por el padre Javier Calvillo Salazar, porque:

La situación que exhiben estos dos albergues […], revela que la atención a los migrantes en la ciudad vive su peor crisis: con los albergues rebasados en su capacidad y con el abandono por los tres niveles de gobierno. Tanto el pastor Fierro como el sacerdote Calvillo coinciden en que solo cuentan con la ayuda de la comunidad fronteriza, de Juárez, El Paso, Texas, y Las Cruces, Nuevo México, que aportan comida, ropa y tiempo como voluntarios. No tienen ayuda de ninguno de los gobiernos, aseguran en entrevista por separado (Gallegos R. , 2018).


Imagen 7. www.vidanuevadigital.com

Ante la situación, de sobrecupo y carencia de recursos en los albergues y lugares de atención a migrantes, se organizaron algunos grupos eclesiales evangélicos, para brindar apoyo a los migrantes, como: ropa, comida y medicamento. Se organizaron pequeños grupos miembros de las iglesias evangélicas, que llevaban este tipo de recursos, a los albergues o los invitaban a los templos para asistirlos, porque la asistencia social es tanto más eficiente en la medida en que está administrada y aportada directamente por los fieles y los pastores: las relaciones de ayuda mutua son, en muchos casos, informales y horizontales puesto que se trata esencialmente de intercambios entre miembros de la comunidad de fieles (de igual a igual) (García, 2011).

El compromiso social de la iglesia evangélica se puede abarcar de forma sintética en dos divisiones que son: Servicio social que es la asistencia a las necesidades humanas, la actividad filantrópica, asimismo procura servir a los individuos y a las familias y hacer obras de bien, por otra parte la acción social, hace referencia a eliminación de las causas de la necesidad, involucrarse en la actividad política y económica, además de procura transformar las estructuras sociales para la defensa de la justicia.

En la mayoría de los casos, los templos evangélicos, se convirtieron en albergues provisionales, pero seguía realizando sus servicios religiosos habituales, asimismo la ayuda por parte de los cristianos evangélicos, básicamente se enfoca en hospedaje, alimentación y servicios básico, sobre lo antes mencionado, la iglesia evangélica debe tener el compromiso social integrando los principios bíblicos, referentes a la ayuda del otro, que, a su vez, se desprende de su concepción religiosa que “Según Horkheimer, la religión tiene aspectos útiles para la convivencia humana ya que mantiene la esperanza en un mundo mejor y más justo en el que todos los hombres serán iguales” (Gómez & Valero, 2017, pág. 182).

Por ejemplo, el caso de Solus Christus,[5] “esta iglesia evangélica se convirtió en refugio de migrantes desde la noche del 24 de febrero, cuando sus fieles decidieron abrir sus puertas para recibir a 41 personas, durante el tiempo que dure su trámite migratorio con los Estados Unidos” (Gallegos R. , 2019), básicamente se atendieron cubanos, como lo muestra el siguiente reporte:


Imagen 8. www.facebook.com/iglesiasoluschristus

Al mismo tiempo el Templo Cristino Alabanzas al Rey[6], dirigido por el Pastor José Alfonso Unzueta, “habilitaron con un dormitorio, una cocina, un comedor y regaderas para migrantes, “damos la mano a quien necesita apoyo”” (Idem), este inmueble recibió aproximadamente a 50 personas. Otro caso, la Iglesia el Buen Pastor, que, a su vez, cuenta con un albergue El Buen Samaritano, dirigido por el Pastor Juan Fierro y, este lugar, funciona desde hace tres años y tiene la capacidad para 50 personas, el cual recibió a más de 120 migrantes (Juárez, 2019, 22 febrero),


Imagen 9. www.facebook.com/ElBuenPastor2015

Asimismo, la Iglesia Presbiteriana Frontera de Gracia, Centro Comunitario Binacional Paso de Fe y Esperanza, entre otras iglesias; además otras iglesias, no habilitaron espacios para recibir migrantes, pero se organizaron para prestar ayuda a los grupos de migrantes.

Por ejemplo el Centro Familiar Shalom, dirigido por el Pastor Luís Parra, que asistieron a varios lugares en donde se situaban los migrantes, e improvisaron un comedor y les dieron ropa, también el Centro Familiar Esperanza y Vida, a cargo del Pastor José Raúl Herrera, los cuales asistieron en varias ocasiones al Gimnasio del Colegio de Bachilleres, para realizar actividades lúdicas y recreativas con las familias y al mismo tiempo darles alimento, artículos de primera necesidad, ropa y cobijas. La Iglesia Palabra y Poder, que organizó al grupo de jóvenes, para que fuera a llevar ayuda a los migrantes, y así, algunos otros grupos eclesiales como: Iglesia Dos de Abril Adventista del Séptimo Día, Iglesia Metodista “Emmanuel”, entre otras.

La ayuda por parte de las iglesias evangélicas a los migrantes de las caravanas es un principio regulador directamente vinculado al compromiso social de ayuda al prójimo. Matizando que, el cristiano evangélico debe poseer tres características, dentro de su credo religioso y prácticas de vida diarias: El hombre fue creado por Dios con el propósito de que se desarrollara por medio de tres dimensiones totalmente ineludibles; a) para que se deleitara en una buena relación con su creador, Dios, b) para una relación sana con su prójimo y, c) para una relación responsable con el mundo natural.

La movilidad de algunos grupos evangélicos se manifestó al momento de ayudar a los migrantes que llegaron a Ciudad Juárez, pero no rebasó más de 15 a 20 iglesias. La pregunta que da paso al otro apartado es: ¿si tangiblemente hay mil 90 iglesias en Ciudad Juárez y existen de 200 a 250 mil cristianos evangélicos, porqué solo aparecieron activamente un 1.8% estadísticamente?, ¿Por qué la ayuda por parte de la iglesia evangélica fue a cuenta gotas, según lo antes explicado? ¿realmente se dimensionó los diferentes problemas que se presentaron en ciudad Juárez, con la llegada de las caravanas migrantes y al interior de estos grupos?, tales interrogantes, se desarrollan en el siguiente apartado.

 

Las Caravanas migrantes: ¿Si eres mi prójimo, o solo vas de paso?

Más allá de la ayuda brindada por las iglesias mencionada en párrafos anteriores, para la iglesia evangélica juarense, la ayuda a los miembros de las caravanas migrantes, no se convirtió en un acto prioritario, ni tampoco, se tomó una postura clara hacia esta problemática. Dentro de estos grupos, considerando que: “La presencia de los creyentes en los movimientos sociales y la arena política, o asuntos como la incursión en la lucha por los derechos humanos y la participación en la defensa de la institucionalidad democrática en situaciones de crisis políticas, forma parte de la agenda misionera de iglesias” (López, 2000, pág. 14).

Existen mil 90 iglesias en Ciudad Juárez, considerando el número de iglesias y miembros dentro de ellas, fue precaria la respuesta de ayuda al “prójimo migrante”, algunos líderes de la iglesia evangélica local se refirieron, a la problemática presente de la siguiente manera, por ejemplo, un importante Presbítero[7] del Concilio de las Asambleas de Dios del Distrito Norte de Chihuahua, una de las asociaciones más grandes en la ciudad y a nivel mundial: contesto: “Sé que nosotros probablemente podamos ayudar. [preguntó] ¿Cómo podemos colaborar?, exceptuando el hospedaje, que no estamos en condiciones de ofrecer...”.

Otras Pastora asambleísta, parafraseando sus palabras mencionó: “se juntaron todos los pastores del Concilio de la Asambleas juarense, y se les dijo que hicieran, lo que se pudiera, de manera libre”; aquí es donde, partimos para argumentas la primera pregunta: ¿Por qué la ayuda por parte de la iglesia evangélica fue a cuenta gotas, según lo antes explicado?, el primer comentario antes de la pregunta, denota, la falta de organización eclesial masiva, para responder en forma general a las diferentes problemáticas, que se presentan en la ciudad.

Los intereses de la iglesia se enfocan básicamente del liderazgo interno, que, a su vez, es dirigido por el pastor, el cual, determina muchas de las actividades de la feligresía, y a su vez:

Las funciones y ejercicios del liderazgo delimitan un territorio propio que incluye fácilmente a las proximidades de la iglesia entre sus áreas de intervención. El barrio, con sus circuitos, regiones y espacios móviles describe la geografía ampliada del templo en donde transcurren las rutinas y sociabilidades de los creyentes (Mosqueira & Algranti, 2019, pág. 96).

 

El contexto que circunda al creyente y la dirigencia de sus líderes lo determinan, para enfocarse en el servicio, como lo confirma este pastor, cuando se le hizo la preguntó, ¿han ayudado a la caravana de migrantes?, el pastor comentó: “Sabe que nos hemos enfocado en las necesidades físicas de la zona donde estamos (km 29),[8] además somos una iglesia pequeña”. La respuesta antes mencionada confirma el accionar radial que tiene la iglesia moderna, más allá, de difundir sus contenidos por medios radiales, televisivos e internet. No se dispone a expandir sus acciones más allá, de su posicionamiento territorial, guardando las formas en las que el evangelismo latinoamericanos se construyó, porque una de las críticas que la Teología de la Liberación [TL] ha hecho a los grupos religiosos cristianos que vinieron a trabajar a Latinoamérica, es que éstos, se preocuparon sólo de la “salvación de las almas”,[9] sin ocuparse de los procesos sociales, políticos y económicos en los cuales estaban inmersas las personas a las que venían a evangelizar.

La iglesia en América Latina, mantiene un estatus de localía, básicamente un eje normativo en los organismos eclesiales, por ejemplo, en el Concilio de las Asambleas de Dios, una de las estructuras más gran en el mundo evangélico juarense y mundial, estipula que debe haber una iglesia, cada 100 metros radiales. No se puede violentar el territorio de otra iglesia hermana, lo antes mencionado, no se establece hacia otras denominaciones evangélicas, dentro de Ciudad Juárez, existen núcleos coloniales, que pueden contener hasta 20 iglesias en un radio de 100 metros.

La afectación radial, está totalmente condicionada por las necesidades de determinan por las funciones del liderazgo interno y los intereses del mismo. Básicamente siempre el liderazgo de la iglesia, realiza actividades en pro de la comunidad, pero sin, un estudio previo o evaluación que refleje las problemáticas que están presentes en el radio de afectación de la iglesia. Por consiguiente, acciones tiene poco impacto, o nulo, porque no se considera realmente lo que es una necesidad real del contexto.


Imagen 10. www.elheraldodechihuahua.com.mx

Lo antes mencionado delimita las acciones de la iglesia loca, lo cual, en muchas ocasiones es determinante para tener efectividad en las actividades o planes que se propone la congregación, llevar a cabo, en su contexto interno. Pero la delimitación en sí, priva primeramente de vincularse con otras iglesias y realizar acciones relacionadas con ayuda al prójimo y, en segundo lugar, expandir la visión hacia otros sectores y territorios fuera del accionar radial de la misma iglesia. En relación a lo antes mencionado otro entrevistado comentó:

- Cuantas de esas 20 iglesias que si acogieron a los migrantes forman parte de Asambleas de Dios?

- La respuesta es simple, la iglesia de Cristo, ya no es una sola ahora, aunque sean de la “misma denominación” la iglesia está dividida en congregaciones. Con diferentes ideologías de practica dentro y fuera de los templos.

 

La iglesia local, es demasiado local, los problemas que no la atañen directamente, aunque si, indirectamente no se convierten en prioridad, ejemplo: la violencia masiva, educación, migración,[10] entre otras, así ¿Realmente la iglesia local dimensionó los diferentes problemas que se presentaron en Ciudad Juárez con la llegada de las caravanas migrantes, más allá del ámbito imaginario?

Realmente la iglesia no deja de pensar, que los problemas presentes los solucione algún otro, dejando de lado, toda la maquinaria eclesial que se puede desarrollar, al momento de integrar a todas las iglesias, que se quieran y puedan participar en el accionar social, por “Si suponemos que la afirmación del cristianismo exige de las iglesias, como colectivo, y de sus miembros individualmente considerados, la participación en la construcción de relaciones y condiciones sociales de mayor fraternidad y solidaridad, la constatación más evidente es que la acción social de las iglesias evangélicas es ciertamente muy reducida” (Lozano, 2008, pág. 271).

Se considera que la iglesia a nivel mundial, entra en una especie de letargo, porque solo se ocupa de su membrecía y atraer otros feligreses, para así, hacer más grande la congregación. Pero solo se concentra en actividades endogámicas relacionadas con lo doctrinal, y aunque, la ayuda al prójimo es un principio bíblico, por lo regular, se queda en la biblia y no se refleja en la práctica.

El prójimo para los evangélicos pasa a ser, el miembro congregacional, que ejerce un compañerismo los días de culto o servicio religioso, pero la concepción se limita al “otro que está cercas de mi”, y no, al prójimo fuera de la iglesia. Porque “el individualismo queda reflejado cuando me congrego, pero no conozco a mi hermano que se sienta a mi lado, no conozco su nombre. Sólo me interesa mi salvación, mi encuentro con Dios, algo personal, nada comunitario tal y como se refleja en el ejemplo de unidad en el que vivían los discípulos de Jesús” (Cantillo, 2014).

Los aspectos del accionar comunal, es una accionar desdibujado en la iglesia local juarense, lo cual la priva de llevar más allá, problemáticas sociales, las cuales, se están desarrollando desde hace tiempo en su contexto y por consiguiente afectan la ciudad o surgen en forma espontánea, como el caso de las Caravanas migrantes. La reacción no se concentra en organizarse en forma masiva eclesialmente hablando, para abordar de forma global, fenómeno que sobrepasan la localía de la iglesia misma. Lo cual genera una situación de estaticida o adormecimiento dentro de las iglesias, como menciona otro encuestado: Esteban:

Pero hablándolo en términos generales, La Iglesia de Cristo está dormida... Y la que esta despierta y consciente de las situaciones del mundo, están calladas, no alzan la voz, permanecen en silencio. Y esas 20 son parte de quienes están despiertos y si alzan la voz. Porque políticamente hablando, el dar asilo al próximo no tiene nada que ver con la nacionalidad que tenga, ni con las leyes de la nación o su estado migratorio.

 

Todo lo antes mencionado tiene relación directa con el prójimo, lo cual, hace alusión el pasaje del gran mandamiento, “amaras a tu Dios con todo tu corazón y a tu prójimo como a ti mismo”, el cristiano evangélico no solo debe responsabilizarse del bienestar personal y familiar, sino de la necesita del próximo, aquel que necesita ser ayudado y está en vulnerabilidad. Otros Pastores y líderes mencionaron que: “Los migrantes no están recibiendo comida que se les lleva porque dicen que los enferma. Lo que llevamos fue chamarras nuevas. Eso sí fue de su agrado” (Pastor Asambleísta) y “Supe de algunos, pero no estoy seguro si siguieron. Fue más bien esporádico” (Pastor Asambleísta).

La ayuda a las caravanas migrantes no está regida por estatutos bíblicos, sino, por la ayuda al prójimo que, si deviene de la biblia y que, en la mayoría de los casos, según la visión del cristiano evangélico simplemente ver lo que dice la Biblia y determinar parámetros para actuar. Pero en los casos donde la Escritura no da instrucciones explícitas para una situación dada, el cristiano evangélico debe pensar situacionalmente para cubrir los requerimientos que la situación le demanda, como en este caso del flujo migratoria estacionado en esta ciudad.

La ausencia de participación de la iglesia evangélica protestante deja al descubierto, la falta de concientización y la funcionalidad de la ética cristiana que ellos profesan, porque la problemática que generó las caravanas migrantes fue concebido a nivel mundial, con carácter local en la frontera, entonces la iglesia evangélica en su conjunto dejó de pensar en las obligaciones y la naturaleza de la conciencia responsable, que se generan en un pensar éticos, respecto al problema migrante que tenían presente. Por consiguiente:

Por ello el cristiano como aquel que quiere construir su vida sobre la acción de Dios como base y fundamento de su actuar ético tiene que saber que él no es mejor que otro. Que no tiene respuesta de solución en todos los problemas y sobre todo recordar siempre que jamás nos podemos predicar a nosotros mismos sino solo a Jesucristo, él es la vida que apuntamos, él es el camino que señalamos, él es la verdad por la cual apostamos (Torres Pérez, 2005).

 

El cristiano evangélico no está socialmente obligado a brindar ayuda al desconocido o migrante en este caso, pero si bíblicamente obligado, porque los fundamentos de la biblia son interiorizados y se convierte en rectores de vida, para el cristiano que los practicas y reproduce básicamente durante toda su vida dentro de estos grupos.

 

Conclusión

Ciudad Juárez por su condición de frontera, es un cruce natural para los migrantes, por décadas existían pocas restricciones para cruzar de forma ilegal hacia los Estado Unidos, pero después del 2010 (Caída de las Torres Gemelas), los mecanismos de seguridad para evitar la migración ilegal se endurecieron, reflejado en la implementación del muro fronterizo. A pesar de esto los migrantes siguen llegando para perseguir el sueño americano, siempre la ciudad tiene un flujo migratorio constante y familiar, pero los sucesos del 2018 y 2019 relacionado con las caravanas migrantes, rebasó completamente las medidas y acciones que se realizaban en los grupos de migrantes que llegaban a esta ciudad.

Las caravanas migrantes fueron parte del colectivo juarense por varios meses, lo cual generó que algunos grupos dela sociedad civil y el gobierno implementaran medidas para ayudar a estas personas. Entre esos grupos se encontraban algunos grupos evangélicos, los cuales participaron en forma activa en auxiliar a los integrantes de la carava migrantes, pero a pesar de haber aproximadamente 1090 iglesias instituidas en Ciudad Juárez, solo un mínimo porcentaje participo activamente.

Lo cual demuestra que la capacidad organizativa de la iglesia evangélica, no es, a nivel ciudad, además sus actividades relacionadas con acción social están muy supeditadas al contexto territorial y poblacional en el que, se desenvuelven congregacionalmente hablando. Por otra parte, no existe una madures organizativa para ayudar al prójimo, ni local, ni globa, los proyectos eclesiales son de corte teológico y endogámicos congregacionalmente hablando. Los proyectos de corte social, existen dentro de la iglesia, tampoco se puede considerar que la iglesia evangélica sea estática y endogámica en su totalidad, o sea, la única función que desarrolla.

 

Notas:

[1] En el municipio de Juárez, se encuentra una de las ciudades fronterizas más importantes del estado de Chihuahua y del país: Ciudad Juárez, pues además de ser la cabecera municipal, cuenta con una superficie de 4,853.80 km2, equivalente a 1.96% del territorio estatal. Gallegos y López (2004) indican: “se ubica en el extremo septentrional de Chihuahua y limita al norte y noreste con el estado de Texas, Estados Unidos, al este, sureste, sur y oeste, con los municipios chihuahuenses de Guadalupe, Ahumada y Ascensión, respectivamente”. […] Ciudad Juárez se emplaza en la margen sur del Río Bravo, frontera natural con Estados Unidos. Desde el punto de vista geográfico-económico, tiene una posición estratégica ya que su localización es central entre ambos países. Es posible encontrar, a partir de un radio de dos mil kilómetros, 81.2% de las entidades federales mexicanas y 45.8% de las estadounidenses, y cuando este rango se amplía a tres mil kilómetros el porcentaje es de 100 y 83.3%, respectivamente (SECTUR, 2014, págs. 72-73).

[2] “El término “protestante” tiene su origen en la protesta formal presentada en 1529 por un pequeño grupo de príncipes alemanes, contra la disposición imperial que les impedía decidir autónomamente sobre la religión practicada en su territorio, y que buscaba de esa manera frenar la expansión del movimiento religioso inspirado en las ideas de Lutero” (García Leguizamón, 2012, pág. 173).

[3] Se hace alusión al proceso de crucifixión, muertes y resurrección de Cristo Jesús en la cruz, considerado un sacrificio mesiánico, porque, Cristo Jesús se considera el mesías promedito por Dios, para salvar al mundo, según el relato bíblico.

[4] Para un evangélico la “ayudar al prójimo” es un mandato divino, que se profesa y se enseña al miembro de los grupos evangélicos, y que, al mismo tiempo, lo ayuda y lo estimula a realizar acciones de bienestar que son regidas, dirigidas, legitimadas, y enseñadas por los principios bíblicos y que sirven como un catalizador en acciones de bienestar social, que, a su vez, estos principios bíblicos construyen un marco regulador dentro de la compromiso social cristiano, del mismo grupo evangélico, pero se debe considerar que: “La lectura de los textos bíblicos y su uso en las predicaciones no parece incidir positivamente en la generación de una acción social de las iglesias” (Lozano, 2008, pág. 259).

[5] Esta comunidad que tiene su templo en la calle Capulín 6321, en la colonia El Granjero, Ciudad Juárez, Chihuahua, México.

[6] Esta iglesia está ubicada en la Avenida Teófilo Borunda 7871, a unas cuadras del Parque Central, en Ciudad Juárez, Chihuahua, México.

[7] Los nombres de los participantes, no se anexan por razones de privacidad, no estoy autorizado para hacerlo, la referencia se hace, por cuestiones de asignación ministerial: Presbítero, Pastor, Evangelista, Maestro…, entre otros.

[8] El Km 29 denota una ubicación geográfica de la Iglesia que el pastor dirige en Ciudad Juárez, además corresponde a una zona de alta marginalidad y vulnerabilidad del Municipio juarense.

[9] Oliveros (1990) critica éste énfasis al señalar que hablar de “amor a las almas” es quedarse en un “tipo de espiritualidad deformante”.

 

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Cómo citar este artículo:

RAYOS GARCÍA, Gabriel, (2020) “¡Amarás a tu prójimo, como a ti mismo! Participación y ausencias de las iglesias evangélicas al momento de brindar ayuda a los integrantes de las Caravanas migrantes en Ciudad Juárez, Chih.”, Pacarina del Sur [En línea], año 11, núm. 42, enero-marzo, 2020. ISSN: 2007-2309.

Consultado el Sábado, 30 de Mayo de 2020.

Disponible en Internet: www.pacarinadelsur.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1830&catid=14

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