Pacarina del Sur
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Pacarina del Sur

La danza navideña en Huancasancos, Ayacucho

The Christmas dance in Huancasancos, Ayacucho

A dança de Natal em Huancasancos, Ayacucho

Alex Huamanculí Allccahuamán

 

Introducción

Este artículo estudia la fiesta navideña de Huancasancos, sus permanencias y cambios. Se trata de una práctica cultural de un pueblo quechua insertada subordinadamente en este mundo moderno. La danza actual tiene raíces en creencias religiosas andinas y católicas. Es practicada en diciembre, enero y junio, en la fiesta de la Virgen de Encarnación como en otras fiestas patronales de las comunidades campesinas de Huancasancos.

Mayordoma y Huamando
Imagen 1. Mayordoma y Huamando (JH, 2017).

Las preguntas que servirán de hilo conductor incluyen: ¿Qué es lo que permite la persistencia de esta danza? ¿Cuáles son las causas de sus modificaciones? ¿Cuál es el argumento del origen de la danza navideña? Para responder a estas preguntas se revisó e interpretó los archivos historiográficos y las crónicas diversas, nos hemos valido del método etnohistórico y trabajo de campo y varias entrevistas a residentes de estas comunidades en las ciudades de Lima y Huamanga.

La exposición consta de cuatro partes. La primera da cuenta sobre características generales de la comunidad de Huancasancos; la segunda aborda el origen de la danza navideña; la tercera desarrolla la danza navideña en el valle de Qaracha en periodos coloniales; y, la cuarta presenta los testimonios sobre de esta danza.

 

Características generales de la comunidad de Huancasancos

La comunidad campesina Sancos (Sanqukuna), capital de la provincia de Huancasancos (Wankasanqukuna), está ubicada en el valle del rio Qaracha.[1] Se encuentra a 3,408 m.s.n.m., en las tierras más altas de la región de Ayacucho y tiene una superficie territorial de 1,289.70 Km2; es tierra fría y seca. Su principal actividad económica es la crianza de vacunos, ovinos y camélidos andinos. Está en comunicación y comercio permanente con Ica y Lima, en menor medida con Ayacucho (Huamanga). Su economía se complementa con la agricultura para autoconsumo. En este valle se encontraban diversos grupos étnicos: Huancas[2] (Wankas) (Huancasancos, Lucanamarca, Portacruz y Sarhua), Auquimarcas (San José de Huarcaya), Saqsas (Sacsamarca), Rucanas (Carapo, Pallcca y Manchiri) y Aimaras (Taulli) (Quichua, 2009).

Huancasancos proviene de dos vocablos quechuas: Wanka: sacerdote, piedra grande, estatua, mole, nación wanka; Sanqu: ulpada, pan incaico (Wankasanqukuna = ¿Piedras sagradas frotadas con sanqu?). Huancasancos no solo es nombre de una provincia, es también nombre de una comunidad, considerada como el “ombligo de la cultura Chanka”.[3] Pero las investigaciones arqueológicas demuestran que existe el grupo étnico Wanka, originarios del valle de Mantaro. Como explica Ortega, “Sapallanga, ubicado a 8 kilómetros al sur de la ciudad de Huancayo; al noreste de Huayllaspanca se ubica, a menos de un kilómetro, el centro poblado de Huari donde se ubica la Pacarina Wariwillka”[4] (Ortega: 2013, 65). Por tanto, es probable que el territorio de la comunidad de Sancos esté poblado por los Wankas en la margen izquierda de Rio Qaracha. Este grupo de Wankas de la comunidad de Huancasancos se organizaban en ayllus como Hanan Wanka, Lurin Wanka, Wando y Sauqa. Estos vestigios culturales wankas pertenecen al periodo intermedio tardío o denominado segundo estado regional en el proceso de desarrollo de las culturas peruanas.

La cultura Wanka fue llevada en el horizonte tardío, en el gobierno de los incas, como mitmakuna o pueblos flotantes (por ser grupos rebeldes). Desde entonces, aparece la comunidad de Sancos, con sus propias costumbres, que desarrolla con la influencia de las otras costumbres de los pueblos vecinos. En la época colonial, por orden del Rey Felipe II, se dispuso la reducción de indios, que fue ejecutada por Francisco de Toledo (Conde de Oropesa). Así fueron reducidos en un lugar común denominado Sancos. Luego, en 1573, se funda el pueblo de la Virgen de la “O” de Sancos, asignando para su festividad el 08 de diciembre (Guamán Poma, 2012). En la época colonial, los pueblos aborígenes fueron reducidos para facilitar el cobro de impuestos, para mejorar la organización de la mita minera y facilitar la catequización. Al mismo tiempo, significó la desestructuración de los pueblos que estuvieron organizados bajo el dominio Inca.

En la época republicana, en 1825, por disposición de Simón Bolívar, Sancos se constituye en un anexo. Con Ramón Castilla fue categorizado como distrito Sancos con su capital Huancasancos; por aquel entonces pertenecía a provincia de Cangallo. Más tarde, por Ley núm. 1306 del 14 de noviembre de 1910, formó parte de la nueva provincia de Fajardo. En 1941, fue reconocida como Comunidad de Indígena por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Indígenas. El 20 de setiembre de 1984, Fernando Belaunde, mediante Ley núm. 23928, lo categorizó en una provincia de Ayacucho, con el nombre de Huancasancos, con Sancos como su capital y conformada por cuatro distritos: Sancos, Villa Carapo, Sacsamarca y Santiago de Lucanamarca.

 

Origen de la danza navideña en la época prehispánica

El origen de la danza navideña puede encontrarse en las épocas prehispánicas, específicamente en el Qhapaq Raymi,[5] fiesta principal celebrada por los Incas[6] en honor a Inti o Punchaw, con las series rituales, esto ocurría de acuerdo al calendario que estableció el inca Tupac Yupanqui (Molina, 1943). El Qhapaq Raymi era una gran fiesta de los incas desarrollaba en honor del sol, hacedor, trueno y luna, duraba siete días, con ritos de paso y canciones que cantaban (taki llamado Wari) los incas: “así, llegados a la plaza del Cusco, hacían la mocha y adoración a las huacas ya dichas; y a la sazón ya los sacerdotes de ellas las habían sacado a la plaza” (Molina, 1943). Este rito se desarrollaba con taki llamado wari, en plena plaza y frente de los huacas que eran estatuas del Dios Sol. En esta etapa ritual expresaba una estación del año (Zuidema, 2015), era una fase de paso de la época chiraw hacia la época puquy, o temporada de lluvias. En el Qhapaq Raymi, “durante la noche de la siguiente luna llena, los hombres y mujeres de la nobleza tomaban la soga Muro Urco y danzaban hacia la plaza, dejando allí al amanecer, alrededor del inca sentado en su trono” (Zuidema, 2015: 203).

Así, los incas renovaban su sumisión a Inti. Y recibían con alegría la temporada de lluvias necesarias para la agricultura. Durante el Qhapaq Raymi, danzaban en honor del sol, juntamente los jóvenes y sacerdotes, con series rituales y con unas canciones, esa danza consistía como huarachicuq, pero con unas peculiaridades, entonces en la época colonial y la republica desarrollan con series de elementos que apropian los elementos culturales de la época prehispánica y luego generan un sincretismo cultural.

Según Diego González Holguín (1608), el Atipanakuy consiste en kutipanakuy, atinakuy, combate, contienda con otro o superar, dominar. Y para Santo Tomás (1560), atipanacuni es contender con perseverancia. Atipanacuc es contendor, entonces es un encuentro de contrapunteo realizado el día central de la fiesta de navidad, en la bajada de reyes, en las fiestas patronales y en el yarqa aspiy, realizados en las comunidades andinas de Huancasancos. ¿Qué es el Atipanakuy? David Quichua (2017) dice que: “el Atipanakuy literalmente significa competencia o contrapunteo, es una expresión artística, musical y dancística de origen andino e hispánico”. En ese sentido, el Atipanakuy, en base a la experiencia musical, es una competencia de danza entre dos o más grupos de ayllus o barrios, organizado.

E. González y T. Carrasco describen un Atipanakuy: “delante del nacimiento o belén, rezan el rosario e inician un baile contrapuntístico entre varios grupos de bailarines, es el baile de Atipanakuy hasta el amanecer” (2004: 33). Por tanto, el Atipanakuy es una danza que se enfrenta de dos o tres ayllus en día central de la fiesta, con rituales que desarrollan durante la fiesta de los meses de junio, Julio y agosto, en fiestas patronales y limpieza de acequias (distrito villa Carapo) y en el mes de diciembre en Huancasancos, Lucanamarca, San José de Huarcaya, y en Bajada de Reyes en las Comunidades San Antonio de Julo, Asunción de Erpa, Santa Rosa de Qocha, La Merced de Tío, Sacsamarca, Pallcca y Raquina.

Asimismo, es probable que la danza navideña que practican las comunidades andinas tenga su origen en la fiesta de Qhapaq Raymi y en la fiesta del agua o limpieza de acequias, como en la comunidad de Villa Carapo, D. Quichua menciona al respecto:

En el pueblo de Carapo con el Atipanakuy los dos ayllus homenajean al agua durante tres días: del 15 a 17 de agosto, en los que siguiendo el curso de las aguas del ñawin se realiza primero en la bocatoma, luego en el sitio de Chaquyarqa y el tercer día en Siksipata. Durante los tres días, la actividad se inicia con el arribo de cargontes con sus respectivos músicos, los huamangos y los bailarines a la iglesia para sacar a la virgen asunción y pedir permiso para llevar acabo la competencia (Quichua, 2017).

 

En esta explicación nos afirma que la danza es andina y prehispánica, y adecuado por los pobladores andinos a su propio contexto cultural y tiempo, sobre todo en correspondencia con sus quehaceres cotidianos, en especial con la actividad agrícola. Por ejemplo, en la comunidad de Carapo, la Virgen Asunción autoriza para realizar el contrapunteo en honor del agua, es decir, cumple una función primordial en la fiesta del agua. En otros pueblos, de igual manera, como en la comunidad Aucara, se desarrolla la fiesta del agua en los meses de agosto y setiembre como etapas preparatorias para inicios del cultivo agrario; en Auracá de igual manera se encuentra con su santo patrón San Miguel Arcángel (Dumet, 2015), como en la comunidad de Carapo. Esta danza navideña se realiza en agosto. Sin embargo, en las demás comunidades de Huancasancos se desarrolla en diciembre y en la Bajada de Reyes.

Consideramos que la actual danza navideña puede encontrarse en la danza que desarrollaron los incas, como menciona N. Taipe (2017); “Manqu Qapaq, después de salir del tampu tuqu en wanakawri para fundar el Tawantinsuyu, danzó por primera vez el Taki Wari”. Ya durante el gobierno de Pachakutiq Inqa Yupanqui se institucionalizan varias festividades: “Qhapaq Raymi (diciembre), Inti Raymi (junio), Coya Raymi (setiembre), Uma Raymi (octubre), Camay Raymi (enero), Hatun Puquy (febrero), Pacha Puquy (marzo), Inka Raymi (abril), Aymoray (mayo), Chacra Qunakuy (julio), Chacra Yapuy (agosto) y Aya Marca (setiembre)” (Cabanillas, 2014: 162-163), estas danzas se desarrollaban de acuerdo a sus calendarios agrícolas en las comunidades incaicas y persisten en las comunidades andinas, como en la comunidad campesina Aucará.[7]

La danza Navideña puede derivarse de la danza o fiesta inka de Qhapaq Raymi, que celebran en diciembre, Claude Ferrier plantea que “en el mundo andino entre la navidad y la fiesta incaica del Qhapaq Raymi –‘fiesta principal’, celebrada por los incas alrededor del solsticio de verano del 21 de diciembre-” (Ferrier 2008: 30), danza que los incas, los sacerdotes incas y la población del Tahuantinsuyo practicaban, en relación con la vida cotidiana y sagrada. Tom Zuidema señala lo siguiente sobre la fiesta del Solsticio: “en el primer ritual, el rey mismo observaba la puesta del sol en dicho solsticio; en el segundo, los sacerdotes imitaban diariamente el movimiento del sol; en el tercero, ellos llevaban a cabo una peregrinación a la cual podemos ver como una inversión de la intención de los primeros dos rituales: los sacerdotes iniciaban su peregrinaje en el sucanca de la SSSD, se dirigían al templo dedicado al nacimiento del sol durante su salida en el solsticio de diciembre y retornaban luego al otro sucanca oriental” (2010: 291). El autor quiere mostrar que con dos rituales desarrollan los sacerdotes incas el cambio estacional del invierno hacia verano o hacia la temporada de calor. Para los incas este rito de paso simbolizaba el nacimiento o la renovación del sol, estos procesos rituales eran desarrollados acompañados de danzas sagradas denominados por los historiadores como Qhapaq Raymi.

Qhapaq Raymi fue reemplazado por la danza navideña, que se adecua con una serie de elementos culturales particulares acorde al contexto de la zona. Sobre la transición de Qhapaq Raymi a danza navideña podemos citar a Josef Estermann: “navidad o la fiesta del niño venía reemplazando otra fiesta de los incas, el Qhapaq Raymi…, sin embargo, existen lugares, acontecimientos y tiempos especiales donde la deidad (o las deidades) se revela(n) de una manera densa y comprimida. Estas hierofanía ya tenían su gran importancia en la religión incaica (wakas, intiwatana, intiraymi, Qhapaq Raymi)…, para el runa, los dos hitos cristológicos son el nacimiento (navidad) y la muerte en la cruz…” (1995: 9-15).

En síntesis, las danzas que se practican en las comunidades andinas de la provincia de Huancasancos, y propiamente en las comunidades del valle de Qaracha, tendrían su origen en las danzas prehispánicas que se desarrollaban en diversas estaciones del año, y durante la colonia habrían sido reemplazados por las danzas navideñas que conocemos.

 

Origen de la danza navideña en la colonia

El origen de la danza navideña puede encontrarse en la época colonial a partir del movimiento “Taki Unquy[8] que practicaron como parte de sus creencias y su cosmovisión; en contextos modernos continúa practicándose con unos cambios de la coreografía.

Los científicos sociales, antropólogos y sociólogos, explican que el Taki Unquy se desarrolló en la época colonial como forma de protesta contra la dominación cultural occidental, fundamentalmente contra la religión católica. Este movimiento habría surgido por 1560.[9]

Ramón Mujica (2008) señala que en ritos y fabulas de los incas, Cristóbal de Molina (1575) le adjudica el mérito de descubrimiento del Taki Unquy al licenciado Luis Olvera, vicario y cura de la provincia de Parinacochas, perteneciente en ese entonces al obispado de Cusco, y hoy es parte de la región de Ayacucho.

El movimiento Taki Unquy no solo fue movimiento espiritual e ideológico sino un gran movimiento milenarista (Curatola 1977, Stern 1986). Henrique Urbano (1974) menciona el Taki Unquy no existió y que fue una invención del sacerdote Cristóbal de Albornoz. Nathan Wachtel (1976) y Tom Zuidema (1966) enfatizaron casi desde un inicio en el carácter esencialmente mesiánico y milenarista del movimiento. El Taki Unquy, en parte, constituye de las danzas que prehispánicas. Cuando los españoles llegaron al Tahuantinsuyo en 1532, iniciaron a “civilizar” a la población indígena. A través de las diversas congregaciones religiosas tuvieron el afán de evangelizarlos.

En la etapa republicana la práctica de las danzas sagradas continuó. Alejandro Melgar y Cavero (2007: 9) expresan que “se reeditó con otros nombres y con otras características, buscando siempre cuestionar y cambiar las estructuras sociales establecidas y retornar la vida colectiva y feliz de tiempos pasados”. En la actualidad persisten en las comunidades andinas, pero los antropólogos y musicólogos que se dedican al estudio de la cultura popular andina no se ponen de acuerdo en un punto: si la danza de tijeras tiene su origen del Taki Unquy o no. Mujica (2008: 247) precisa que “la danza de tijeras originó en los tres departamentos de los andes centrales – Ayacucho, Huancavelica, Apurímac y el norte de Arequipa- donde floreció el movimiento nativista”. Entonces, en estas áreas que desarrolló sus influencias el movimiento de Taky Unquy, probablemente haya reconstituido las danzas que existían en el Tahuantinsuyo, vinculado a la vida cotidiana dentro de esta sociedad y que hoy aun evidenciamos en muchas comunidades andinas del sur peruano. Por ejemplo, el carnaval (febrero) está relacionado con la agricultura y el ciclo vital humano;[10] la herranza (julio y agosto), fiestas de siembra (octubre), la jaira (cosecha de cebada en mayo), Yarqa Aspiy (fiesta del agua en setiembre) y fiesta de navidad (25 de diciembre),[11] fiestas que desarrollan en las provincias sureñas de la región de Ayacucho. Además, el rol del movimiento Taki Unquy, mediante las danzas sagradas, fue la constitución de una identidad de las poblaciones andinas.

Tradicionalmente la danza de tijeras está asociada a una serie de rituales que se desarrollan en las fiestas agrícolas y las fiestas patronales de los pueblos. En la fiesta patronal los mejores danzantes mantienen una conexión con el Wamani. Al respecto, Arce (2006:33) señala que “los mejores danzaq suelen hacer un pacto con Supay (el diablo o Ángel caído) para convertirse mejores bailarines, les está prohibido ingresar a las iglesias católicas”. El Taki Unquy se desarrollaban con sus dioses sagrados (huacas) y actualmente los danzantes de tijeras hacen un pacto con el diablo o Supay. En la etapa republicana los términos sufren una variación; en la colonia era huaca y ahora es diablo. La danza de tijeras se baila al compás de infinidades de melodías rítmicas que resultan de la fusión del arpa con el violín, instrumentos de origen europeo, José María Arguedas narra lo siguiente:

El Danzaq Rasu-Ñiti está pactado con el Wamani, entonces se genera cuando baila se acerca ya los espíritus de Wamani, este Wamani tiene pues pactado con el Danzaq, siempre transmite la energía cuando realiza el baile, cuando llega su etapa que cumplió se muere el Danzaq Rasu-Ñiti y en ahí está presente en todo momento y cuando ya está muriendo el Wamani está presente y transfiere su energía a su discípulo a Atuq Sayku, el recibe y queda como su discípulo, baila con la tijeras de Rasu-Ñiti, entonces es discípulo de Rasu-Ñiti (Arguedas, 2007).

 

Mujica (2008: 247) explica que “si el material etnográfico confirmara la autenticidad del ‘ritual de muerte’ del dansaq descrito por Arguedas, podría establecerse un nexo entre la danza de tijeras y las informaciones que da Bartolomé Álvarez sobre el Taky Unquy”. La hipótesis de Mujica se basa en el trabajo etnográfico de Álvarez, y explica en base al trabajo de la época republicana y concuerda con el trabajo que desarrollo Arguedas, donde se mantiene una relación de elementos rituales (muerte) que realiza el danzaq. También se ha señalado que el punto en común “entre el Taki Unquy y el danzaq es que ambos son habitados por una huaca” (Mujica, 2008: 247). Y otro punto en común entre ambas danzas sería que el Taki Unquy apareció treinta y tres años después que el evangelio cristiano que llego al Perú (1532), pues en este fecha -1565- se cumplía para ellos el ciclo del dios de los cristianos (la edad del cristo al momento de su muerte y resurrección) “y empezaba el tiempo de las Huacas” (Estensoro, 2002: 130). Estensoro explica que el fracaso de la evangelización en las comunidades andinas motivo el surgimiento de la danza Taki Unquy, recuperando las danzas de los incas. en tanto, la hipótesis de Rodrigo Montoya coincide respecto al origen de la danza de tijeras y su relación con los huacas, que fue practica del Taki unquy: “los danzaq empiezan a bailar el viernes de semana santa de cada año, cuando muere Jesucristo” (Montoya 1990), por eso los danzantes se extienden en diversas festividades de comunidades andinas: fiestas patronales, limpieza de acequias, esquila de lana de vicuña, en la región Huancavelica. En las comunidades de la región Huancavelica (Santiago de Chocorbos, San Francisco de Querco, Castro Virreina, Huaytará) y en la frontera con la región de Ayacucho (Laramate, Huachuas, Otoca, Chuya, Lucanas y Huancasancos), se desarrolla en el mes de diciembre, cerca de la fecha de nacimiento del niño Jesús. Por su parte, el Ranulfo Cavero (2001) explica sobre la influencia de la danza Taki Unquy en otros distritos y provincias de región de Ayacucho. En su libro nos precisa sobre de expansión del movimiento de Taki Unquy, a diversos lugares provincias San Francisco de Querco, Huaytará, Castrovirreyna, Santiago de Chocorbos (Huancavelica), Lucanas, Parinacochas, Huancasancos, Fajardo, Sucre, Vilcashuaman, Huamanga y La Mar (Ayacucho).

Por lo tanto, el Taki Unquy podría haber aportado sus elementos culturales a la danza navideña, no en su totalidad, porque habría que también considerar otros elementos, por ejemplo, el componente cristiano del movimiento (Ferrier: 2008, 50).[12] Sin embargo, también existen divergencias como la del historiador David Quichua (2017), quien señala que “a comparación de la danza de tijeras, el origen del Atipanakuy no está relacionado al movimiento de Taki Unquy, es más bien una competencia ritual de los pueblos de los valles para celebrar al agua al cual se adicionaron las expresiones hispánicas como la Virgen de Asunción los instrumentos musicales. Se distingue también por no ser una festividad donde los bailarines ejecutan competencias de mayores sacrificios como usualmente se ve con los danzaq que emplean espadas, espinas y otros elementos dañinos”.[13] El autor solo acepta el hispanismo sobre la Virgen de Asunción y en sus formas de baile no habría relación con el Danzaq de Taki Unquy. Por su parte, el historiador Jaime Urrutia explica que el Taki Unquy está relacionado con la danza de las alturas y no con la de los valles: “Anotemos, muy de pasada, que el danzante de tijeras se encuentra precisamente en los territorios que pertenecieron a las etnias de altura (Angaráes, Chocorbos, Lucanas) mas no así en el área ‘mitimizada’ donde hay expresiones culturales únicas, como ‘el danzante de zuecos’ de Sarhua, el ‘Wuitku’ de Allccamenca, etc.” (Urrutia 1984: 13);[14] es decir, según el autor, no habría una relación de la danza navideña con la danza de tijeras, sin embargo, existe una danza diferente a la danza de tijeras (alturas).

Sin embargo, los dos autores coinciden en el sincretismo religioso en la danza navideña, pero divergen en la forma y elementos que incorpora el baile: según Quichua los bailarines usan sonaja y zapato, mientras el Danzaq emplea en el día de Atipanakuy espadas, espinas y otros elementos dañinos”. Ambos autores encuentran que existe sincretismo cultural que se desarrolla en los pueblos andinos. Y según N. Taipe, las sonajas también eran utilizadas por los danzantes de tijeras, las “tijeras” salían recién para el día central y el día Atipanakuy. Es decir, son actos estrictamente rituales y que se reproduce en las regiones y provincias del Perú, en especial en Ayacucho y Huancavelica.

 

Danza navideña en el valle de Qaracha y su constitución de ritual

La danza navideña se origina por el encuentro de las culturas andinas y europea; es resultado del sincretismo “en el mundo andino entre la navidad y la fiesta incaica del Qhapaq Raymi –fiesta principal”, celebrada por los incas alrededor del solsticio de verano del 21 de diciembre- parece entonces inevitable poner en relación la fiesta que vamos a describir con reminiscencias de aquel antiguo ritual incaico” (Ferrier, 2008: 30). Coincidentemente, en la comunidad de Sancos, la fiesta empieza el 22 de diciembre en los cuatro ayllus y en las comunidades campesinas como Lucanamarca, San José de Huarcaya y en Pallcca y culmina el 27 de diciembre. La Bajada de Reyes inicia el 03 de enero en las comunidades de San Antonio de Julo, Santa Rosa de Qocha, Asunción de Erpa, La Merced de Tío y Sacsamarca, y culmina el 08 de enero, con excepción de Villa Carapo, que se desarrolla en la fiesta del agua en agosto.

Respecto al desarrollo de la fiesta de navidad en la comunidad de Huancasancos, uno de nuestros entrevistados nos narró como sigue:

La fiesta navideña de la comunidad de Sancos se inicia en la fecha 22 de diciembre, con los siguientes detalles; en la fecha mencionada se realiza el apaycu (es decir sus compadres del señor mayordomo o denominado tusuchik) da unas colaboraciones con una voluntad a mayordomo, sus compadres de tusuchik puede llevar como: bailarines, maestro (músicos de arpa y violín), huamangos (huaysillos) o diferentes cosas lo que necesita el mayordomo, esto puede dar su voluntad, sus familiares de los mayordomos o amigos del cargonte, luego de esa tarde inician armar sus niños, a su responsable de su compadre o especialista en armación del niño, con unas ornamentales decorativas de la zona (huaylla hichu, algodón, flores claveles y luces multicolores (este se inició al medio día de apaycu), luego a las ocho de la noche. Ya completó sus bailarines y sus maestros, en esa recepción las voluntades el mayordomo recepcionan con su esposa a los apaycus” (L. E. residente en Lima, edad 28, de la comunidad de Huancasancos).

 

En el testimonio anterior podemos tomar como elementos de análisis lo relacionado entre familia espiritual y amigos cercanos del mayordomo o familiares de primera línea, segunda línea colateral que da un apoyo voluntario, en el que se desarrolla el principio de la reciprocidad. También encontramos los elementos rituales (algodón, waylla ichu,[15] flores claveles y luces multicolores), estos elementos conservan la propiedad especifica de la conducta ritual (Turner, 1980) en la fiesta navideña; de igual modo encontramos a los músicos que cumplen una función muy importante en la fiesta: “los Huamangos son personajes jocosos que hacen reír al público (ver imagen 2). Estos Huamangos o Huaysillus son huamanguinos que llevan qipis (ropas, cabezas de ganado y hasta tucuyas, telas fabricados en telar), todo tipo de negocio. Se trata de arrieros huamanguinos que se desarrollaron en la época colonial, “la elite blanca y mestiza en la parte sur, centro y norte de la actual región de Ayacucho controlaban las principales zonas productivas, y la ciudad de huamanga se había constituido en la capital… asimismo, en la meseta de la actual provincia de Parinacochas, las planicies alto andinas de Lunacas y Huancasancos destacaron por las crianzas de alpacas, llamas, ovinos, vacunos, caballos y mulas” (Quichua, 2017: 31–32). Los Huamangos, cubierto el rostro con unas máscaras de lana, cuero o cartón, expresan las actitudes de los antiguos nobles Huamanguinos que se encontraban en la zona. La pregunta que surge es: ¿la máscara solo constituye un rol decorativo o es elemento ritual cuya presencia determina el contexto festivo que otorga un significado específico? En las diversas danzas prehispánicas utilizaron las máscaras: “La máscara, presente desde tiempos prehispánicos en el vestuario de muchas danzas andinas peruanas” (Cánepa 1993: 339). Y en la navidad de Huancasancos utilizan la máscara para cumplir una de serie de rituales que constituye aspecto liminal de la danza, “tiene un significado ritual muy importante que permite abordar el tema de la construcción de identidades desde una nueva y más compleja perspectiva” (Ibíd.), significa la búsqueda de la identidad de los huamanguinos arrieros[16] “la máscara muestra y oculta identidades al mismo tiempo, estableciendo una dinámica entre la identidad del danzante, del personaje y de los grupos representados” (Ibíd.). Por lo tanto, oculta la identidad de la persona que baila para representar en forma performativa a los huamanguinos arrieros.

Huamango danzando
Imagen 2. Huamango danzando (JH, 2017).

Estos huamanguinos nobles acudían a las fiestas y “las ferias constituían grandes concentraciones de peregrinos que aprovechando la actividad comercial acudían para celebrar las fiestas religiosas. Por ello, estaban organizados en circuitos, como la Semana Santa en Huamanga, la de virgen de Cocharcas, en Apurímac, festejadas el 8 de setiembre por un lapso de 12 días, la de Inkawasi y la fiesta de la Virgen Asunta, el 15 de agosto” (Quichua, 2017: 33). De esta manera estaban representados hasta la etapa republicana, en que los arrieros huamanguinos se extendieron hacia el sur de Ayacucho, donde viajaban con sus negocios y de eso modo adoptaron la danza Navideña en representación de estos personajes. En cambio, en la Bajada de Reyes en Cangallo son personajes en forma de ancianos quienes representan, así como señala Ulfe (2004, 24): “son machus-ancianos, abuelos o ancestros…. Todo los machus lleva un kipi o joroba en el cual cargaran los obsequios que reciben durante los pasacalles. Su voz falsete indica que se trata de personajes que salen de nuestra cotidianidad ya que son capaces de hacernos ‘morir’ de la risa o de la vergüenza”. Estos personajes son piezas de la danza Navideña y cumplen una función muy importante. Asimismo, como señalan González y Carrasco (2004: 31), sobre la navidad de Huamanga, “los wiraqus son varones que participaban espontáneamente haciendo gracias y bromas… Se cubren la cara con una máscara de lana y llevan en la mano un látigo de cuero de vaca, con el cual producen un fuerte sonido”. Los wirajus eran más bromistas y graciosos, y podría ser origen de los Huamangos. En el valle de Qaracha, que posee puntal, hecho de cuero de vaca y utilizan poncho y casco en valle de Qaracha.

Veamos otro testimonio registrado en una conversación en la comunidad de San Antonio de Julo señala lo siguiente:

En la tarde de apayco los dueños o mayordomos hacen encargar o nombrar a las personas mayores para cumplir los siguientes cargos denominados Capataces: Primero es capataz de bailarines, su función es poner orden a los bailarines y controlar sus respectivas ordenanzas, y guardar la faja o huachaca que los bailarines que poseen en sus manos desde que recibió como bailarín para cuidarla. Este capataz posee un azote de cinco puntas de cuero. Segundo capataz de huamangos (huaysillos), su función es poner orden a los huamangos y hacer velar sus funciones de huamango en el transcurso de la fiesta, este capataz posee un azote de cinco puntas hecha de cuero. Tercer capataz es de los maestros (arpa y violín), sus funciones es controlar a los maestros arpa y violín, hacer cumplir sus funciones en el transcurso de la fiesta navideña. Si tienen faltas o desobedecen, entonces el capataz utiliza su azote para castigar, a esto lo llaman “su castigo del niño Jesús”. En los antiguos señores utilizaban el azote para castigarlo a los malcriados hijos respondones, en las comunidades campesinas de Huancasancos (C. A., 50 años, entrevistado el año 2017).

 

En este testimonio encontramos tres autoridades importantes que cumplen funciones durante la fiesta: el primero es el Capataz de los bailarines que controla y pone orden, y los bailarines tienen en su mano las huachacas o fajas (bandas). ¿Cómo son estas huachacas, fajas o bandas que cada bailarín utiliza a la hora de bailar? Las “bandas o huachacas con letras doradas y brillosas que indica la de ser la primera o la segunda guiadora y sus pañuelos”[17] (ver imagen 3), además tienen espejos, cascabeles con unos figuras geométricas o símbolos patrios, de igual modo la imagen de flores, que son parte de ritos. En segundo lugar, encontramos al capataz de los huamangos que cumple funciones de poner orden a estos últimos. Y en tercer lugar encontramos al capataz de los maestros de arpa y violín, pone orden durante la fiesta. Los capataces poseen azote de cinco puntas hechos de cuero de vaca. Los pobladores huancasanquinos utilizan el azote de cuero en su vida cotidiana. Este azote simboliza en lo ritual el castigo del niño Jesús a sus bailarines por desobediencia.

Danzante guiadora
Imagen 3. Danzante guiadora (JH, 2017).

En la comunidad de San José de Huarcaya, registramos el siguiente testimonio sobre el nombramiento de las autoridades:

En la tarde de apayco los mayordomos designan a las autoridades de la cocina o Hualpachas (el que cocina en el transcurso de la fiesta) y a servicios (es la persona que atiende a todas las personas en servir la comida, chicha de qora y tragos durante la fiesta).

En otra casa, el mayordomo de niño Jesús de la comunidad prepara su armación, fundamentalmente en la casa de mayordomo del niño e igual en la iglesia matriz de la comunidad; para la armación del niño utiliza el huaylla hichu, flores claveles, algodón, luces ornamentales, luego de terminar su armación preparan para recibir a los cuatro ayllus de tusuchiq en caso de Huancasancos, pero en comunidad de san José de Huarcaya lo reciben a los dos tusichiq denominados Aguacil y Lunarca, este recibimiento se produce en las siguientes días 23, 24, 25 y 26 de diciembre en las mañanas y medio día (J. Q., poblador de la comunidad, 30 años de la comunidad de San José de Huarcaya, entrevistado el año 2017).

 

En esta narración nos muestra, el nombramiento de las autoridades responsables, que cumplen las funciones específicas que asigna el mayordomo. Las personas nombradas pueden ser familiares en cuarta parentela, porque dicha persona como huallpacha administra los abarrotes y los aguardientes.

En el segundo párrafo de la narración, encontramos una familia de la mayordomía de niño Jesús de la comunidad, es decir, a la mayordomía de la iglesia matriz de la comunidad. Inclusive hacen una armación propia en su casa y en la iglesia matriz encontramos algunos elementos rituales como waylla ichu que simboliza el nacimiento del niño en medio de waylla ichu. También encontramos claveles, y simboliza que el niño nació en medio de plantas y claveles. Y por último encontramos algodón que puede simbolizar como nieve de los Andes peruanos.

En la siguiente narración encontramos los mayordomos o tusuchiq, personas que asumen el cargo para organizar la festividad de la navidad. Existen dos grupos de mayordomos Aguacil[18] y Lunarca. Cada uno porta su vara (denominado varayuqkuna).[19] Los que asumen el cargo de Aguacil, alcalde menor que porta vara, son personas voluntarias ratificado en una reunión comunal. Y los que asumen el cargo de Lunarca, alcalde mayor que porta vara, son voluntarios y autoridades importantes en la comunidad. Entonces, ¿Cuál es el origen de los varayoks? Al respecto, García expresa como sigue:

…las denominaciones de hanan y hurin han sido substituidas por términos prestados del español, tal vez por la expresa necesidad de lograr su permanencia a la sombra de la cultura oficial. Así, en las comunidades andinas los kamayojs han sido reemplazados en diferentes épocas de la dominación por los curacas, caciques y más recientemente por los varayoks o alcaldes, y por los regidores y campos de vara. Esto prevalece con singular vigencia sobre todo en la sierra sur y particularmente en la región de Huancavelica. Aun las denominaciones de presidente y secretario general ocultan bajo el referente cultural del sistema dominante la prevalencia del poder dual andino (García, 2004: 74).

 

En la época incaica existían la autoridad dual: Hanan y Hurin, dividido desde organización estructural del Tahuantinsuyo. Los varayoks, de origen español, se superpuso a las viejas estructuras de organización andina, que cumplían diversas funciones en las comunidades de Huancasancos. En la colonia a las autoridades indígenas eran los caciques. Y persistió la dualidad de las autoridades en las comunidades andinas.

En el ámbito de la fiesta, Aguacil y Lunarca visitan a la mayordomía de niño Jesús de la comunidad conjuntamente con sus bailarines y huamangos, esto lo desarrollan desde el día 23 de diciembre hasta 26 de diciembre, esta visita no solo se da a la mayordomía del Niño sino a otras personas más que tienen armado su altar del niño Jesús.

Otro testimonio que registramos en la comunidad campesina de Asunción de Erpa detalla sobre el desarrollo de la danza de navidad:

Al día siguiente del 23 de diciembre se realiza visita entre tusuchiq junto con sus bailarines y sus maestros, después de visitar entre mayordomos de Aguacil y Lunarca, adoran al niño con cantos alusivos al niño Jesús, es la siguiente canción: Abran campo los señores/Adoremos al niño Jesús (dos veces)/Al niño Jesús/Vámonos pastores adoremos al niño/Vámonos guiadoras adoremos al niño/Adoremos al niño recién nacido (dos veces), (que ha nacido en Huancasancos)/Recién nacido (que ha nacido en Huancasancos)/Ccaccaccai adoremos!!/Ccaccaccai cantaremos!!/Bailaremos!!

Después de adorar al niño Jesús se comparten sus chicha y bailan entre los tusuchiq y sus bailarines, luego de eso proseguí a visitar a mayordomía de niño Jesús de la comunidad, después de regresar a sus casas almuerzan la comida típica de la zona, luego pasan a ensayar para el atipanakuy para los días 24, 25 y 26 de diciembre, en la noche existe un baile social, con todas las personas (kuyaq) que están integrado a mayordomía o tusuchiq (E. T. S. , poblador de Asunción de Erpa, 36 años, entrevistado el año 2017).

 

En esta narración nos da a conocer sobre el desarrollo ritual de la danza de navidad, que inicia desde la ubicación espacial para siguiente adoración al niño Jesús, tanto en casa de la mayordomía del niño Jesús de la comunidad y como las casa de los tusuchiq, o Aguacil, y Lunarca. En la adoración encontramos en la canción que cantan en honor del niño Jesús en todo de comparsa, y ahí piden campo para adorar al niño recién nacido y luego llaman a los pastores y guiadoras para adorar al niño Jesús. ¿Qué rol cumplen los pastores y guiadoras en la adoración al niño Jesús? ¿Quiénes son los pastores y guiadoras? Los pastores cumplen un rol importante en el rito y adoración del niño Jesús; en la biblia señala que nació entre los pastores, por ese motivo son primeros en adorar, y está integrado por los mejores bailarines de acuerdo a la estructura performativa. En tanto, la guiadora es una mujer importante que acompaña al pastor y evidencia la complementariedad existente en las comunidades andinas.

En la comunidad campesina de Sacsamarca registramos el siguiente testimonio respecto a los bailarines:

En 23 de diciembre por la tarde ensayan para estructurar a los bailarines de acuerdo a sus categorías de baile, para representar en casa coral o atipanakuy en la plaza de la comunidad, entonces es estructurado acuerdo a mejores bailarines en plena ensayo de los siguientes bailarines:

Varones:

Mujeres:

-        Un pastor

-        Segundo pastor

-        Un corazón

-        Primer trasqueo

-        Segundo trasqueo

-        Primer arreador

-        Segundo arreador

-        Primera guiadora

-        Segunda guiadora.

-        Un corazón

-        Primer trasqueo

-        Segundo trasqueo

-        Primer arreador

-        Segundo arreador

 

Los bailarines se integran en grupo catorce (siete varones y siete mujeres), hacen parejas, los varones visten con sombrero, camisa blanca, pantalón poliéster y zapato o zapatilla; las mujeres visten con sombrero, blusa de cualquier color, pollera de bayeta de cualquier color, zapato o zapatilla. Son las típicas vestimentas actuales de las comunidades de provincia de Huancasancos.

Esta estructuración se desarrolla en ambas mayordomías en las comunidades de Huancasancos, en el mismo Sancos se desarrolla en los cuatro ayllus de la comunidad, al día siguiente salen a visitar a la iglesia de la comunidad para su respectiva adoración con la siguiente canción:

La Virgen María estaba llorando (bis)/aquí traigo flores rosas en el Belén (bis) (aquí traigo flores rosas y claveles, Huancasancos) /rosas en el belén (rosas y claveles para huancasancos) /azucena huayta ramo de olivo (bis)/adorno precioso en su santo templo (bis)/en su santo templo/ccaccaccai cantaremos!!/ccaccaccai bailaremos!!/cantaremos!!

Luego retornan a sus casas para almorzar y posteriormente para practicar. Finalmente, los capataces y autoridades de la comunidad como, presidente de la directiva comunal, agente municipal, teniente gobernador y las demás autoridades se reúnen para determinar las tonadas y cuantos para que los bailarines van a ejecutar en el Atipanakuy en los días 24, 25 y 26 de diciembre. Aprueban de las siguientes maneras:

Para el día 24 de diciembre son:

Para los pastores primero y segundo y las guiadoras primero y segunda: dos positivos, tres mudanzas, un huayno cantado y cantado de navidad. Para los corazones varón y mujer: un positivo, dos mudanzas, una entrada, cantado de navidad y un huayno cantado. Para los trasqueos varones y mujeres: un positivo, dos mudanzas, una entrada, cantado y bailado la navidad y un huayno cantado. Para los arreadores varones y mujeres: dos mudanzas, una entrada, cantado y bailado la navidad y un huayno cantado. Para los huamangos: una entrada, dos positivos, dos mudanzas, un huayno cantado y un juego que hacer cansar las piernas de 10 minutos. Y para los maestros: los dos tocan himno nacional del Perú, cantan huayno y bailan.

Para el día 25 de diciembre son las siguientes.

Para los pastores primeros y segundos y guiadoras primero y segunda: un positivo, dos mudanzas, un cascabel, huayno cantado y un carnaval cantado. Para los corazones de varón y mujer: un positivo, dos mudanzas, un cascabel, un tacón de palo y carnaval cantado. Para los trasqueos de los varones y mujeres: un positivo, una mudanza, un cascabel y carnaval cantado. Para los arreadores de varones y mujeres: dos positivos, Una mudanza y carnaval cantado. Para los maestros: el himno nacional del Perú, cantado huayno cada uno de los maestros. Para los huamangos: dos positivos, una mudanza, un cascabel, carnaval cantado y hacer cansar el pie en 15 minutos.

Para el día 26 de diciembre son las siguientes:

Para los dos portores primero y segundo: un positivo, dos mudanzas, un agua nieve y herranza cantada. Las guiadoras primero y segundo: un positivo, dos mudanzas, un agua nieve y herranza cantada. Para los corazones de varones y mujeres son las siguientes: un positivo, dos mudanzas, un agua nieve y herranza cantada. Para los trasqueos de varones y mujeres son las siguientes: un positivo, una mudanza, un agua nieve y herranza cantada. Para los arreadores de varones y mujeres son las siguientes: un positivo, una mudanza, un agua nieve y herranza cantada.

 

En esta narración encontramos que las autoridades de la comunidad intervienen para establecer las reglas del juego para desarrollo del Atipanakuy o contrapunteo en las comunidades andinas de Huancasancos. Los varones bailan con sonaja en el Atipanakuy y las mujeres bailan con pañuelo. Estas normas fueron aprobadas por las autoridades para que cumplan los bailarines, iniciando desde primer pastor y segundo pastor, asimismo para las guiadoras, aunque la primera guiadora y la segunda tienen otras tonadas diferentes de los pastores, establecido por las autoridades de la comunidad. El corazón constituye es el centro del baile, fundamentalmente para el descanso. Después se continúa con los trasqueos, quienes con sus propias normas establecidos por las autoridades de la comunidad. Y, por último, es desarrollado por los arreadores; el baile se desarrolla intercalado: varón, mujer, varón y así sucesivamente hasta la culminación del contrapunteo. Los bailarines usan la sonaja para bailar y en la adoración este elemento constituye un parte del ritual. Herrera sostiene que “en Vilcanchos (Fajardo-Ayacucho) utilizan la sonaja del pastor de nuestra tierra que se supone es para distraer al niño para que no llore…” (Citado por Ferrier, 2008: 59). La sonaja cumple una función ritual de consolar al niño recién nacido con el sonido está presente durante la fiesta de navidad. La azucena vestida de colores se usa en la adoración del niño Jesús y en la coreografía. Y en la competencia, las mujeres utilizan solo el pañuelo, y cumple un rol importante en el atipanakuy, debido a que expresa una elegancia y belleza al baile de las mujeres, por lo tanto, son elemento ritual especifico de los bailarines.

El siguiente testimonio, registrado en las comunidades campesinas de Huancasancos, nos permite conocer más sobre el atipanakuy:

El 24 de diciembre inicia con pasacalles la visita al niño Jesús al lugar donde está armado de la comunidad y hacen visitanacuy, luego de eso al medio día salen a parque para el inicio de contrapunteo antes de día central, a eso lo denominan como casacorral, cumplen las normas que estableció las autoridades de la comunidad. Ese día los negociantes también traen todas las cosas que pueden vender los tres días.

Los huamangos, cuando bailan, comparten sus chistes con las personas ancianas, luego tiende sus kipis o bultos para ser negociantes humanguinos. En su negocio traen polleras viejas y nuevas, cancha de maíz, trago o chicha, cabeza de carnero y talco, todo lo que negocian los huamanguinos antiguos de décadas, al finalizar los bailes, a las siete y media aproximadamente van con todos sus bailarines a la iglesia, cantan y adoran al niño Jesús, y después van a sus casas a cenar comida típica de las comunidades huancasanquinas. Y después pasan a practicar para el día siguiente 25 de diciembre, ese día es tan importante porque el niño Jesús nace en Belén (M. A., comunidad de Huancasancos, entrevistado 2017).

 

En esta narración nos da conocer el desarrollo en el primer día de atipanakuy. La “adoración al niño, navidad en pasacalle, adoración con versos cantados” (Ferrier, 2008: 83). En la navidad huancasanquina el pasacalle se desarrolla en dirección a la iglesia y adoran al niño con la siguiente canción:

Belén patapis/Niñucha naciron/Belén patapis/Niñucha naciron/Huayllapa chaupinpi/Asiy asiycha/Asiy asiycha/Vámonos pastores adoremos al niño/Vámonos guiadoras adoremos al niño/Adoremos al niño de la nacido (tres veces) /Ccaccaccai adoremos!!!/Ccaccaccai adoremos!!!/Adoremos!!!

 

En esta canción demuestra la algarabía y la alegría hacia el niño Jesús, en sus canciones menciona a Belén huaylla ichu, planta autóctona de los Andes. Después de la adoración se retiran hacia la plaza para poder iniciar el contrapunteo o atipanakuy de dos grupos o ayllus de comunidades de Huancasancos. Los huamangos con sus negocios representan a los ayacuchanos arrieros.

En la siguiente narración, Rómulo Cuba menciona:

En efecto, al día siguiente 25 de diciembre se reúnen todos sus bailarines y sus capataces para poder recalcar los acuerdos tomados en la reunión anterior. Después de desayunar van a la iglesia y luego a la casa de mayordomía de niño Jesús, respectivamente, con el siguiente canto: 25 de diciembre niño nacimiento (dos veces) /Huayllapachaupinpi niño nacimiento/Ritipachaupinpi niño nacimiento/Niño nacimiento/Vámonos pastores adoremos al niño/Vámonos guiadoras adoremos al niño/Adoremos al niño recién nacido (dos veces) /Recién nacido/Ccaccaccai adoremos!!/Ccaccaccai cantaremos!!/Bailaremos!!

Después de adorar al niño Jesús en su casa de mayordomía al niño Jesús, van a la iglesia para adorar con la misma canción y hacer una procesión ósea dar vuelta en la plaza pública de la comunidad cantando con la siguiente canción: Qaku niñuchay ripukusunchiq hay niño Jesús (bis)/Hayta rosaspa chaupichallanta hay niño Jesús/Azucenapa chaupichallanta hay niño Jesús/Cantando bailando/Vámonos pastores y guiadoras/Cantando bailando/Vámonos pastores y guiadoras.

Después de todo eso van invitado por la mayordomía de niño Jesús, a su casa para desayunar una mazamorra de harina denominada (niñupa acan) con todos los bailarines de ambos tusichik Aguacil y Lunarca, y en caso de Sancos en cuatro Ayllus.

Luego de eso se retiran hacia plaza para empezar atipanakuy, en ese día es tan importante para todos los habitantes, se concentran casi totalidad en ese día, el baile empieza con los maestros después en seguida los huamangos así sucesivamente intercalado varones y mujeres.    

Después los huamangos en ese día hacen sus bromas para hacer reír a la gente público, vendiendo sus negocios como huamanguinos, a veces forman en grupo carnavalearos empiezan bailar y tocar sus instrumentos. Y los dueños están sentadas junto con las autoridades en la mesa ex pectando de los bailes.

Cuando finaliza el atipanakuy aproximadamente a las siete medias se dirigen a iglesia para despedirse al niño Jesús con la siguiente canción: Ripuchkaniñan niño/Pasachkaniña niño/Ripuchkaniña niño/Pasachkaniña niño/Imanisparaq haykanispara/Deqaykusayki niño/Imanisparaq haykanispara/Deqaykusayki niño/Ari niño (bis).

Posteriormente, se dirige a la casa de mayordomía del niño Jesús de la comunidad. Después van a sus casas respectivamente, luego a las diez de la noche vuelven a la plaza pública para hacer noche buena de ambos tusuchik, en esa noche buena todos los señores se gozan, bailan y cantan hasta la amanecida.

 

En esta adoración del niño Jesús encontramos varios arquetipos que cumplen las series rituales. como explica Ferrier (2008: 98), “en esta danza lenta, se forman algunas de las seis coreografías siguientes, hay menudo dos versiones, unos parados y otra agachados, como forma de sumisión ante el niño”. En esta adoración del niño Jesús existen diferentes coreografías que el Huamango que constituye con sus habilidades. La adoración del niño es un rito de paso que convierte al niño en su estado liminalidad, reciben el niño recién nacido en la sociedad, este ritual simboliza nacimiento del niño Jesús. Los mayordomos de las comunidades invitan a sus casas para desayunar una comida especial como mazamorra de harina denominado localmente niñu acan de recién nacido.

Después de la terminar los bailarines inician la despedida del niño hasta el pascua o próximo año: “despedida (solo en la iglesia), pascua (solo en la iglesia, en modo menor natural, lo que crea polirítmica y armonías muy originales mezclándose con el arpa)” (Ferrier 2008: 97), simboliza un especial ritmo navideño para su despidida del niño Jesús, pero también, esto explica el cambio hacia la temporada de lluvia o verano que da vida a los pobladores andinos.

En las narraciones que registramos en las comunidades campesinas de Huancasancos, la señorita T. C. dijo:

Después de noche buena los bailarines se retiran a descansar para que bailen al día siguiente 26 de diciembre. Al día siguiente, el 26 de diciembre, se reúnen todos tusuchik Lunarca igual manera el Aguacil en sus respectivas casas. Visitan al niño Jesús a la iglesia y despiden con las siguientes canciones: Adiós adiós niño Jesús s(bis)/Hasta el año como hoy día (bis)/Kausaspaycha kutimusaq/Kausaspaycha vueltamusaq/Wañuspayqa diosllawanñach (bis)/Cantemos bailemos/Cantemos bailía/Cantando bailando a la despedida/Cantemos bailía/Cantando bailando a la despedida/A la despidida/Kusikuy kusikuy pastores/Kusikuy kusikuy guiadoras/Ñama niñuqa gloriapiña bis)/Buenas paskuas a la gloria (bis)/A la gloria./Ripuchkaniña niñu/Pasachkaniña niño/Ripuchkaniña niñu/Pasachkaniña niño/Imanisparaq qaykanisparaq/Deqaykusayki niño/Imanisparaq qaykanisparaq/Deqaykusayki niño/Ari niño/Ari niño.

Después entran a la plaza para empezar la revancha o qari waqay en ese día culmina el baile atipanakuy hasta para el próximo año, por eso los varones lloran. En el último día bailan los dueños Aguacil y Lunarca varones y mujeres son las siguientes, un positivo, dos mudanzas, y un huayno cantado. Luego los huallpachas y servicios con las siguientes tonadas, dos positivos, dos mudanzas y un carnaval cantado. Igual manera los capataces bailan de la siguiente manera, un positivo, dos mudanzas y un carnaval cantado.

En ese día hace conocer el nuevo tusuchik y todas las autoridades para el próximo año y hace sentar en la mesa, para esto están encargados los huamangos respectivamente, primeramente, el presidente alcanza las hojas de relación de las autoridades futuras designados. Ese día entrega los tusuchik la vara y faja al nuevo tusuchik para el próximo año, cuando se termina el baile se despiden al niño y van a sus casas bailando en navidad, despidiendo. Media noche empieza avío o un mondongada para el día siguiente 27 de diciembre, empieza una actividad que se denomina oncie a cada bailarín, apaycus, huamangos y a todos los que acompañaron al tusuchik.

 

El día importante todos bailan: personas que apoyaron durante la fiesta, el dueño, sus esposas. La fiesta navideña culmina con un contenido de la costumbre de la comunidad campesina huancasanquina. Los pueblos andinos desarrollan sus costumbres navideñas que los otros denominan como Atipanakuy: “La fiesta; es decir, la festividad era consustancial a la vida humana y por eso aún se ofrenda, canta, baila y aprende durante los principales acontecimientos del ciclo de la vida natural” (García, 2016: 202).

 

Conclusiones

  1. En valle de Qaracha, la danza navideña deriva de la antigua danza Qhapaq Raymi en donde se escenifican una serie rituales en honor del Sol. Luego se transforma en la época colonial en la festividad que conocemos como navidad, mediante la apropiación de algunos elementos culturales del exterior. practicando y recreación de dinámicas de la danza navideña. Esos elementos culturales apropiados le dan una condición cultural sincrética, es decir, una fusión de dos culturas diferentes.
  2. En la percepción de los pobladores de Huancasancos la festividad navideña se origina de los abuelos que practicaron dicha danza con una serie rituales de paso, y en esa costumbre encontramos un principio reciprocidad social entre pobladores de las comunidades campesinas de Huancasancos. Esta solidaridad está presente en los diversos rituales que la componen.
  3. El movimiento Taki Unquy fue el origen de la danza de las tijeras, solo aportaría con el elemento kutinakuy o atipanakuy, como factor competitivo que se habría prolongado a la danza navideña estudiada. No hay una similitud en su danza ni la coreografía de la Danza Navideña, aunque ambas danzas se practican con ocasión de la navidad, del año nuevo, de la Bajada de Reyes y en otras festividades como en la limpieza de acequias y otras.
  4. La Danza Navideña de Huancasancos terminó siendo una expresión sincrética; generó su propia coreografía, sus cantos con una referencia andina y occidental, sus zapateos tienen forma occidental, pero el kutinakuy o atipanakuy es de tradición andina. La tradición solo puede existir si toma los elementos de un contexto cambiante. Por tanto, como dijera Mariátegui, la tradición es viva y móvil.

 

Notas:

[1] Fray Domingo de Santo Tomas considera que la palabra “Qaracha, significa Sarna”. “Caracha sapa, significa cosa muy sarnosa”. También es denominada Qaracha, por lo que el rio recorre por las pampas de Qaracha, territorio sanquino donde destaca la crianza de vacunos, ovinos y camélidos. Estos dos últimos ganados son atacados por la sarna (qaracha), que las hace perder sus lanas. Es una denominación común del rio por los habitantes de los diferentes pueblos de la zona (Quichua, 2009).

[2] Ver Ulfe (2004), Cavero (1968), Stern (1986), Urrutia (1984), Quispe (1969), Quichua (2009) y Zuidema (1966).

[3] Ver el Plan Desarrollo Concertado de Municipalidad de Huancasancos (2012).

[4] “Los huancas creían que debían su origen a un hombre y a una mujer que salieron de una fuente llamada Huarivilca; encima de la cual construyeron un templo” (Arguedas, 1953: 107).

[5] Según González Holguín, Kapak es grande y Raymi Fiesta.

[6] Véase Ferrier, Claude: “Navidad en los Andes; Arpa, Comparsa y Zapateo en San Francisco de Querco, Huancavelica”. Instituto de Etnomusicología de la PUCP; Lima, 2008; p. 30

[7] Ibid.

[8] Se escribe el Taki Unquy, con k, u, y q, siguiendo las normas acordadas en el Congreso de la Paz y el acuerdo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de 1983. Guamán Poma escribía con sus propias dificultades personales y con las limitaciones de su tiempo, guiándose por el sonido de las silabas y tratando de escribirlas con las grafías del castellano del siglo XVI. En las citas textuales respeto las grafías usadas por los autores (Montoya, 2010: 222).

[9] Sobre el origen de este movimiento hay discrepancias entre A. Melgar (2007), R. Cavero (2001), L. Millones (1990), M. Curatola (1977), H. Urbano (1974) y D. Quichua (2016).

[10] Véase: González, E. y F. Rivera. “Antiguos Dioses y Nuevos Conflictos”. Lima: Lluvia, 2014, p. 84.

[11] Véase: Dumet, Salomón, “Aucará Pueblo Milenario”. Lima: Lluvia, 2015, pp. 96-109.

[12] “No puedo impedirme de hacer un paralelo entre el taki onoy andino del siglo XVI y la danza de los espectros de los Sioux y otras naciones indias en 1890 en estados unidos. En una situación –extrema- parecida donde dos grupos humanos emparentados desarrollaron una estrategia de resistencia similar: ambos movimientos tienen como protagonista a indios americanos, nacen en un contexto de desesperación frente al ineluctable declino de una cultura propia frente al avance incontenible y a la crueldad europea. Se expresan con largas danzas cuyo fin es intentar volver a crear un vínculo con las divinidades anteriores a la llegada del cristianismo. Cristianismo que es curiosamente vigente en algunos aspectos de estos fenómenos, como la presencia de un “Mesías” (Juan Choqne para el taki onqoy, el “Mesías paiute” –wowoka- para los danza de los espectros), que en ambos casos de occidental y blanco se vuelve americano e “indio” –es decir, que de alguna manera los oprimidos hacen suyo el dios europeo “justo”-, y en caso de la danza de los espectros predica la resurrección de todo los indios muertos (sobreentendido matados por los invasores), y predice una terrible inundación que eliminara a todo los blancos, permanecidos en las tierras bajas….” (Brown 1970. Capítulo XIII) (Ferrier: 2008; p. 50).

[13]Ibid., 2017: Atipanakuy, www.noticiasser.pe

[14] Ver M. Ulfe (2004).

[15] Gramínea nativa de regiones frías: Puna, Suni, Janka (García, 2016, p. 216).

[16] Véase Quichua 2017, Quichua 2015, Urrutia 2014, Gonzales, Gutiérrez y Urrutia 1995, Salas 2013 y 1998, Apaico 2009.

[17] Ibid. 2017: Atipanakuy (Noticias Ser. Pe), www, noticiasser.pe.

[18] Favre (1966) lo brinda la información siguiente “...existe otra jerarquía constituida por el alcalde, los varayoks y los aguaciles, fue introducida por la constitución de 1812, con el fin de dotar de autoridades representativas a la población de las haciendas y de cierta autonomía administrativa propia para poner fin a los abusos del sistema servil” citado por Claude Ferrier.

[19] Estas varas están constituidas con la madera chunta y adornados con plata y es símbolo de autoridad andina (Ferrier, 2008, p. 24).

 

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Cómo citar este artículo:

HUAMANCULÍ ALLCCAHUAMÁN, Alex , (2019) “La danza navideña en Huancasancos, Ayacucho”, Pacarina del Sur [En línea], año 10, núm. 38, enero-marzo, 2019. ISSN: 2007-2309.

Consultado el Jueves, 20 de Junio de 2019.

Disponible en Internet: www.pacarinadelsur.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1711&catid=6

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