Pacarina del Sur
Pacarina del Sur
Pacarina del Sur

La poesía moderna chilena y su tradición de poesía popular: el caso del poeta Carlos Pezoa Véliz

Chilean modern poetry and itstraditional folk poetry: the case of the poet Carlos Pezoa Véliz

Poesia moderna chilena e tradição da poesia popular: o caso do poeta Carlos Veliz Pezoa

Juan Esteban Cortés Aravena[1]

Recibido: 24-07-2016 Aceptado: 02-09-2016

Resumen

Resumen: La poesía moderna chilena inicia su tradición con la poesía popular. Ambas reconocen que dentro de sus referentes está el poeta Calos Pezoa Véliz. Éste hacreado un programa transcultural que intenta desarrollar un quehacer artístico a través de una idea, un método y un propósito. Sus poemas conversan con el lector y la sociedad moderna a través de un lenguaje cotidiano conectado con la realidad popular. Su lenguaje poético conecta culturas distintas que dialogan entre ellas a través de un hablante lírico transculturador.Así se logra aunar los programas artísticos de la cultura popular y la cultura de élite, existiendo un tránsito comunicativo entre ambas y las tendencias globales. Este ensayo tomará tres criterios que conforman una red de categorías de valoresque están conectados al proyecto poético de Pezoa Véliz: lo agonístico, lo acrático y lo ancilárico. Estas categorías discursivas explican su labor poética en general y en particular en el análisis sobre su poema Nada.

Palabras clave: transculturalidad; cultura popular; agonístico; acrático; ancilárico.

 

“Para los jóvenes chilenos que nos dedicamos a esto de la poesía,
mistral, huidobro, neruda, de rokha, pezoavéliz, parra,
por mencionar sólo algunas estrellas locales,
son la cordillera de los andes…”

Mauricio Redolés (1982) en su poema “Composición escolar”[2]

Desarrollo

Antecedentes

Nuestro primer acercamiento a Carlos Pezoa Véliz (1879-1908) fue de forma indirecta. Los cassettes pirateados de las canciones del compositor, cantante y poeta Luis Mauricio Redolés Bustos (n. 1953) circulaba entre los jóvenes universitarios de los noventas en Santiago de Chile. Una canción del disco fue titulada Nada. Pensaba que Redolés había escrito la letra pensando en los presos políticos desaparecidos en los sucesos ocurridos durante nuestra dictadura militar (1973-1989). Sin embargo, cuando Redolés fue entrevistado el año 2002, éste reconoció que siempre se había sentido literariamente acompañado por el poeta viñamarino Carlos PezoaVéliz. En ese momento, fue la primera vez que escuchaba de este poeta, pero no le seguí la pista. Seguí pensando que Nada era de autoría de Redolés.

Cuando llegó a mis manos el prólogo de Naim Nómez en la Presentación de la nueva edición en Alma Chilena de Pezoa Véliz Obras Completas (2008), junto con el libro de Hachim (2005) Por una nueva lectura de la poesía de Carlos Pezoa Véliz, pude entender cómo a un poeta rockero como Redolés se le había ocurrido musicalizar un poema de un poeta como lo fue Pezoa Véliz, al cual se le incluye tanto dentro de la tradición de poesía popular chilena como de la poesía moderna en Chile (Nómez, 2008). Además, entendí que su influencia no llegó sólo a Redolés, sino que también al resto de los poetas del canon chileno, destacando a los Parra (Violeta y Nicanor), Neruda y Mistral.

 

Algunas de las cosas que se pueden relacionar entre los Parra y Pezoa Véliz

Primero, su relación con la cultura como un espacio que se construye desde áreas en disputa. Estas disputas son por la hegemonía de los valores de la cultura, donde la tarea del poeta es ensanchar los imaginarios sociales. En palabras de Subercaseaux (2004, 172), “se trata de disputas etarias, estéticas, disputas por el canon de valores establecidos, disputas entre distintos órdenes de sentido”. En este ámbito, los tres han creado un imaginario sobre lo popular del arte, ya que en los antipoemas de Nicanor Parra y las décimas de Violeta Parra, se presentan enunciados que dan cuenta de los cambios culturales, los valores rurales y el uso de léxico popular.

Carlos PezoaVéliz
Imagen 1. Retrato de Carlos PezoaVéliz
http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-98474.html

Segundo, éstos construyen un imaginario poético que está dialogando con el resto de las artes y las distintas visiones de mundo. De una u otra manera, los Parra han sabido introducir su disidencia con el canon artístico para re-semantizar aquellos significados estáticos, para lograractivos transformadores de la cultura. Éstos muestran rincones y costumbres del país, en sectores sociales y geográficos que antes no se han visualizado o que no han pertenecido al canon literario. De esta forma, innovadoramente rescatan un habla vernacular dando un giro para generar un paso adelante en la poesía chilena.

Tercero, en el plano de las palabras, los tres provocan en el lector una sorpresa al leer sus poemas, ya que juntan distintos referentes, objetos inusualmente unidos, provocando una construcción alternativa a la realidad establecida. Éstos dicen las cosas como son, sin mucha palabra complicada o rebuscada, y su objetivo se cumple de forma didáctica; un lector/oyente que es un espectador complaciente, sin embargo, se transforma en un testigo participante y activo al concretarse el imaginario poético. Como conclusión, no cabe duda de que existen líneas directas y vasos comunicantes que forman parte de nuestra tradición literaria y su relación con la cultura popular, como un ámbito en disputa discursiva, dialoga con el resto de las artes modernas, y las características sorpresivas, construyen vasos comunicantes entre estos poetas.

 

El poema Nada

Análisis literario

Este análisis del poema Nada de Pezoa Véliz (1904) se inscribe dentro de la teoría de la recepción (Iser 1972, Culler 1978, Rojo 2001, Subercaseaux 2004). Estos autores se han preguntado sobre el objeto artístico literario, y su relación con los parámetros que dictaminan su existencia. Sus enfoques se direccionan hacia aquellos aspectos del texto que permiten decidir sobre el carácter artístico de lo literario; particularmente un poema. Un concepto utilizado por los primeros teóricos es el de ‘literaturidad’, que se define como aquello que permite distinguir una pieza literaria de aquella que no lo es, “preguntarse cuál (es) es/son la o las cualidades distintivas de la literatura es plantear la pregunta de la literaturidad: ¿Cuál es o cuáles son los criterios que hacen que algo sea literatura?” (Culler, 1978, 36). En el caso de Nada, las cualidades distintivas que se tomarán en cuenta en este análisis están relacionadas con sus aspectos formales, y a la vez, sobre la idea de que el lector es el que concreta el objetivo del poeta; hacer conectar la realidad poética con la cultura particular del lector.

El concepto de literaturidades también desarrollado por Iser (1972,124), al dar relevancia al lector como sujeto creador del discurso a través de la concreción y la creatividad, “un texto literario debe por lo tanto concebirse de tal modo que comprometa la imaginación del lector, pues la lectura únicamente se convierte en un placer cuando es activa y creativa”. Se entiende así, que algo propio de la literatura de Pezoa Véliz es el énfasis puesto en el lector/oyente como actor creativo que reconstruye lo agonístico, ancilárico y acrático en este proyecto poético. Proyecto que traspasa las barreras de la literatura para alcanzar distintas áreas de interés sociocultural.

Grinor Rojo viene a complementar aún más estas ideas y postula que la teoría crítica de la literatura debería abocarse al estudio metodológico del texto y del discurso. Rojo (2001, 39) hace un análisis de autores canónicos que tienen relación con la teoría crítica literaria y destaca la idea de que el discurso es, “un lugar en donde la multiplicidad se detiene y ese lugar es el lector y no, como se ha dicho hasta ahora, el autor”. Desde aquí en adelante, el destino del enfoque de análisis es el lector como espacio de concreción del texto. Esta declaración concuerda con las ideas de la teoría de la recepción donde el foco principal es el lector, “Roland Barthes se negó a seguirle reconociendo al texto su credencial de locus exclusivo de la significación” (Rojo 2001, 40), tomando así una dirección distinta a los formalistas rusos y la escuela estructuralista.

 

Ámbito Discursivo en la poesía de Pezoa Véliz

La lectura crítica de Luis Hachim (2005) está hecha acorde con los criterios discursivos y textuales mencionados anteriormente. En este apartado, se toman las ideas y propuestas de lectura de Hachim sobre tres ejes principales de la discursividad de la poesía de Pezoa Véliz. Estos ejes, explicados en detalle más abajo, caracterizanel deseo transculturador del poeta al utilizar discursos reconociblemente agonísticos, acráticos y anciláricos. Se sostiene en Hachim (2005, 18) que Pezoa Véliz, gracias al proceso de retro alimentación positiva (esto es, llevar activamente lo subalterno y popular hacia esferas clásicas para generar un espacio de negociación), que permite que exista una “negociación entre los sujetos subalternos con el poder o sistema cultural hegemónico. En consecuencia, caracterizaríamos al poeta como agente transculturador”. Estos tres elementos nos permitirán identificar y reconocer una temática que unifica al proyecto de Pezoa Véliz, el cual va más allá de la biografía del autor o el discurso aislado.

Luis Mauricio Redolés Bustos
Imagen 2. Luis Mauricio Redolés Bustos
www.proletario.cl

            En relación al término de transculturación, Fernando Ortiz (1978, 32-33), establece que: “Entendemos que el vocablo transculturación expresa mejor las diferentes fases del proceso transitivo de una cultura a otra, porque éste no consiste solamente en adquirir una cultura, que es lo que en rigor indica la voz anglo-americana aculturación, sino que el proceso implica también necesariamente la pérdida o desarraigo de una cultura precedente, lo que pudiera decirse una parcial desculturación, y, además, significa la consiguiente creación de nuevos fenómenos culturales que pudieran denominarse neoculturación”.Este proceso de transitar entre culturas, de lo popular a la élite, y a la vez, siendo conscientes de que la literatura está ligada a lo social y cultural, permite entender que es distinto declarar un hecho (lo fáctico) que expresar un juicio de valor. El acto de comunicar literario se mueve dentro de un ámbito invisible de categorías de valor, lo que nos hace pensar que no existen los juicios críticos literarios puros, sino que existen varios discursos en un mismo texto. Esta misma visión se desarrolla en los proyectos contemporáneos alternativos a la modernidad, poniendo énfasis en la crítica de la hegemonía del discurso modernista (desarrollado con más detalle en Cortés 2014a y 2014b).

 

Lectura del poema Nada

A continuación, se desarrollan los tres criterios que hacen que este poema sea característico y prototípoco del poemario Alma Chilena: lo agonístico, lo acrático y lo ancilárico.

Poema Nada de Carlos Pezoa Veliz (p.68), publicado en la Lira Chilena (1904)

Era un pobre diablo que siempre venía
cerca de un gran pueblo donde yo vivía;
joven, rubio y flaco, sucio y mal vestido,
siempre cabizbajo... ¡Tal vez un perdido!
Un día de invierno lo encontramos muerto
dentro de un arroyo próximo a mi huerto,
varios cazadores que con sus lebreles
cantando marchaban... Entre sus papeles
no encontraron nada... los jueces de turno
hicieron preguntas al guardián nocturno:
éste no sabía nada del extinto;
ni el vecino Pérez, ni el vecino Pinto.
Una chica dijo que sería un loco
o algún vagabundo que comía poco,
y un chusco que oía las conversaciones
se tentó de risa... ¡Vaya unos simplones!
Una paletada le echó el panteonero;
luego lió un cigarro; se caló el sombrero
y emprendió la vuelta...
Tras la paletada, nada dijo nada, nadie dijo nada...

 

La interpretación está basada en lo que dice el texto y lo que se puede inferir de éste, tomando en cuenta lo que puede producir discursivamente sobre el lector. Lo que dice y lo que puede decir, se entiende como una expansión y un desplazamiento de significado dentro del texto discursivo. En este espacio de negociación entre culturas, el lector actua sobre las inferencias que se hacen acerca de un suceso. Este suceso en Nada se alimenta de términos léxicos de uso cotidiano que son sacados del lenguaje ordinario popular, que generalmente se emplea para logrando una discursividad polisémica compleja, por ejemplo:chusco, simplones, calar el sombrero.

Rojo (2001, 33) establece que “las dimensiones extra semánticas del texto no son o no son siempre conscientes, que ellas poseen un peso ideológico inobviable tanto como medios expresivos propios y que, además, tampoco son o no son necesariamente incrustaciones que el hablante le hace a la significación de un único texto-discurso, sino que con frecuencia ellos forman discursos complejos, continuidades coherentes de signos, más o menos opacos en un primer acercamiento, a menudo antagónicas y cuyo sentido total es susceptible de ser re-producido por el estudioso o el crítico mediante su trabajo de interpretación”. Tomo la idea de Rojo (2001, 24), ya que sostiene que le interesa la distinción entre “el objeto de la semántica y el de la pragmática, entre ‘lo que la oración significa’ de suyo y un suplemento significacional que se hallaría constituido por ‘lo que el hablante intenta transmitir con su emisión de la oración”. Por lo tanto, el foco estará puesto en las categorías de texto y discurso. Estos términos se definen por Rojo (2001, 23) al entenderel texto como un “continente que rodea y encierra a la totalidad significativa que nosotros deseamos comunicar, cualquiera sea la indumentaria semiótica que el mismo adopte”. Además, entiende como discurso el “nombrar los desarrollos sémicos mayores, perceptiblemente unificados diferenciables, por ende, y que a modo de vasos sanguíneos recorren el cuerpo del texto”. Entonces, el texto aislado no nos sirve como elemento puramente formal de análisis, necesitamos de aquellos elementos que circundan el texto y que le dan vida.

 

Entre acráticos y libertarios, luchas sociales y culturales, y la identidad popular

Lo agonístico (la idea)

La lucha por mostrar un hablante lírico alternativo, que se mezcle con la información oficial, es la construcción de una cultura alternativa a los parámetros oficiales de la cultura de las metrópolis. Hachim (2005, 114) reconoce que existe un enunciador que asume un papel de informador alternativo, puesto que “su objetivo es decir la verdad o asumir el suceso de otro modo, en tanto los medios hegemónicos no parecen decirlo o al menos lo omiten”.

Ángel Rama (1982) identifica este fenómeno dentro del contexto social que vive una cultura que está en peligro de extinguirse por efecto de la modernización. La cultura popular chilena arraigada en la tradición regionalista y rural se enfrenta a la disyuntiva de retroceder, entrando en agonía, resignandose a perder sus valores, es decir, a desaparecer. Lo agonístico se relaciona con la lucha por no desaparecer, para no ser avasallada por culturas foráneas o la cultura culta. En el poema, alguien muere y el hablante lírico establece que “nadie dice nada”, se silencia la realidad que quiere ser contada, pero que no tiene un escenario donde pueda ser contada. Esta realidad se asemeja a la pérdida y muerte de la cultura popular en los países donde el ímpetu de la modernización ha logrado dominar todos los ámbitos de la vida ciudadana y rural.

            En esta línea, Hachim (2005, 98) sostiene que “Pezoa Véliz integra el tratamiento agonístico del ‘suceso’ o de la información, como alternativa popular de masas en los medios ya oficializados, en las postrimeras del siglo XIX”. Estos medios oficializados que menciona este autor, se cuentan en gran cantidad en todo Chile durante la primera parte del siglo XX, por ejemplo, así se documenta: “el año del Centenario se editan en Chile 70 diarios, 19 semi-diarios, 56 bisemanarios, 175 semanarios, 29 quincenarios, anales, boletines, etc.”[3] En este escenario, la realidad popular busca su lugar entre estas publicaciones y su discurso agonístico se ha podido encontrar enla información dirigida a las clases trabajadoras: “La prensa obrera surge a raíz de las movilizaciones del proletariado chileno, azuzado por las malas condiciones de trabajo, los bajos ingresos y, muy en particular, las ideologías extranjeras de carácter revolucionario. Su principal objetivo es darle fuerza a la lucha de los trabajadores, respaldar la existencia de dichas agrupaciones y asegurar su crecimiento. Por ello, en estas publicaciones predominan artículos noticiosos relativos a las condiciones de vida y trabajo de los sectores obreros, hechos de actualidad, polémicas, denuncias, artículos de análisis, orientaciones doctrinarias, comentarios y narraciones de movimientos sociales del país y del extranjero”[4]. Así este tipo de publicaciones se acercan más a la visión que pudo haber tenido Pezoa Véliz, pero aún así la literatura popular queda relegada y no llega a la cultura de élite.

Alma Chilena de Carlos PezoaVéliz
Imagen 3. Libro Alma Chilena de Carlos PezoaVéliz
http://www.sicpoesiachilena.cl/docs/critica_detalle.php?critica_id=149

La tarea de Pezoa Véliz es traspasar esas limitantes, y que las desventuras de algunos las conozcan aquellos que poseen el discurso hegemónico. La acción de comunicar, difícil tarea, ya que el 80 por ciento de los chilenos era analfabeto a inicios del siglo XX, se focaliza en el uso de periódicos que pudieran llenar el vacío que suele dejar la prensa tradicional, permitiendo que “las agrupaciones de trabajadores, como sindicatos, mutuales y partidos políticos de izquierda expresen sus planteamientos. Se caracterizan por presentar contenidos de fuerte oposición y crítica al sistema social, y especialmente por su actitud contestataria y rupturista frente a la sociedad del momento, el sistema económico y el propio gobierno.”[5] El hablante lírico de Nada da cuenta de esta visión rupturista de crítica social. Por ejemplo, en el poema se desprenden las siguientes ideas agonísticas que se enuncian a lo largo del texto: El pueblo y la marginalidad del personaje que es un pobre diablo, sin dinero y subalterno. No tiene papeles, es un indocumentado, un ser perdido que no contribuye al proyecto modernizador. La verdad del suceso de su muerte muestra la injusticia del trato oficial. El hablante lírico de esta realidad alternativa parece ser, frente al discurso oficial, un poeta, un escritor o un artista que no tiene credibilidad ante la opinión pública. Su demencia, pensamiento ilógico, creativo e irracional lo deja fuera del ámbito oficial. Los periodistas que relatan el suceso no saben nada, y hacen que algo muy complejo aparezca simple, ya que las apariencias y lo que ven sus ojos está sesgado por la oficialidad. “Nadie dijo nada” es la conclusión de la idea de la información oficializada que enuncia este suceso sin adentrarse en la historia no contada.

En esta línea, a principios del sigle XX, la alternativa literaria al discurso oficialera la Lira Popular. Éste es un género popular que se publicaba en forma de impresión artesanal, “concretamente, consiste en un registro que mezcla en un pliego tamaño tabloide, formas tipográficas y xilográficas que dan cuenta de imaginarios populares” (Hachim 2005, 99-100). Tienen su origen en el campesinado y luego pasa a lo urbano popular. En las plazas públicas se da lectura a la lira popular, la cual se dirige a un receptor que es, en la mayoría de los casos, analfabeto. Pezoa Véliz escribe sus liras para dar a conocer su proyecto popular, alternativo y nacional donde “sintetiza críticamente los rasgos de una poética anómala frente a la hegemonía de las poéticas modernistas… En esta poética anómala se produce la mezcla de circuitos, formas de información alternativa que empezaron a tratar temas de actualidad como una opción frente a la prensa oficial… Esta práctica ya es un suplemento de disidencia cultural y de construcción de una nueva recepción que a la postre constituyen a la consolidación de la utopía nacional”.

            El relato criminal o de un suceso policial también permite a Pezoa Véliz organizar gran cantidad de sus liras como alternativa de información popular, “narra el conflicto social bajo el discurso que lo caracteriza” (Hachim 2005, 105). Además, se aprecia que hay un diálogo entre la alternativa literaria y la institución de los medios, sin embargo, esta relación es conflictiva, señal de un estado moderno en tensión.Mauricio Redolés (2000) también explora esta idea de la no información del discurso oficial. Es el caso de su poema No era Cecilia, donde se muestran estas dos corrientes, la oficial y la que ni se logra enunciar. En este ejemplo, el hablante lírico conoció a la mujer muerta, tenían una relación, sin embargo, la prensa oficial la trata como, “chicana quemada, sudaca desaparecida”, en el poema se escribe así: “hoy Cecilia está muerta/ murió hace años/ Leí la noticia en un diario con despreocupación/ porque nunca supe que Cecilia había muerto/ porque Cecilia no se llamaba Cecilia/ se llamaba papel de diario, chilena muerta/ sudaca desaparecida, chicana quemada” (Redolés 2000). En la temática de la lira popular, en el crimen, Hachim (2005, 115) postula que, “La posibilidad de una genealogía criminal en el texto de la escritura del novecientos se articularía con textos populares y textos de la cultura de masas. Es decir, esta interacción es demostrativa de una práctica discursiva heterogénea desde el punto de vista cultural”.

            En el poema Nada se da este caso de mezcla, Bernardo Subercaseaux (2004, 151) sostiene que en esos años “la sensibilidad operante, particularmente en el campo de la poesía, se caracteriza por su hibridez, por la mezcla de lo residual con lo emergente, eso es precisamente lo nuevo, la demarcación y el traspaso de los límites de estéticas concebidas de modo rígido y normativo”. En su paso transitorio de la lira popular o poesía popular, el poema Nada traspasa la barrera de lo popular, llevando consigo elementos propios, para situarse dentro de una mirada trasculturadora de mezcla e hibridez.           

 

Lo acrático (el propósito)

Rojo (2008, 86) sostiene que el movimiento ácrata ha permeado la vida intelectual de principios de siglo, “hacia 1917 se vive un resurgimiento del movimiento ácrata reflejado en la multiplicación de organizaciones libertarias, especialmente desde el año 1919 con la fundación de la central sindical I.W.W. (Industrial Workers of theWorld o Trabajadores Industriales del Mundo) y se requiere educar a sus miembros. Por eso, es bastante lógico, que los anarquistas históricos en Chile realizasen un teatro didáctico. Aunque la teoría nos hable de la lucha por la absoluta libertad, en la práctica el arte que desarrollaron estos sectores, al igual que el que se hizo en otros lugares de América Latina, estaba determinado por la urgencia social y se encuadraba dentro del concepto de arte para y por la revolución.”.

El interés por la libertad tanto en el arte como en la cultura, caracteriza su compromiso socio-político con la realidad poética. Pezoa Véliz explora temáticas acráticas, también “socialistas, obreras, populistas y que en síntesis remiten a lo social, tema bajo el cual la crítica coincide unánimemente en clasificarlo" (Hachim 2005, 97).

            El arte como una ética de la liberación de los oprimidos, busca dignificar la visión de mundo del poeta frente a un ambiente hostil. Los poetas de esta época buscan una voz poética propia y original, por ejemplo, al seguir a Rubén Darío, Huidobro sostiene en el año 1912 que “el programa de todo verdadero poeta debe ser ‘crear cosas bellas’ sin seguir ni reglas ni normas” (citado en Subercaseaux 2004, 145). En este propósito se identifica con PezoaVéliz, ya que se sostiene que “se trata de una idea que estimula la originalidad artística y simultáneamente la libertad intelectual y política, una idea que por lo demás tenía afinidades con el pensamiento ácrata y con modos de ser propiciados por la bohemia” (Subercaseaux 2004, 145).

Lo acrático en el poema Nadase identifica con la pobreza y la miseria. Esta agonía desigual, y es por esto que el hablante lírico construye un personaje popular mal alimentado, prototípico del pueblo en estas mismas condiciones. El vagabundo que come poco pierde su origen y se desarraiga. Siguiendo esta idea, se pueden considerar que los escritos poéticos, de esta forma, son una alternativa a la realidad creada por la oficialidad. En éste se enuncia que en la oficialidad no se piensa, no se dice nada, es decir, se dice mucho sin sentido. No se entiende o no se quiere entender la realidad. Sin embargo, el poema Nadaes una contra-orden, el hablante lírico haceque la policía y la autoridadseaun grupo de seres injustos, indiferentes e indolentes, que imponen las leyes oficiales en desmedro de la justicia social. En esta misma línea, el cementerio es otro elemento acrático, ya que conecta la muerte del pobre diablo con la muerte y miseria del pueblo hambriento. Es éste el pueblo que lee la poesía de Pezoa Véliz, y le da un sentido a su proyecto poético al llegar a esferas diversas.

  • La ancilaridad (el método).

La pragamática metodológica para alcanzar una unidad cultural que fuera la mezcla entre todos los actores de una nación es el espíritu del concepto de ancilaridad. Hachim (2005, 132) sostiene que, “las composiciones de Pezoa Véliz radicalizan la ancilaridad (utilidad) del discurso popular, alternando la intervención social de los sectores subalternos, privados de una efectiva enunciación en el espacio cultural ilustrado". Este criterio viene a completar esta triada discursiva del proyecto poético de Pezoa Véliz. La cultura de principios del siglo XX, se desarrolla, por una parte,en una tendencia realista-naturalista, y por otra, una corriente romántica liberal. Dentro de estas corrientes se enmarcan el realismo social, el regionalismo criollista o vernáculo y el costumbrismo. Subercaseaux (2004) sostiene que Carlos Pezoa Véliz es uno de los autores más importantes de esta época, sin embargo, no se le puede encasillar plenamente en alguna de estas corrientes recién mencionadas.

Pezoa Véliz podría formar “parte de un proceso de recomposición del imaginario chileno, en la medida en que insertan en el mundo literario del país a sectores y escenarios en gran medida ausentes en la literatura decimonónica” (Subercaseaux 2004, 136). Éste es el método que junta la idea del objeto popular en lo culto. Además, trata de cumplir el propósito de conectarse con la realidad social del pueblo chileno y latinoamericano. Esta idea concuerda con la de Hachim (2005) que enfatiza lo agonístico, lo acrático y la ancilaridad en el poeta. Se trata de una recuperación de lo propio al no perder la tradición, pero dando un paso adelante en su evolución cultural. También Carrasco (1989, 44) postula que “Los poetas más lúcidos y creadores han logrado producir una escritura distinta a la anterior, que no compite ni se evade de ella, sino la continúa, desarrollando algunos ámbitos, aportando otros que casi no tenían presencia y reiterando los más consolidados. Esta escritura, a través de su variedad, ha efectuado una profunda revisión de valores y reflexión sobre la situación histórica de Chile en un momento particularmente difícil y conflictivo, en una actitud de valiente compromiso de denuncia, explicación y proposición de caminos diferentes a los establecidos”. Esta visión ayuda a entender el periodo de los años 80s en Chile, y cómo estas revisiones se hacen necesarias al momento de crear nueva poesía.

La Lira Popular
Imagen 4. La Lira Popular
http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-68563.html

            Se aspira, por lo tanto, a una literatura que trate de recrear nuevos espacios y personajes, los cuales han sido mayoritariamente olvidados, otras tantas veces, marginados: el mundo de las minas, del campo, el mundo indígena, de la urbe marginal, del sur, del norte, el mundo de los sectores medios y populares. Esta concepción popular está en sintonía con el desarrollo de las liras populares, en las cuales Pezoa Véliz escribe gran cantidad de su producción. Lo anterior afirma el proyecto de transculturación, así lo describe Subercaseaux (2004, 138), “en poetas importantes de la primera década, como Carlos Pezoa Véliz, conviven el cisne galante con el jilguero y la golondrina, la embriaguez modernista con el mundo prosaico y el rescate de lo propio que pone en evidencia el nuevo escenario social”. Con respecto a lo anterior, la idea de mezcla que se aprecia en Pezoa Véliz es parte de este momento histórico del centenario en Chile, insiste Subercaseaux (2004, 151), “en esos años la sensibilidad operante, particularmente en el campo de la poesía, se caracteriza por su hibridez, por la mezcla de lo residual con lo emergente, eso es precisamente lo nuevo, la demarcación y el traspaso de los límites de estéticas concebidas de modo rígido y normativo”.

            En el plano ancilárico, la estética pictórica ejemplifica otro ámbito artístico convergente, los artistas visuales del centenario, según Pedro Zamorano (2013, 5), y en concordancia con el movimiento al cual adscribe Pezoa Véliz, “se destacan en el cultivo de una temática que recoge las costumbres, principalmente urbanas, de la sociedad chilena de entonces. Dada la procedencia de la mayoría de estos artistas, su pintura vehicula, en ocasiones, contenidos sociales. Para muchos, pintar fue entendido como una posibilidad de cuestionar un mundo desigual e injusto, frente al cual había que reaccionar”. En general los artistas se desvinculan del discurso academicista para lograr una mezcla que recurre a los espacios no oficiales, suficientemente libres para contrarrestar la agonía del arte en el mundo moderno. En el poema Nada, la ancilaridad se presenta en el despojo de una efectiva enunciación en el espacio cultural ilustrado de todos los pobres diablos, no es uno solo, sino que son todos los pobres diablos de Chile, de América Latina. La gente representa a esta nación relativamente joven, compuesta por gente buena. Sin embargo, esta realidad se caracteriza por una nación sin origen y sin destino. Por lo tanto, se apela con esto a salvaguardar las expresiones (artísticas) que den cuenta de esta realidad. A ratos, es una visión pesimista, triste, oscura y lúgubre. No parece ser un momento optimista que haga pensar en la sobrevivencia de lo local y auténtico de cada cultura en particular. Finalmente, el poema da a entender que existe el peligro de tener un pueblo idiotizado por causa de la información oficial de la realidad. En el poema Nada se enuncia, “Una chica dijo que sería un loco/ o algún vagabundo que comía poco, / y un chusco que oía las conversaciones/ se tentó de risa... ¡Vaya unos simplones!”. Esta idea muestra a una población inmadura, a tiempos caprichosa y sin conocimiento, que no le gusta nada, yque le aburre todo. El proyecto de Pezoa Véliz nos llama a cuidarnos de la amplitud de este discurso oficial simplista que impera y abarca todas las esferas de la cultura.

 

Conclusión

Después deanalizar el poema Nada, se podría sostener que cumple las características prototípicas del proyecto transculturador del poeta Carlos Pezoa Véliz. El deseo de traspasar fronteras culturales se refleja en su estructura metodológica, su significación ideática y su acción propositiva. Esto al mezclar por una parte la cultura popular (la Lira Popular), y por otra parte, la poesía modernista (pre-vanguardista). Su discurso apoya sus ideas acráticas y libertarias, sus luchas sociales y culturales, y a la vez su búsqueda de identidad popular y nacional. Su proyecto da cuenta de las transformaciones de la sociedad chilena de principios del siglo XX, y de la negociación de las culturas locales, lo popular y la élite, que están en contacto con la industria cultural que se enmarca dentro de un entramado global y latinoamericano. Este poder global, no logra derrotar o aniquilar por completo la cultura local o nativa, sin embargo, esta identidad local no sale ilesa, sino que sufre daños. Los poetas canónicos ya lo han expresado durante el siglo XX, y Mauricio Redolés lo ha llevado a la música. Estos daños son un llamado de atención para tener en cuenta las contradicciones presentes en nuestra identidad nacional y latinoamericana, que está en constante relación con la modernidad global.

 

Notas:

[1] Doctorando en Ciencias Humanas - Universidad de Talca. Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

[2]   En Soledad Bianchi, “La joven poesía chilena”, Arte y cultura (Rotterdam: Instituto para el Nuevo Chile, 

    1982): 17.

[3]  Instituto de Historia Universidad de los Andes, varios autores. (2010), Chile en cuatro momentos 1910,

   Volumen II. p.9.

[4] Ibíd., p. 10.

[5] Ibíd., p. 11.

 

Bibliografía:

Carrasco, I. (1989). “Poesía chilena de la última década (1977-1987)”. En Revista chilena de Literatura n° 33.

Cortés, J. (2014a). “La opción de la Decolonialidad como alternativa posible para enfrentar la Modernidad en Latinoamérica”. En revista Pacarina del Sur, año 5, n° 18.

Cortés, J. (2014b). “La estética en la política, la política en el arte: la experiencia latinoamericana y su vínculo con la modernidad”. En revista Pacarina del Sur, año 5, n° 21.

Culler, J. (1978). “La literaturidad”. En La poética estructuralista. Barcelona: Anagrama, pp. 36-50.

Hachim, L. (2005). “Por una nueva lectura de la poesía de Carlos Pezoa Véliz”. En Carlos Pezoa Véliz. Alma chilena de la poesía. Valparaíso: Ediciones Universitarias de Valparaíso, pp. 89-2006

Iser, W. (1972). “El proceso de lectura: Un enfoque fenomenológico”. Publicado en New Literary History, n° 3. Traducido por Eugenio Contreras, pp. 122-158.

Ortiz, F. (1978). Contrapunto cubano del tabaco y el azúcar. Caracas, Biblioteca Ayacucho, p. 86.

Pezoa Véliz, C. (2008). Alma Chilena. Obras completas. Santiago: LOM, pp. 23-111.

Rama, A. (1982). Transculturación narrativa en América Latina. Siglo XXI editores.

Redolés, M. (2000). Estar de la poesía o el estilo de mis Matemáticas. Editorial Beta Píctoris. Santiago, Chile.

Rojo, G. (2001). Tesis II. En Diez tesis sobre la crítica. Santiago: LOM, pp. 29-51.

Rojo, S. (2008). Teatro chileno y anarquismo (desde comienzos de siglo XX hasta el período dictatorial), en AISTHESIS Nº 44: 83-96. Pontificia Universidad Católica de Chile.

Subercaseaux, B. (2004). Historia de las ideas y de la cultura en Chile. Tomo II. El centenario y las vanguardias. Santiago: Universitaria, pp. 131-206.

Zamorano, P. (2013). La generación del trece, cien años después. Pinacoteca Universidad de Concepción.

Instituto de Historia Universidad de los Andes, varios autores. (2010), Chile en cuatro momentos 1910, Volumen II. p. 9.

 

Cómo citar este artículo:

CORTES ARAVENA, Juan Esteban, (2016) “La poesía moderna chilena y su tradición de poesía popular: el caso del poeta Carlos Pezoa Véliz”, Pacarina del Sur [En línea], año 8, núm. 29, octubre-diciembre, 2016. ISSN: 2007-2309.

Consultado el Domingo, 23 de Abril de 2017.

Disponible en Internet: www.pacarinadelsur.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1396&catid=5&Itemid=9

Si deseas colaborar con nosotros, lee las indicaciones para publicar