Pacarina del Sur
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Magonismo e internacionalismo políglota: un acercamiento a partir de la red política entre el Partido Liberal Mexicano y los libertarios españoles en Estados Unidos

Javier Gámez Chávez[1]

 

Artículo recibido: 20-09-2012; aceptado: 23-11-2012

A partir de la tradición de un internacionalismo políglota esbozado por Benedit Anderson en 2005, se explora la formación y consolidación de la red política constituida entre los miembros ácratas del Partido Liberal Mexicano y los libertarios españoles exiliados en los Estados Unidos. Estos vínculos originaron un cambio cualitativo en el movimiento magonista al constituirse, en un período muy corto, en un movimiento transnacional que traspasó los espacios y límites de lo nacional, pero enmarcado en los esfuerzos por lograr la revolución social en México.

Palabras clave: Magonismo, internacionalismo políglota, anarquismo, Partido Liberal Mexicano

 

El internacionalismo políglota

En 2005 Benedict Anderson publicó un sugestivo texto con el titulo Bajo tres banderas. Anarquismo e imaginación anticolonial, en él se enuncia la presencia de un internacionalismo políglota practicado a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, cuya principal característica fue el dominio de un “lenguaje internacional” por un número significativo de intelectuales y militantes de diferentes naciones, adaptados a un mundo de Babel.[2]

En esta tradición militante se leía, se escribía y se dialogaba en varias lenguas. La recepción y discusión del nacionalismo, el marxismo y el anarquismo se realizó entre las distintas comunidades políglotas de trabajadores migrantes y exiliados políticos por todo el mundo. Filipinos que hablaron y escribieron en alemán y francés, españoles que lo hicieron en inglés e italiano; mexicanos, cubanos y argentinos en francés e inglés, y rusos en alemán, francés e inglés.

Este internacionalismo políglota se constituyó en el proceso de una mundialización temprana de entre siglos (XIX-XX) que posibilitó la formación de un “Globe Stretching” (mundo extendido) y una “nation-linking” (nación enlazada),[3] donde el capitalismo se cimentó a partir del desarrollo de nuevas tecnologías como el telégrafo, que apresuró los contactos; el buque de vapor que posibilitó las grandes migraciones; el ferrocarril que aminoró los tiempos de transportación en zonas continentales y la creación de la Unión Postal Universal (1876) que aceleró enormemente el flujo e intercambio epistolar, de revistas, periódicos, fotografías y libros.

Regeneración, edición trilingüe. Sábado 28 de octubre de 1911
Regeneración, edición trilingüe. Sábado 28 de octubre de 1911

Cuando los integrantes de los clubes liberales mexicanos emprendieron su exilio político hacia los Estados Unidos, y en particular los que constituyeron el Partido Liberal Mexicano, participaron de la vida y la cultura política de este internacionalismo políglota, particularmente a su arribo a ciudades como Saint Louis, Missouri, San Francisco y Los Ángeles, California, donde estrecharon vínculos y constituyeron redes políticas e intelectuales con éstas y otras comunidades políglotas estadounidenses como la de los tabaqueros de Ybor City en Florida y Paterson en New Jersey, con influencia sobre el movimiento libertario neoyorquino.

 

El Exilio: camino hacia el internacionalismo políglota

En febrero de 1905 el grueso de los Liberales se trasladó de San Antonio, Texas, a Saint Louis, Missouri, con el propósito de evitar la vigilancia y persecución de la Pinkertons Nacional Detective Agency. En aquella ciudad, conocida como territorio de refugio de disidentes y rebeldes,[4] encontraron una comunidad de anarquistas y marxistas constituida por exiliados europeos, principalmente alemanes, irlandeses, rusos y españoles que establecieron vínculos con ellos.[5]

De acuerdo a cifras del Departamento del Trabajo y Estadística de Missouri, en 1905 se computaron 609 organizaciones sindicales de diferente tradición ideológica en el estado, un total de 76,784 trabajadores, y se identificaron 40 huelgas de las cuales 31 fueron exitosas. En Saint Louis confluyeron 202 organizaciones sindicales (el 33.2% estatal), 43,734 trabajadores (el 56.95%) y se realizaron 20 huelgas (el 50% del estado) de las cuales 15 fueron exitosas.[6]

En términos de tradición y cultura política, los Liberales arribaron a una comunidad políglota con amplia tradición sindical, revolucionaria e internacionalista. Por ejemplo, los trabajadores de la industria de la transformación se opusieron a las prácticas patronales que restringían las libertades laborales y de convivencia en la fábrica. Asimismo, criticaron la ideología, estrategia y estructura de la American Federation of Labor, al proponer la formación de sindicatos industriales en oposición a las uniones de oficio. El impulso al sindicalismo industrial constituyó una base comunitaria amplia que enfrentó con eficacia el poder de los patrones. El resultado de este proceso fue la formación de un poder comunitario en base a redes constituidas por activistas, sindicalistas y ciudadanos que, a través de los sindicatos, establecieron el control obrero sobre los tiempos de producción y de los lugares de trabajo a principios del siglo XX.[7]

Market Street, St. Louis, Missouri. Library of Congress Prints and Photographs Division Washington
Market Street, St. Louis, Missouri. Library of Congress Prints and Photographs Division Washington, D.C. 20540 USA

La edificación de este poder comunitario puede ilustrarse en la intervención social que desarrolló The Federated Metal Trades Council of St. Louis and Vicinity (FMTC), al ampliar y acompañar distintas demandas sociales de los ciudadanos de Saint Louis. Su local sindical no sólo fue sede del Consejo, a partir de 1900 también fue el centro de la actividad socialista y anarquista. En innumerables reuniones se debatieron las estrategias para construir una sociedad más justa y democrática en los diferentes espacios de la vida en la ciudad. En 1905 la dirección de la FMTC dio un giro hacia las posiciones anarquistas al elegir como tesorero a un integrante de la recién creada Industrial Workers of the World (IWW) que venció al candidato de la American Federation of Labor.

Los liberales se integraron a este internacionalismo políglota, particularmente su núcleo libertario. Librado Rivera, Ricardo y Enrique Flores Magón estudiaron de manera sistemática en Saint Louis las obras de teóricos anarquistas en las bibliotecas particulares y colectivas de las distintas nacionalidades exiliadas en esta ciudad. Aunque los liberales constituyeron sus vínculos más fuertes con revolucionarios rusos y españoles, motivados por el apoyo al movimiento revolucionario ruso y la difusión de los escritos teóricos de Pietro Kropotkin.[8]

En el onceavo número de Regeneración editado ya en Saint Louis (segunda época), los Liberales difundieron en la sección “Libros Baratos” sus lecturas ácratas. Se ofrecieron por 75 centavos las obras Campos, fábricas y talleres, La conquista del Pan, Palabras de un rebelde y Las Prisiones de Pietro Kropotkin; Evolución y revolución, La montaña y Mis exploraciones en América de Eliseo Reclus; Dios y el Estado de Miguel Bakunin; Filosofía del Anarquismo de Carlos Malato y La sociedad futura de Jean Grave; entre obras literarias de autores leídos por el movimiento socialista internacional como Máximo Gorki, Emilio Zola, León Tolstoi y Victor Hugo.[9]

Otro ejemplo de la integración de los Liberales al internacionalismo políglota fueron sus reflexiones a través de Regeneración de distintos temas internacionales. En un artículo titulado “La libertad en Rusia” los Liberales juzgaron que el tiempo de la monarquía rusa llegaba a su fin con la aparición de un movimiento libertario, que tras haber agotado todos los medios pacíficos, precisaba liberar al pueblo de la autocracia a través de la insurrección.[10]  Posición que consideraron y proyectaron para transformar el régimen en México a través de la derrota político-militar del Gral. Porfirio Díaz, conocido por los grupos internacionalistas como el Zar mexicano.

El ideal de la revolución se mantuvo ese año (1905) en la conciencia de la comunidad internacionalista de Saint Louis, incrementada por la visita de la revolucionaria rusa Katarina Brechkovskaia en gira por la Unión Americana en pro del movimiento revolucionario ruso.[11] En el mitin se escucharon discursos en ruso, inglés, francés y alemán en apoyo del movimiento revolucionario. A su regreso a Rusia y con el apoyo económico del pueblo estadounidense ingresó de contrabando pertrechos por la frontera finlandesa para la causa.[12]

 

La red política de los magonistas y los libertarios españoles en los Estados Unidos

En este contexto se iniciaron vínculos con la comunidad libertaria española exiliada en Saint Louis y en otras ciudades de los Estados Unidos, que con el tiempo ayudaron a la formación de distintas redes políticas e intelectuales entre los Liberales y los anarquistas de ciudades como New York, San Francisco, Los Ángeles, Barcelona, La Habana y Buenos Aires.

Su primera conexión fue el anarquista catalán Florencio Basora que brindó su apoyo a los Liberales hasta el final de su vida. Éste se exilió en los Estados Unidos a principios del siglo XX debido a la violencia ejercida hacia el movimiento libertario por el Gobierno de la Restauración en España. Aún en Barcelona impulsó la revisión y liberación de los recluidos por el Proceso de Montjuïc.[13] Al participar en una reunión nocturna de trabajadores en el barrio de Sans, Basora fue arrestado y conducido a la prisión militar de Docks junto a los anarquistas Juan Basora (su hermano), Antonio Gurri Verges (esposo de la muy conocida libertaria Teresa Claramunt), Baltasar Blay, José Bayo, Pedro Soteras, Carlos Bielsa, Juan Prast y Manuel Simo, el 4 de septiembre de 1898. Al día siguiente fueron acusados por intento de “conato de insurrección”[14] y fue nombrado Ernesto García Navarro, Coronel de Infantería, para instruirles un juicio sumario.[15]

Tras cuatro meses de reclusión Florencio Basora fue liberado,[16] su arresto, como el de muchos en ese período, respondió a la aplicación de la ley antianarquista de 1896, que criminalizó toda acción y práctica libertaria, bajo el pretexto que dio la violencia desatada por los anarquistas individualistas a través de la práctica del magnicidio, los atentados dinamiteros y el petardismo.[17]

En 1903 Basora se exilió en los Estados Unidos, se estableció en la ciudad de Saint Louis, Missouri, donde se afilió a la Local 59 de la Iron Molders´ Union of North America (I.M.U. of N. A).[18] Desde su llegada, colaboró en la formación de grupos anarcosindicalistas en la rama de los metalúrgicos de la ciudad, brío desplegado por las organizaciones sindicales desde fines del siglo XIX. Los esfuerzos por este trabajo lo hicieron representante y delegado de los metalúrgicos al Congreso Constituyente de la Industrial Workers of the World (IWW) celebrado en junio de 1905 en la ciudad de Chicago.[19] La IWW surgió a partir de la crítica de socialistas y anarquistas a la American Federation of Labor ante su conservadurismo y sindicalismo corporativo. Los wobblies, como se les conoció, propusieron la formación de una democracia y autogestión obrera opuesta a la sociedad capitalista a través de la acción directa de los sindicatos de industria.

Florencio Basora facilitó la llegada y la integración de los Liberales anarquistas a la comunidad internacionalista de Saint Louis, la ciudad representó un espacio político, intelectual y cultural que fortaleció las posturas ácratas del núcleo anarquista del PLM. De acuerdo al testimonio de Librado Rivera no fue la primera vez que los liberales leían y divulgaban la obra de Kropotkin, ya en 1902 Ricardo Flores Magón publicó en el semanal Vésper La conquista del pan por capítulos, con el tiempo la propia imprenta del semanal editó obras de los principales autores anarquistas.[20]

En opinión de James D. Cockcroft, durante la primera década del siglo XX, la mayoría de los Liberales realizaron distintas lecturas entre las que se encontraron autores y teóricos del liberalismo, el marxismo y el anarquismo. Las dos fuentes de aproximación fueron la extensa biblioteca personal de Camilo Arriaga y la editorial Maucci de Barcelona que permitió la lectura de su catálogo de libros y folletos de autores socialistas a través del establecimiento de sus franquicias en la Ciudad de México y Buenos Aires.[21]

De acuerdo a varios testimonios de la época, los teóricos libertarios tuvieron una buena recepción en México, por ejemplo Luis Araiza, fundador de la Casa del Obrero Mundial, da cuenta de ello y en  particular cita el caso del texto Cuestiones Sociales del anarquista español Ricardo Mella.[22]

Florencio Basora no sólo fue el facilitador para la integración de los Liberales a la cultura internacionalista, también colaboró en la organización de los levantamientos liberales de 1906 y 1908, su vínculo con los magonistas fue tan estrecho que él fue el encargado de dar aviso a Ricardo Flores Magón para trasladarse desde California a El Paso, Texas, y así participar en la insurrección de este último año.[23]

Una característica de las comunidades de exiliados fue el mantenimiento de sus vínculos políticos e intelectuales con los movimientos libertarios de origen. Por ejemplo, en junio de 1907, Florencio Basora, Jaime Vidal y Pedro C. Paulet desde San Francisco, California, enviaron sus donativos para apoyar la publicación del importante semanario libertario Tierra y Libertad de Barcelona.[24]

Jaime Vidal y Pedro Esteve, dos miembros fundadores del anarquismo hispano en los Estados Unidos, fueron los principales promotores de las redes políticas e intelectuales entre los Liberales y los grupos ácratas dentro de España y su diáspora por el continente americano.

Jaime Vidal, conocido en el movimiento libertario estadounidense como James Vidal, trabajó con Francisco Ferrer i Guardia en su proyecto de pedagogía libertaria en Barcelona. Por sus actividades ácratas fue perseguido en esa ciudad y tuvo que exiliarse en Londres entre los años de 1897 a 1903. En esa ciudad estableció nutridas relaciones con otros exiliados libertarios de distintos países de Europa y América;[25] con el tiempo, éstas posibilitaron su propia red política e intelectual, la cuál se proyectó hacia los magonistas.

Vidal arribó en el buque Philadelphia a Ellis Island, en el puerto de New York, procedente de Inglaterra el 24 de enero de 1904,[26] fue acogido por la comunidad políglota de Pattersson en New Jersey, comunidad anarquista que tuvo una importante influencia en la ciudad de New York.

En el puerto de NY fundó La Sociedad de Fogoneros Españoles asociada a la Marine Firemen, Oilers and Watertenders Union of the Atlantic and Gulf, donde tuvo un papel importante para la formación y organización de la Internacional Workers of the World de esa ciudad y llegó a ser secretario general de las dos organizaciones. Escribió regularmente para distintos semanarios en los Estado Unidos, España, Cuba y México. Sus artículos abordaron crónicas sociales, análisis sociológicos y escritos teóricos libertarios.

Desde las primeras insurrecciones de los Liberales en 1906, Vidal se mostró interesado en su desarrollo y en la proyección de la revolución social mexicana. Desde esos primeros años se esmeró en mantener intercambios epistolares, apoyo económico y de propaganda, así como relaciones personales con distintos integrantes del movimiento liberal.

En agosto de 1907 tras el arresto de Librado Rivera, Antonio I. Villareal y Ricardo Flores Magón en Los Ángeles, Vidal asumió la tarea de impulsar una campaña internacional para su liberación. Los tres miembros de la Junta del PLM fueron acusados de violar las leyes de neutralidad, el cargo apuntó directamente a la organización en territorio estadounidense de la primera insurrección del PLM en territorio mexicano en septiembre de 1906. [27]

Como parte de esta campaña, Jaime Vidal, Manuel Sarabia, Bruno Rivadeneira y Modesto Díaz enviaron una carta a Tierra y Libertad que fue publicada en noviembre de ese mismo año, en ella solicitaron al movimiento libertario español denunciar “ante las naciones civilizadas los procedimientos inquisitoriales de los tiranos más poderosos del Nuevo Mundo, evitando así este atentado en que están empeñados dos presidentes y sus sostenedores los capitalistas”.[28] La epístola afirmó que el régimen porfirista practicaba el asesinato político contra todo aquel que luchara por acabar “la explotación capitalista y el despotismo del gobierno”, e invitó a condenar el acuerdo que alcanzó el gobierno mexicano con el estadounidense para que se persiguiera a los revolucionarios mexicanos en su territorio, debido a que las detenciones se dieron como resultado de las investigaciones realizadas por la Furlong Secret Service Company por encargo del gobierno mexicano y la acusación hecha por el cónsul mexicano, Antonio Lozano, por robo y asesinato.

Cómo resultado al pedido de respaldo Tierra y Libertad publicó en su sección Solidaridad Internacional el artículo “La autocracia mexicana” en su edición del 12 de diciembre de 1907.  El texto analizó el régimen porfirista y lo definió como un poder absoluto que tenía por tradición reprimir a sus opositores y luchadores sociales con la cárcel, el fusilamiento, las deportaciones y la supresión de periódicos. Mencionó el caso de los luchadores de Los Ángeles que trabajaban por “la liberación del oprimido en Méjico”, en clara referencia a la Junta. Desde su perspectiva, el juicio fue abierto con la intención de deportar a territorio mexicano a los Liberales, a través de un proceso ilegal con acusaciones falsas, en realidad se les detenía por su lucha en contra del régimen “del segundo y sangriento zar en miniatura”. La nota terminó con la promesa de dar seguimiento en los próximos números.[29]

Esta praxis amplió las redes políticas de apoyo hacia los Liberales en España, no sólo en el grupo editor de Tierra y Libertad, también de otros núcleos que editaron los semanarios Germinal y Solidaridad Obrera. Incluso se imprimió un semanal libertario llamado Reivindicación, impulsado por Higinio Noja Ruiz, con el objetivo de promover y defender “la Revolución expropiadora de Méjico”, cuya tipografía y formación fue similar a Regeneración. A través de estos periódicos se pudo conocer la dinámica de la revolución mexicana desde un referente libertario a través de las plumas de Ricardo Flores Magón, Antonio de P. Araujo y el propio Jaime Vidal.

Al igual que Florencio Basora, Vidal asumió con mucha responsabilidad su apoyo a los Liberales. Él mismo logró generar una red de soporte económico hacia los magonistas de manera constante por parte de distintas agrupaciones sindicales y libertarias en los Estados Unidos. Asimismo, durante los importantes años de 1911 y 1912, Vidalse posicionó a favor de los Liberales, primero en la campaña de Baja California y después en la controversia internacional contra los magonistas por parte del anarquismo francés desde su publicación Les Temps Nouveaux.

Paralelamente a estas actividades, Jaime Vidal fungió como el editor de la sección en castellano del semanario Cogito, Ergo Sum (1906-1909), editada por The Volantà Group un colectivo anarquista italiano residente en la ciudad portuaria de San Francisco, cuyo principal promotor fue Carlo Dalboni. Es de esperar que la solidaridad con la Junta Liberal también tuviera eco es este diario, tanto en su sección en español, como en su sección en Italiano. Entre 1910 y 1913, aparecieron los semanarios Cultura Proletaria y Cultura Obrera fundados por Jaime Vidal y Pedro Esteve, además de Fuerza Consciente, fundado por Vidal.

Al ser arrestados la mayoría de la Junta del PLM el 14 de junio de 1911, acusados de incitar expediciones armadas contra un país amigo y por lo tanto violar de nuevo las leyes de neutralidad, la Mexican Revolutionary Conference de New York y el Ferrer Center organizó el 19 de julio un mitin de protesta en la Avenida Union Square por la detención y encarcelamiento ilegal de Ricardo Flores Magón, Librado Rivera y Anselmo L. Figueroa. Entre el grupo de oradores se contó con Jaime Vidal, reconocido ya como un  importante difusor de la revolución social mexicana, Emma Goldman directora de la revista mensual  Mother Earth, Joseph Ettor miembro de la Junta Ejecutiva de la Industrial Workers of the World y Harry Nelly miembro de la Francisco Ferrer Asociation.

El evento exigió a la administración del Presidente William Howard Taft la inmediata liberación de los miembros de la Junta del PLM ante su injustificada detención. Se inició el levantamiento de firmas para apoyar la demanda y la organización de mítines y conferencias similares para cooperar con las actividades de la Junta y ayudar a fortalecer la revolución social mexicana.[30]

Las respuestas a estos trabajos se multiplicaron y traspasaron las fronteras. En agosto de 1911, Vidal entrego al PLM 177 dólares, lo equivalente a 1000 pesetas, que fueron enviadas a los Liberales por medio de él, provenientes de las colectas organizadas por los semanarios españoles Tierra y Libertad y Solidaridad Obrera. Por su parte, la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), la más importante organización laboral ácrata en España, abrió una cuenta para que los sindicatos y organismos federados contribuyeran económicamente a los trabajos de la Junta ante el repliegue en Baja California. Asimismo, Cultura Proletaria, de la cual Vidal fue uno de sus editores, a través de La Sociedad Solidaridad Obrera, envió a la Junta 52 dólares, los cuáles sirvieron para la defensa de los presos y seguir con la impresión de Regeneración.[31]

Tierra y Libertad. Edición del 31 de mayo
Tierra y Libertad. Edición del 31 de mayo

Para el 26 de agosto de 1911 se realizó un segundo mitin en Union Square en New York a favor de la libertad de José María Rangel, preso por las fuerzas maderistas en Chihuahua, y en apoyo total al movimiento revolucionario del Partido Liberal Mexicano. En esta ocasión la parada fue convocada por la New York Revolution Conference. Los discursos se escucharon en seis lenguas diferentes, aunque la mayoría de los oradores hablaban en inglés, estas prácticas reafirman la peculiaridad e importancia de este internacionalismo políglota. El discurso en castellano estuvo a cargo de Jaime Vidal, Bernard Sornaker habló en hebreo, William Thurston Brown lo hizo en inglés, Emma Goldman y Max Baginski en alemán, Samuel Boris en ruso y un último orador lo hizo en Italiano.[32]

Por su parte, Pedro Esteve, libertario y tipógrafo catalán, llegó al puerto de New York en agosto de 1892 con una trayectoria libertaria madura y como referente constructor del anarquismo en su país. Aún en España formó parte del grupo La´Académia constituido por importantes figuras libertarias como Antonio Pellicer, José López Montenegro, Anselmo Lorenzo, Fernando Tarrida de Mármol y José Llunas y Pujal. También fue cercano a importantes figuras del anarquismo europeo como Errico Malatesta y Pietro Kropotkin. En 1891 formó parte de la delegación española al Congreso de la Segunda Internacional en Bruselas, en representación del Pacto de Unión y Solidaridad. Entre diciembre de 1891 y febrero de 1892, Esteve compartió con Errico Malatesta una gira de conferencias por España, cuyo objetivo fue limar las diferencias entre anarco-individualistas y anarco-colectivistas.[33] En estos meses nació una amistad y camaradería que los llevó a mantenerse en contacto permanente. En Sevilla, Malatesta y Esteve, conocieron a Ricardo Mella, quien mantendrá una copiosa correspondencia con Esteve hasta sus muertes 1925.

Pedro Esteve
Pedro Esteve

En 1892, el gobierno catalán expidió una orden de aprehensión en contra de Pedro Esteve bajo la acusación de alentar a la insurrección, y en particular por el levantamiento campesino de Jerez, las explosiones dinamiteras en Barcelona contra el general Martínez Campos y la del Teatro del Liceo Barcelonés, en venganza por la represión brutal en contra de los campesinos jerezanos. Se desató una persecución policiaca en su contra, se refugió en París, después en Bruselas y en Oostende, Bélgica, terminó su éxodo momentáneo en Londres.

Este periplo permitió a Esteve conocer y entablar relaciones duraderas con Jean Greve, Charles Malato, Émile Pouget y Pietro Kropotkin. A mediados de 1892 ingresó clandestinamente a Cataluña, llegó a Barcelona donde se le intento apresar, pero consiguió escapar al arresto y se exilia nuevamente en Francia.

El 8 de agosto de 1892 a los 27 años llegó a New York, bajo el nombre de Pierre Esteve, según registro de Island Ellis, procedente de Havre embarcado en el buque La Bourgogne. Entre 1892 y 1905 se estableció en la comunidad anarquista y multicultural de Pattersson y fue un importante intelectual y activista del movimiento libertario en la ciudad de New York.

 Durante ese período, Esteve trabajó como tipógrafo en la imprenta donde se editaron  los semanarios ácratas El Despertar, Germinal y Cuestione Sociale. A tres años de su arribo, se convirtió en director del primero de ellos. A través de este semanario, mantuvo excelentes relaciones con el movimiento anarquista cubano y su exilio en Tampa, Florida. Antecedente de esta relación fue su nombramiento como delegado de las organizaciones libertarias de España y Cuba a la Conferencia Anarquista Internacional de Chicago y su estancia de tres meses en la Habana en 1894, donde fue editor del semanario Archivo Social.

De regreso a New York recibió a su compatriota catalán, el libertario Antonio Pellicer Paraire, que al paso de algunos meses se trasladó a Buenos Aires, Argentina. En esa ciudad porteña se constituyó en el ideólogo, junto con Pietro Gori y Errico Malatesta, del movimiento anarquista argentino y su principal organización: la Federación Obrera Regional Argentina, una de las federaciones ácratas más importantes del continente americano. La relación entre Esteve y Pellicer se convirtió en una importante referencia de la realidad social de la América del Norte y la revolución mexicana en el Río de la Plata.

Por ejemplo, desde la fundación de La Protesta Humana en 1897 en la ciudad de Buenos Aires (que después se constituirá en La Protesta) Pedro Esteve alienta intercambios epistolares y editoriales con el equipo editor de este semanario. Entre éstos se intercambian El Despertar y La Protesta Humana.[34]

En ese mismo año Esteve se integró completamente a la praxis anarquista en New York,  realizó su labor entre las comunidades libertarias españolas e italianas del puerto y del distrito Brookliyn. En este núcleo conoció al anarquista mexicano Rafael Romero Palacios,[35] que 15 años después fungió por un breve tiempo como administrador de Regeneración. Este núcleo libertario vivió y desarrolló una de las experiencias libertarias más importantes en la producción de una propuesta societal subalterna. Sus actividades cotidianas se espacializaron en la pequeña ciudad de Pattersson, en el condado de Putnam, New Jersey. Con los años Pattersson se convirtió en una comunidad multiétnica y políglota, con una fuerte presencia de residentes españoles, italianos, alemanes y franceses, cuyo núcleo unificador fue el ideario anarquista, particularmente el comunismo libertario y el anarcosindicalismo.

La comuna de Pattersson adquirió suma importancia y peso político en el movimiento anarquistas estadounidense y en la formación de la Internacional Workers of the World en la región. El Gobierno Federal vigiló a sus miembros y logró infiltrar al policía secreto Maurits Hymans. El agente envió diariamente un informe al jefe del Servicio Secreto donde relato detalladamente las actividades y conversaciones del grupo anarquista. Hymans y Esteve mantuvieron un contacto estrecho, incluso cuando el segundo se trasladó a Tampa sostuvieron una prolija correspondencia. Hymans también cultivó relaciones con otros importantes anarquistas estadounidenses, como Emma Goldman.[36]

En agosto de 1899 llegó Errico Malatesta a Pattersson invitado por Pedro Esteve para que se hiciera cargo de La Cuestione Sociale, el semanario en lengua italiana más importante e influyente en los Estados Unidos. Malatesta ya había estado en la Argentina entre 1885 a 1889, ello ayudó a afianzar las redes de Pedro Esteve con el movimiento libertario argentino y uruguayo.

Regeneración. Sección Italiana, 19 de agosto de 1911
Regeneración. Sección Italiana, 19 de agosto de 1911

Tres años más tarde arribó de Italia el piamontés Ludovico Caminita, recién adscrito al anarquismo, quien trabajó como impresor en la rotativa de Esteve. Meses después se trasladó a la ciudad de Barre en el estado de Vermont, ahí también laboró como tipógrafo en el semanario libertario Crónica Sovversiva editado por Luigi Galleani, uno de los exponentes más radicales del anarquismo italiano en los Estados Unidos y que diecinueve años más tarde acompañaría la embestida de los libertarios de Les Temps Nouveaux contra los Liberales.

En 1906 Pedro Esteve, ante su inminente traslado a la ciudad de Tampa, invitó a Ludovico Caminita a encargarse de la dirección de La Cuestione Sociale. Ello le permitió obtener la experiencia como editor, lo que le valdría cinco años más tarde la aceptación de la Junta para que se encargara de la sección italiana de Regeneración entre julio y noviembre de 1911, con el objetivo de penetrar en los núcleos de trabajadores italianos, en especial los libertarios, y así desencadenar lazos de solidaridad con los esfuerzos revolucionarios de los Liberales. Durante cinco meses Regeneración fue trilingüe, desde su cuarta época se editaba una sección en inglés a cargo de William C. Owen y Ethel Duffy Turner. Ésta es la huella más profunda de que los Liberales se sumaron y fueron parte de lo que hemos llamado aquí una militancia a partir de un internacionalismo políglota, que constituyó un “lenjuage internacional” de una “hermandad anarquista”, que implicó una afinidad de ideas y contactos entre correligionarios que posibilitó la formación de una red política e intelectual entre el magonismo y distintos intelectuales y activistas del anarquismo internacional.

Entre 1906 y 1910, Pedro Esteve se estableció en Tampa con su compañera María Roda, una importante feminista y anarquista italiana,[37] ahí fundó la editorial La Políglota y constituyó un Centro Cultural llamado La Antorcha, donde se impartieron clases de distintas disciplinas, se organizaron recitales de música y veladas literarias. Contaba con una sala de lectura donde se leían semanarios anarquistas de distintos países, principalmente de España, Cuba e Italia. Esteve también distribuyó propaganda y textos ácratas en la ciudad tabaquera de Ybor City, que concentró una importante presencia de anarquistas cubanos, españoles e italianos.[38]

La Liga de Pedro Esteve. Editado por la Políglota en 1911
La Liga de Pedro Esteve. Editado por la Políglota en 1911

En junio de 1910 estalló la huelga general de los tabaqueros de Tampa, de la que Esteve participó activamente, escribió manifiestos y organizó colectas en apoyo a los trabajadores. Publicó artículos en el órgano del Sindicato de Cigarreros El Internacional.  Por tal motivo las autoridades expidieron una orden de aprehensión, por lo que regresó a Parterson, New Jersey, desde ahí apoyó la huelga hasta su final en enero de 1911.

De regreso a New York, junto a Jaime Vidal, editó Cultura Proletaria a finales de 1910, tras un año fundaron Cultura Obrera, Órgano de la Unión de Fogoneros del Atlántico. Desde estos importantes semanarios apoyó a los Liberales y la campaña de Baja California, no sólo desde la tribuna sino con apoyo económico. Por ejemplo, tras una campaña de los anarquistas neoyorquinos donde participan Jaime Vidal y Emma Goldman, Esteve envió en julio de 1911 un giro postal por 100 dólares a nombre de La Junta.[39] La relación de los anarquistas españoles con los Liberales fue tan estrecha que, ante los acontecimientos de Baja California, Ricardo Flores Magón envío una carta a Pedro Esteve donde le expreso:

“Necesitamos en los lugares conquistados por el Partido Liberal Mexicano compañeros que eduquen a los inconscientes. Creemos que no solamente se necesita el fusil, sino también ir sembrando la idea. Estamos en posesión de un vasto territorio, y se necesita allí la presencia de una fuerte división libertaria, esto es, compuesta de puros libertarios, para que acaben por emancipar a los inconscientes… Los compañeros de la División especial irían a los campamentos de los otros compañeros, fraternizarían con ellos y enseñarían a los que no saben nada, así como tomarían especial empeño en instruir a los campesinos sobre las ventajas del cultivo de la tierra en común”.[40]

 

A manera de conclusión

Para los Liberales, la red política con los libertarios españoles exiliados en los Estados Unidos fue muy significativa pues permitió al movimiento liberal traspasar los límites estrechos de lo nacional. Desde su exilio en la Unión Americana, los liberales, en un proceso muy corto, se constituyeron en un movimiento transnacional en el contexto de una tradición política e intelectual que hemos denominado internacionalismo políglota y que permeó la militancia libertaria en los muy diversos rincones del planeta.

El anarquismo hispano, inmerso en el tejido social estadounidense, fue el factor que desencadenó el giro cualitativo en los magonistas, que los llevó a sostener su voz en el concierto de las discusiones del anarquismo internacional, del movimiento revolucionario mexicano y de los movimientos sociales estadounidenses.

Es inevitable pensar sobre la concepción historiográfica tradicional que colocó a los liberales como los precursores de la revolución mexicana, sin considerar el espacio de participación más amplio del propio movimiento revolucionario, libre de los límites espaciales de las luchas sociales nacionales. Podemos afirmar, con esta pequeña muestra, que a partir de su exilio, el magonismo se colocó en los grandes debates internacionales, armado de una palabra propia y de sus preocupaciones nacionales.

La red política entre los Liberales y el movimiento libertario español en los Estados Unidos fue la base que impulsó las redes que los magonistas constituyeron paralelamente con los más importantes movimientos libertarios de entre siglos (XIX-XX) ubicados en las ciudades puerto de Barcelona, La Habana y Buenos Aires.



Notas:

[1] Profesor del Colegio de Estudios Latinoamericanos. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional Autónoma de México.

[2] Benedict Anderson (2008), Bajo tres banderas. Anarquismo e imaginación anticolonial, España, Akal, 256 pp.

[3] Benedict Anderson. Op. Cit. Pp. 9-11

[4] W. Dirk Raat (1988). Los Revoltosos. Rebeldes mexicanos en los estados Unidos 1903-1923, México, FCE, p.48

[5] Ethel Duffy Turner (2007), Ricardo Flores Magón y el Partido Liberal Mexicano, México, INEHRM, p. 70

[6] Twenty-Eighth Annual Report of the Bureau of Labor Statistics and Inspection (1906), Jefferson City Mo., The Hugh Stephens Printing Company, pp. 501-502

[7] Rosemary Feurer (2006), Radical Unionism in the Midwest, 1900-1950, USA, University of Illinois Press, p. 5-9

[8] Ethel Duffy Turner, Op. Cit. p. 72. Diego Abad de Santillán, “Apéndice”, En Nicolás T. Bernal,  Memorias (1982), México, CEHSMO, p. 146.

[9] Regeneración, Tomo III, No. 29, Segunda Época, 20 de mayo de 1905, p. 4

[10] Regeneración, Tomo III, No. 36, Segunda Época, 08 de julio de 1905, p. 3

[11] Emma Goldman (2004), A Documentary History of the American Years, Volume Two, Making Speech Free, 1902-1909, USA, University of California Press, p. 149

[12] Emma Goldman (1996), Viviendo mi vida, España, Fundación Anselmo Lorenzo, Tomo I, pp. 402-403, 411

[13] María Amalia Pradas Baena (2006), Teresa Claramunt, la virgen roja barcelonesa. Biografía y escritos, España, VIRUS Editorial, pág, 59. Los procesos de Montjuïc tienen su origen en el juicio militar que siguió al atentado contra la procesión del Corpus en la calle de Canvis Nous, Barcelona, el 7 de junio de 1896. La represión gubernamental afectó principalmente al anarquismo obrero catalán, siendo detenidas 400 personas entre ellas los maestros José López Montenegro y Joan Montseny, los propagandistas Anselmo Lorenzo, Fernando Tarrida de Mármol, Sebastià Sunyé, Joan Baptista Esteve, Josep Llunas i Pujals y Teresa Claramunt. Todos fueron recluidos en el Castillo de Montjuïc.

[14] “Notas sueltas”. La Dinastía, Año XVI, no. 6653, Martes 6 de septiembre de 1898, Primera Plana. “Desde Barcelona”, El Nuevo País, Año I, no. 20, Miércoles 7 de septiembre de 1898, p. 2

[15] “Crónica local”, La Dinastía, Año XVI, no. 6654, Miércoles 7 de septiembre de 1898, pág. 2. “Notas locales”, La Vanguardia, Año XVIII, no. 5515, Miércoles 7 de septiembre de 1898, pág. 2.

[16] . “Noticias militares”, La Vanguardia, Año XVIII, no. 5620, Jueves 22 de diciembre de 1898, pág. 3. “Crónica local”, La Dinastía, Año XVI, no. 6760, Jueves 22 de diciembre de 1898, pág. 2.

[17]  Josep Termes (2011), Historia del anarquismo en España (1870-1980), España, RBA Libros, p. 136-154.

[18] Iron Molders’ Journal (1903), The Official Journal of the Iron Molders´ Union of North America, Vol XXXIX, no. 1. Cincinati, january, p. 825

[19] Industrial Workers of the World (1905). The founding convention of the IWW: proceedings, New York, New York Labor News Company, p. 24

[20] Librado Rivera, “Prólogo”, En Diego Abad de Santillán (2011), Ricardo Flores Magón. El Apóstol de la Revolución, Argentina, Libros de Anarres, p. 40

[21] James D. Cockcroft (1985), Precursores intelectuales de la Revolución Mexicana (1900-1903). México, SEP-Siglo Veintiuno Editores, pp. 69-70

[22] Luis Araiza (1960), Génesis, significado y mixtificación del Primero de Mayo, México, S/E, p. 5

[23] Carta de Ricardo Flores Magón a Manuel Sarabia, Enero 17 de 1907, Archivo Histórico Genaro Estrada de la Secretaria de Relaciones Exteriores, L-E-2250. (AHGESRE) 

[24] “Donativos”, Tierra y Libertad, 25 de julio de 1907. Barcelona. p. 4.

[25] José Álvarez Junco, “Pedro Vallina en París”. EnBert Hofmann, Pere Joan i Tois y Manfred Tietz (editores), El anarquismo español. Sus tradiciones culturales, España, Vervuert, p. 25

[26] List or Manifest of Alien Passengers for the U.S. Inmigration Officer at Port of Arrival. Ellis Island/Port of New York Records. Folio 8613.

[27] Ethel Duffy Turner, Op. Cit. pp. 128-130

[28] Jaime Vidal, et al, “Desde California”, Tierra y Libertad, No. 43, 2ª época, 21 de noviembre de 1907, Barcelona, p. 3

[29] “La autocracia mejicana”, Tierra y Libertad, No. 45, 2ª época, 12 de diciembre de 1907, Barcelona, p. 2 y 3

[30] “New York Urges World Agitation”, Regeneración, no. 48, Sábado 29 de julio de 1911. Los Ángeles, p, 6

[31] “Notas de Solidaridad” Regeneración. Sábado 12 de agosto de 1911. Los Ángeles, p. 3 

[32] "Emma Goldman Speaks", New York Times, 27 August 1911. "Queen of Anarchists is Secret Property Owner", The World, 27 August 1911. “New York Workers Indorse Mexican Revolution”. Regeneración. No. 54. 9 de septiembre de 1911. English Section, p. 4.

[33] Errico Malatesta. “Ricardo Mella y Pedro Esteve”, En Vladimiro Muñoz (1974). Antología ácrata española, Barcelona, Grijalbo, p. 186

[34] La Protesta Humana, Año 2, número 49, 4 Diciembre de 1898, p. 4

[35] Regeneración, N° 178 del 28 de febrero de 1914.

[36] United States National Archives. Servicio Secreto. Registro del Grupo 87. Reportes de Agentes. Archivo Alfha. Agente Hymans. Cajas 7 - 14

[37] María Roda fue una trabajadora textil de la seda en Como, Lombardía, su pueblo natal. De padre anarquista emigran a Milán por cuestiones políticas. Tras una manifestación de trabajadores María, de 15 años, es detenida y acusada por azuzar a los manifestantes a agredir a la policía, es sentenciada a tres meses de cárcel. Al realizarse el Congreso Anarquista de Capolago conoce a Errico Malatesta y Pedro Esteve. Al año siguiente emigra con sus padres y hermanas a los Estados Unidos. Meses después organizaba a los trabajadores de la seda en la ciudad de Paterson, New Jersey. Mantuvo una viva amistad con Emma Goldman. En 1897 había organizado ya dos grupos de mujeres: el grupo de mujeres anárquicas y el grupo emancipación de la mujer. Al entrar el siglo XX formaba parte de una red nacional e internacional de mujeres anarquistas.

[38] George Pozzetta, “Italian and the Tampa General Strike of 1910”, En George E. Pozzetta (1980), Pane e Lavoro: The Italian American Workin Class, Toronto, American Italian Historical Association, p. 31

[39] “Movimiento de Solidaridad”, Regeneración, no.48, Sábado 29 de julio de 1911, Los Ángeles, p, 5

[40] Pedro Esteve (1913). Reflexiones sobre el movimiento revolucionario de México. La Coruña, Biblioteca La Internacional, p. 2

 

Cómo citar este artículo:

GÁMEZ CHÁVEZ, Javier, (2013) “Magonismo e internacionalismo políglota: un acercamiento a partir de la red política entre el Partido Liberal Mexicano y los libertarios españoles en Estados Unidos”, Pacarina del Sur [En línea], año 4, núm. 14, enero-marzo, 2013. ISSN: 2007-2309. Consultado el

Consultado el Domingo, 30 de Abril de 2017.
. Disponible en Internet: www.pacarinadelsur.comindex.php?option=com_content&view=article&id=618&catid=8&Itemid=3

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