Pacarina del Sur
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Arte y publicidad en El Perú Ilustrado (1887-1892)

The art and advertising in El Perú Ilustrado (1887-1892)

Arte e publicidade em El Perú Ilustrado (1887-1892)

Emma Patricia Victorio Cánovas[1]

RECIBIDO: 2-08-2015 APROBADO: 15-08-2015

Resumen

Resumen: El Perú Ilustrado, subtitulado Semanario para las familias, fue una revista publicada a fines del siglo XIX por el empresario Peter Bacigalupi, un migrante ítalo-norteamericano que se comprometió en un significativo esfuerzo editorial y artístico, en nuestro país que se recuperaba lentamente de la derrota sufrida en la Guerra del Pacífico. Se trata de la publicación semanal más destacada de la época, cuyas litografías permitieron poner al alcance de buen número de personas representaciones visuales que satisfacían la curiosidad y el deseo de ver y poseer imágenes, llegando a convertirse también en un medio de difusión de ideas. La imagen en El Perú Ilustrado jugó un papel de primer orden. Pese a que el diseño gráfico no existía como tal, sino que era el resultado de la práctica en el tema de la impresión, el semanario se muestra ordenado, claro y agradable y su diagramación cumplió con los objetivos fundamentales de funcionalidad y de presentación adecuada de los contenidos, en la que los anuncios publicitarios fueron frecuentes, y se incorporaron como parte de una estrategia de financiamiento que contribuyó a la estabilidad de la línea editorial de la revista. La presente investigación explora el gusto estético de la sociedad de la época, el receptor implícito, y de cómo influyó en las características de la publicidad, a partir del análisis de los anuncios que aparecieron en el semanario, en los que se manifiesta la estrecha relación entre arte y publicidad.

Palabras claves: revista Perú Ilustrado, medio impreso, siglo XIX, artes gráficas, arte peruano, publicidad.

 

Introducción

La segunda mitad del siglo XIX se caracteriza por el nacimiento de las revistas ilustradas en las que los aspectos cultural, literario y artístico fueron predominantes. Los medios impresos se convirtieron en un vehículo de opinión, de exposición de ideas y jugaron un rol importante en la formación del sentido de nación porque divulgaron por todo el territorio información fidedigna. Las revistas ilustradas difundieron los argumentos de la nacionalidad, articulando el texto con las imágenes en un discurso que llegaba al lector, se recomponía en su imaginación, generando así sentimientos de pertenencia e identidad, y es éste uno de los principales aportes de El Perú Ilustrado. Semanario para las familias.

El Perú Ilustrado es, probablemente, la publicación semanal más sobresaliente que se conserva del período de la posguerra con Chile, a través de sus páginas se intentó mirar al país con un enfoque propio, producto del interés de conocerlo y revalorizarlo. Su orientación nacionalista determinó que los temas se refiriesen a asuntos peruanos[2]. El programa editorial estaba estrechamente vinculado y comprometido con la difusión de imágenes del país: Lima y las ciudades del interior, personajes ilustres y los héroes de la Guerra con Chile, tipos populares, entre otros. Sus litografías no sólo fueron utilizadas para reforzar gráficamente el texto sino que se convirtieron en el elemento distintivo del semanario. Poco a poco, a medida que se incrementaba su tiraje, la publicación se perfiló como un factor de unidad nacional, cuyo aporte apuntó a la construcción de la nacionalidad, en un momento crucial en la historia del Perú, la recuperación después de la Guerra del Pacífico.

A pesar de la importancia que tiene el semanario, los estudios referidos al mismo son pocos, entre ellos se cuentan: la Guía hemerográfica de El Perú Ilustrado preparada por Alejandro Valenzuela (1974) que evidencia un temprano interés en el asunto. El artículo de Marcel Velásquez Castro Notas sobre El Perú Ilustrado (2000) hace referencia a los aportes del semanario como espacio para la publicación de la literatura finisecular decimonónica. La imagen en el Perú Ilustrado (2003) de Isabelle Tauzin presenta una clasificación y un análisis de las litografías, y plantea que “las leyendas y comentarios que acompañan los grabados delatan las ambigüedades del discurso progresista de finales del XIX” (Tauzin, 2003: 133). El trabajo de Juan Gargurevich (2006), Del grabado a la fotografía. Las ilustraciones en el periodismo peruano, alude al tema del título y reconoce la importancia del semanario y de sus litografías.

Otros estudios antecedentes al presente artículo son nuestra tesis titulada Semanario El Perú Ilustrado (1887-1892). Las artes gráficas y la litografía en la construcción de la nacionalidad[3] (2009a), que aborda el estudio específico de los grabados, con el objetivo de demostrar que estas imágenes jugaron un papel fundamental en el imaginario colectivo, al presentar un país que se levanta como el ave fénix, sobre sus cenizas, para lograr la reconstrucción del orgullo nacional. Asimismo, dos artículos de la misma autora, “Las litografías de El Perú Ilustrado en la construcción del sentimiento de nación” (Victorio, 2009b) y “El Perú Ilustrado y la imagen del héroe” (Victorio, 2013). En el primero postulamos que la contribución más importante del semanario ha sido la recuperación de la autoestima de los vencidos a través de la difusión de representaciones de un país en plena revolución industrial, y sostenemos que el contenido de los artículos evidencia una responsabilidad ética, y que la calidad de sus litografías manifiesta un compromiso estético. En el segundo, destacamos el rol de esta publicación en la promoción de los héroes de la Guerra del Pacífico, también señalamos su contribución al reconocimiento de las sutilezas del desarrollo del patriotismo en el período de posguerra.

Como se puede observar, los intereses y motivaciones de los investigadores mencionados han sido variados. Aunque las referencias sobre el semanario coinciden en destacar su importancia, en todos los casos se ha dejado de lado el estudio de las imágenes publicitarias que, en El Perú Ilustrado, ocuparon varias páginas. Su presencia se convirtió en un recurso financiero de una estrategia de marketing que permitió mantener constantes tanto el precio del ejemplar como la calidad de la publicación; mientras que la comercialización estaba asegurada mediante el sistema de suscriptores, y la venta de números sueltos en la misma imprenta.

A partir del estudio de la variedad de anuncios publicitarios que ocupa las páginas de El Perú Ilustrado y de la selección de una muestra representativa, la presente investigación realiza el análisis -plástico e iconográfico- de la imagen publicitaria contenida en el semanario, como parte integrante de un discurso que favoreció el proceso de construcción simbólica de nuestra nacionalidad. Asimismo, informa sobre la sensibilidad estética de la época y acerca de su influencia en la creatividad artística de los ilustradores vinculada a la oferta de determinados productos. Finalmente, pone en valor del pensamiento plástico formalizado en la publicidad decimonónica. Los resultados de la investigación demuestran la hipótesis de trabajo, gracias al análisis plástico se comprueba que la imagen publicitaria presente en El Perú Ilustrado se constituye en sí misma como una obra de arte, en la que los artistas (litógrafos) experimentaron con una singular riqueza gráfica en afinidad con las tendencias de su época. A la vez, se esclarece la dirección del desarrollo de la imagen publicitaria en el período de posguerra.

 

Semanario El Perú Ilustrado                      

Puede afirmarse que El Perú Ilustrado es la primera publicación de esta naturaleza del período de posguerra, apareció por vez primera a mediados del período de la Reconstrucción[4] nacional, en un contexto socio-político y cultural singular, que reflejaba una grave crisis producto de la derrota en la Guerra con Chile. A pesar de la crisis, paralelamente se estimuló el interés por el país, la búsqueda de nuevos caminos para el progreso, así como el conocimiento del territorio nacional. Los intelectuales de la época compartían la doctrina positivista y racionalista, criticaban la guerra, las prácticas tradicionales de la iglesia y el pasado hispánico, y a la vez “eran optimistas respecto al futuro, al que concebían dirigido por una elite progresista e ilustrada” (Klaren 2004: 250). También es menester señalar, en este contexto, la importancia de la presencia de la colonia italiana[5], cuyos integrantes llegaron al Perú de manera masiva entre 1840 y 1880, atraídos para hacer fortuna, interés en lo cultural y lo científico, o por conocer el nuevo territorio. Además, muchos de ellos estuvieron comprometidos con las ideas nacionalistas y las luchas políticas relacionadas con la unificación italiana -Il Risorgimento-, proceso por el cual surgió Italia en 1861. Las ideas nacionalistas circulaban por la comunidad italiana, de seguro frecuentada por Peter Bacigalupi[6] y se impregnaron en él y en su proyecto editorial de El Perú Ilustrado, desde el que se fomentó la recuperación del sentimiento de nación a través de sus litografías que se convirtieron en el elemento distintivo del semanario, y se determinó que los temas se refiriesen a asuntos peruanos[7].

El semanario tuvo una frecuencia semanal, salía cada sábado, y en sus inicios contaba con doce páginas. Se caracterizó por el alto nivel editorial, el contenido de sus artículos y la calidad de sus litografías en las que participaron los principales grabadores del momento. El primer número[8] costó diez centavos y durante el primer semestre el precio osciló entre diez, quince y veinte centavos (ver imagen 1). Desde el segundo semestre se estableció el precio en 20 centavos, aunque la cantidad de páginas podía variar de doce a dieciséis, de acuerdo con la presencia de grabados.

A los seis meses de haberse iniciado el proyecto, El Perú Ilustrado ya había alcanzado una circulación media de tres mil ejemplares. Bacigalupi consiguió hacer de él una publicación de carácter nacional con agentes en distintas ciudades del interior del país... Y también de carácter internacional ya que tuvo agentes en Panamá, Guayaquil y La Paz (Victorio, 2009a).

Con el tiempo, las dificultades económicas obligaron a Bacigalupi a buscar diferentes fuentes de financiamiento, entre las que destaca la venta de publicidad que incrementó considerablemente la cantidad de páginas, el semanario llegó a tener hasta cuarenta dedicadas, sobre todo, a avisos publicitarios (ver imagen 2) de artículos importados, algunos de los cuales se vendían en el almacén del propio Bacigalupi.


Imagen 1: Precio del semanario.
El Perú Ilustrado. Nº 2. Año 1 (p. 1)


Imagen 2: Precio para los avisos.
El Perú Ilustrado. Nº 2. Año 1 (p. 1)
21 de mayo de 1887

En las páginas del semanario se incluye todo tipo de anuncios, sin clasificación alguna. En los primeros números, éstos se caracterizan por el predominio del texto, van distribuidos en columnas y el título va destacado en negritas (ver imagen 3). Luego aparecen los avisos en los que se combina texto e imagen, en un primer momento van distribuidos entre columnas que limitan su amplitud y demuestran una cierta preocupación por la tipografía (ver imagen 4), la página adquiere “el aspecto de un collage formado por anuncios de pequeñas dimensiones colocados uno junto al otro, con gran diversidad temática y superposición de imágenes y, sobre todo, con un uso abundante […] de la tipografía” (Ortiz, 2007: 71). En seguida los avisos se hicieron más amplios, ocuparon una o dos columnas (ver imagen 5), media página, y hasta la página completa (ver imagen 6). En general, los avisos presentan dos características comunes: por un lado, libertad formal y tipográfica, y por otro, restricción en uso el espacio, pues están limitados al espacio que determina la diagramación de la página. En el caso específico de los avisos que combinan texto e imagen se busca que el mensaje sea claro y directo, y la imagen simplificada. En muchos casos, de acuerdo con el origen de los productos, las imágenes fueron obtenidas mediante el uso de clisés importados de uso común en otras revistas del momento, pero destaca el empleo autónomo del modelo y la presencia de textos en español. Sin embargo, en El Perú Ilustrado destacan sobre todo aquellas imágenes publicitarias litografiadas.


Imagen 3: Página con avisos de texto.
El Perú Ilustrado. Nº 8. Año 1 (p.5)
02 de julio de 1887


Imagen 4: Avisos de texto junto a avisos de texto e imagen distribuidos en columnas.
El Perú Ilustrado. Nº 13. Año 1 (p. 5)
06 de agosto de 1887


Imagen 5: Avisos de texto e imagen.
El Perú Ilustrado. Nº 269. Año 6, semestre 2 (p. 312)
02 de julio de 1892


Imagen 6: aviso a página completa.
El Perú Ilustrado. Nº 104. Año 2, semestre 2 (p. 1330)
04 de abril de 1889

 

La imagen publicitaria en El Perú Ilustrado

Es necesario precisar que en esta investigación no se pretende realizar el análisis crítico sobre las implicaciones sociales o económicas de la publicidad en los consumidores, sino más bien se trata de demostrar la artisticidad de las imágenes publicitarias presentes en El Perú Ilustrado mediante el análisis plástico de las mismas, pues se entiende que recogen el gusto de la época, para ello las imágenes han sido clasificadas, de acuerdo a los temas y/o al tipo de productos ofrecidos, en diez rubros que se presentan a continuación:

 

  1. Establecimientos comerciales:

Después de la derrota en la Guerra con Chile, durante el período de la Reconstrucción se produjo una nueva configuración de la ciudad de Lima que se caracterizó por la paulatina expansión urbana, cuyos antecedentes “los encontramos en el gobierno del Coronel Balta y de su constructor Enrique Meiggs, quienes dieron a Lima dinamismo de modernidad al propiciar su crecimiento” (Velásquez, 2008: 735). Al mismo tiempo, es importante considerar la llegada de elementos tecnológicos “que revolucionaron la vida cotidiana, entre los que destacó la luz eléctrica, que por sus múltiples usos desplazó progresivamente al alumbrado a gras implantado en 1855 (Velásquez, 2008: 733), el conocimiento del país gracias al desarrollo de los ferrocarriles, la presencia del telégrafo y el teléfono, “los cambios se debieron también a la llegada del capitalismo financiero, con lo cual surgieron instituciones de crédito” (Velásquez, 2008: 734), todo ello contribuyó a la constitución de fábricas y establecimientos comerciales que propició el cambio del perfil urbano de la ciudad y proporcionó un aire de prosperidad. Aparecen en Lima los nuevos almacenes, droguerías, boticas, sombrererías entre otros, en los que se ofrecía todo tipo de productos, tanto importados -de Estados Unidos y de Europa- como nacionales, muchos de los cuales fueron fundados por inmigrantes, uno de ellos es el “Establecimiento de Peter Bacigalupi & Cª.”, seguido de “Agentes generales en el Perú y Bolivia de las máquinas de coser Davis” como se lee en el anuncio que aparece en muchos números de El Perú Ilustrado (1888, 2 (55): 36). En las páginas del semanario, no solo se muestra el aspecto de los locales, sino que también se lee una nota explicativa, como la que se incluye a continuación referida a

 

La casa Welsch y Cª. en Lima

Esta casa tiene su orígen en la ciudad de New York, lugar en que se estableció, por los años 1850, el jefe principal de ella. Poco tiempo después, implantáronse casas sucursales de ésta en La Habana y Méjico, últimamente, en 1858, la de Lima, en una pequeña tienda de la calle de La Merced.

De allí, trasládose la casa á la calle de la Coca, ocupándose de la importación y venta por mayor de Joyería y Relojes. Más siendo insuficiente ese local para el mayor desarrollo de los negocios de la casa, ésta tomó trasladarse a él, en 1886, el gran almacén que hoy ocupa en la calle de Espaderos bajo el número 261, combinando los negocios POR MAYOR con las ventas POR MENOR, é importando además toda clase de objetos de arte y artículos de fantasía de plata, plaqué, nickel, bronce, cristal fino y porcelanas de todos los países industriales como los Estados Unidos, Francia Inglaterra y Alemania…

… Con el cambio de almacén en esta capital, la Casa Welsch y Cª. ha cambiado también su antiguo sistema, y hoy vende artículos POR MAYOR y MENOR, á precios tan reducidos como nunca ha vistose en Lima…

… Buenos artículos, elegancia y baratura son tres puntos principales en que se fija para la realización de sus negocios… (El Perú Ilustrado, 1887, 1 (13): 3).

En algunos casos las litografías están precedidas de notas como la siguiente: “El tercer grabado presenta la antiguo Botica y Droguería Inglesa de J. Meyer, situada en la calle Espaperos [sic] y de la cual hacemos también algunas referencias en el lugar correspondiente” (El Perú Ilustrado, 1887, 1 (14): 2). En otros casos van firmadas o se señala el nombre del autor como en la imagen del “Almacén en la calle Bodegones del BON MARCHÉ de Lima”, en el que se menciona “dibujo del natural por B. Garay” (El Perú Ilustrado, 1889, 2 (103): 1300).

La litografía de Garay del Bon Marché de Lima (ver imagen 7) presenta composición apaisada que permite la representación de conjunto de la fachada del almacén. En primer plano, en el cuarto inferior derecho, una carroza de cuatro ruedas y dos caballos, se dirige hacia la derecha. El cochero va sentado, lleva sombrero de ala y sostiene las riendas y el látigo sobre los caballos. Está de espaldas al espectador, ha girado su cuerpo hacia atrás, en dirección a la entrada del almacén.

El almacén ocupa todo el fondo. En lo alto se ve la parte inferior de un balcón corrido de cajón, de estilo republicano, con paneles cuadrangulares de madera y ventanas con cruceta. Debajo del balcón se inicia al letrero del almacén, es rectangular, angosto y recorre todo el frente del edificio. Tiene fondo blanco y está escrito “71 GRAND BON MARCHÉ DE LIMA – SAVORI Y PANIZZONI. 75” con letras negras de palo seco. La fachada se desarrolla entre dos muros delgados, presenta a la izquierda una puerta y a la derecha una ventana, un tercio menos ancha que la anterior, que cumple la función de vitrina, están separadas por un muro. El listado de todos los productos ofertados en el establecimiento, en letra cursiva, cubre la totalidad de los muros.


Imagen 7: Establecimientos comerciales.
“Almacén en la calle Bodegones del BON MARCHÉ de Lima”.
Dibujo del natural por B. Garay
El Perú Ilustrado. Nº 103. Año 2, semestre 2 (p. 1300). 20 de abril de 1889

A la izquierda, una mujer vestida elegantemente a la moda de la época, con sombrero y sombrilla, camina por la vereda hacia la entrada del almacén, voltea su cabeza y dirige la mirada en sentido opuesto, hacia afuera del cuadro. La entrada tiene una puerta de doble hoja, con estructura de madera y vidrio. Está abierta y deja ver, en el interior, la estantería que ocupa toda la pared y está dividida en compartimientos llenos de productos. Delante está el mostrador con el tendero que atiende a una clienta. La mujer está de pie, al lado de una silla vienesa, lleva vestido a la moda de la época, con traje largo, de talle ceñido y falda amplia y larga, lleva sombrero y está de perfil mirando al tendero.

La composición es equilibrada por compensación del peso de los elementos a los lados del eje, el mismo que recae en la terminación de la palabra Lima y se prolonga a lo largo de la línea lateral de la puerta. El dibujo es prolijo y detallado, manifiesta que el artista ha logrado una descripción gráfica pormenorizada de los elementos que conforman el edificio y es hábil en el manejo de los contrastes de luces y sombras. La textura de los muros ha sido reemplazada por escritura, y crea la apariencia de ladrillos. Asimismo, demuestra dominio en la representación de la perspectiva. La línea es segura, precisa y demarca perfectamente los contornos de la edificación y demás detalles

En las páginas del semanario también se incorporó una suerte de logotipo[9] para identificar los establecimientos comerciales. En ellos predomina el texto y una pequeña imagen esquemática. La imagen 8 muestra el anuncio del establecimiento de Peter Bacigalupi (El Perú Ilustrado, 1892, 5 (247?): 8297), cuya composición se inscribe en formato rectangular, aunque se desarrolla sobre una representación irregular semejante a una placa recordatoria de bronce, con la parte superior recta y el medio marcado por un rollo que señala una protuberancia rectangular. Debajo, en el espacio destacado que se curva en su parte inferior para enmarcar el área central de forma ovalada, aparece el nombre del empresario “PETER BACIGALUPI Y Ca.”, cuya tipografía se enfatiza por sus dimensiones, solo la primera letra del nombre y el apellido presentan ornamento exterior y llevan serif, las demás son a palo seco y destacan del fondo porque tienen sombra. La composición presupone un plano tridimensional. El extremo derecho termina recortado con los extremos en punta formando una “V”, de cuyo vértice central sale una flor.

En el centro, en el espacio ovalado, están las palabras “IMPRENTA Y LITOGRAFÍA” dispuestas en dos diagonales paralelas que van de izquierda a derecha, las letras presentan ornamento exterior y llevan serif, sobresalen del fondo porque tienen borde blanco, abajo y al centro se lee “DE”, y debajo “LA MERCED” en sentido horizontal con tipografía de palo seco. La frase “FOTO AMATEURS”, en letra ornamentada con volutas que brotan hacia arriba y abajo y también llenan sus espacios vacíos, sigue el contorno que cierra el óvalo. Finalmente, el límite está marcado por una línea delgada, sobre la que se lee “TIENE CONSTANTEMENTE BUEN SURTIDO DE ARTÍCULOS FOTOGRÁFICOS” en letras delgadas de palo seco. Todo el espacio está lleno de arabescos delicados y volutas de líneas muy finas que se enroscan rítmicamente.


Imagen 8: Establecimientos comerciales: Logotipo.
Establecimiento de Peter Bacigalupi. Imprenta y Litografía de La Merced.
El Perú Ilustrado. Nº 247 (¿?). Año 5, semestre 2 (p. 8297). 30 de enero de 1892

De izquierda a derecha del borde superior brotan seis grupos de tres hojas de laurel, el último de los cuales se confunde con el rollo en el medio. La “P” sirve para cerrar en parte el lado vertical derecho. En la zona inferior, un cartel rectangular, dispuesto en diagonal dice “PIANOS BEHR BROS., en la siguiente línea “LA SIN RIVAL MÁQUINA DE COSER”, y en la última aparece la marca “DAVIS”. El lado vertical derecho está cubierto por una rama de hojas de laurel sobre la que se observa una serie de filacterias en las que se da cuenta de la cantidad de productos y servicios que se ofrecía en el establecimiento, todas escritas con una tipografía diferente. Arriba, la primera filacteria es curva, en ella se lee “ESTABLECIDOS AÑO 1870”, luego vienen 6 de formato rectangular que caen de modo desordenado, impregnando movimiento a la composición, en ellas se lee: “ENCUADERNACIÓN”, “SELLOS DE GEVE” [sic], “CARTAS GEOGRÁFICAS”, “CROMO Y TIPO LITOGRAFÍA”, “ETIQUETAS DE VISITA”, y “FACTURAS”.

La cantidad de elementos gráficos y tipográficos que concentra este logotipo refleja horror vacui, pues el reducido el espacio está lleno. Sin embargo, resulta interesante la solución planteada en el diseño y distribución de los elementos. Demuestra gran dinamismo y armonía en la composición en la que todo está en movimiento. Asimismo, cumple con los objetivos propuestos al mostrar las posibilidades tipográficas de la imprenta, a más de presentar un listado de los productos que comercializa el establecimiento.

 

  1. Fábricas:

En el período de la Reconstrucción, gracias a la recuperación paulatina de la actividad financiera y también por influencia de la Revolución Industrial, se originó la fundación de algunas fábricas modernas o se afianzó su presencia en Lima. En las páginas de El Perú Ilustrado se encuentran litografías realizadas por los principales artistas que muestran los edificios de las fábricas en todo su esplendor, entre ellas figura la “Fábrica de cigarros La Habana”, obra de Góngora (1887, 1 (7): 4) así como la “Fábrica de Galletas de Arturo Field y Cª.”, obra de B. Garay (1887, 1 (16): 9). También está presente el “Establecimiento Industrial de Petróleo Zorritos” mediante la reproducción del “Diploma de la medalla de oro. Certificado por el profesor Raimondi” obra de C. Fabbri Lit., dedicado al procesamiento de petróleo y derivados (1892, 6 (278): 588-589). Estas fábricas propiciaron la reactivación económica al abrir sus puertas y dar trabajo a muchos obreros; además su productos manufacturados también eran comercializados en los grandes almacenes.

“Backus y Johnston. Cervecería y fábrica de hielo de los Descalzos” (ver imagen 6), es uno de los avisos a página completa más logrados que aparece en varios números de El Perú Ilustrado, y es obra del italiano Carlo Fabbri, radicado en Lima. En la parte superior se encuadra una escena y en la inferior, el calendario de un mes. Respecto al origen del establecimiento, Velásquez refiere que

Jacobo Backus y J. Howard Johnson, ingenieros inmigrantes norteamericanos tienen el mérito de haber fundado la fábrica de cerveza y hielo “Backus y Johnson” en 1879. Se constituyeron en el año de 1890 bajo la razón social de Backus & Johnson’s Brewery Co. Ltd., La fábrica desde sus orígenes se ubicó frente a la Alameda de los Descalzos (Velásquez, 2008: 72).

En las páginas del semanario se describen con detalle las instalaciones, los adelantos técnicos, y se destaca el uso de la luz eléctrica como se lee a continuación:

Cuando el visitante penetra al interior de la fábrica y ve las grandes maquinarias para la elaboración de la cerveza y del hielo, cuenta el considerable número de operarios que ahí tienen labor constante, y nota que hasta la última dependencia de la fábrica está alumbrada por electricidad, producida por un magnífico dinamo colocado en uno de los salones del piso bajo, siéntese presa de verdadera admiración, duda por un momento de que es en el Perú en donde se halla y concluye por bendecir a esas deidades sublimes que se llaman Industria y Trabajo, cuyo culto que ha hecho desaparecer las distancias, acabará por borar [sic] las fronteras entre los pueblos que les erijan altares” (El Perú Ilustrado: 1889, 6 (113).

Como se ha mencionado, el aviso presenta dos secciones. En la sección superior se desarrolla una escena en el interior de una habitación. El texto “BACKUS Y JOHNSTON” va superpuesto en la parte de arriba, dispuesto de acuerdo a una línea curva imaginaria, a manera de parasol. Está trabajado en tipografía libre, la letra es gruesa con una línea blanca en el centro, semeja carácter tridimensional por el contorno negro que presenta en uno de los lados.

En primer plano, al centro de la composición, dos clérigos sentados, vestidos con sotana oscura abotonada al frente, conversan alegres y despreocupados. El de la izquierda -según el espectador- lleva solideo, tiene la cabeza de perfil dirigida hacia el centro, y su cuerpo en tres cuartos. Sus brazos en jarra marcan el ángulo de sus codos, sus manos se apoyan sobre sus piernas. Está en una silla de respaldo ligeramente curvado hacia atrás y cabecera recta. Sobre el lado posterior se apoya un paraguas. Hacia el extremo izquierdo el piso sube de nivel y hay un pilar delgado.

El personaje de la derecha está casi recostado en un sillón de brazos. Su cabeza se apoya en el respaldo y está ligeramente inclinada hacia la derecha, su rostro es frontal y muestra una enorme sonrisa, su mano derecha se apoya sobre su pecho y la izquierda sujeta el brazo del sillón. Sus piernas están estiradas en diagonal, hacia el centro y dejan ver la suela de los zapatos. A su lado izquierdo, sobre el piso, hay una hielera con una botella. Detrás de él hay un biombo con motivos vegetales.

La habitación es grande y tiene techo alto. En el fondo se observa el zócalo con azulejos, un armario grande con puertas con molduras rectangulares se encuentra en el centro. Delante de éste, hay una mesa con mantel blanco sobre la que se disponen dos botellas de cerveza y dos vasos llenos y con espuma. Una silla igual a las dos anteriores, muestra el tapiz de motivos ornamentales, está al lado izquierdo del armario. En la parte alta del muro, se abre una pequeña ventana rectangular que deja entrar la luz, sin embargo los clérigos están iluminados desde el exterior por una fuente que se ubica en el ángulo superior izquierdo. El piso está cubierto por una alfombra.

La línea de contorno es precisa y segura. La imagen está trabajada en tonos medios, no hay contrastes marcados. Demuestra el conocimiento del oficio del litógrafo que le permite al autor el uso de los recursos técnicos para representar con naturalidad la tersura de la piel, las expresiones de los rostros y los detalles del mobiliario. El punto de fuga está ubicado en coincidencia con el eje vertical, y la línea de horizonte está en el tercio superior. Se tiene una estructura en V. Es preciso señalar que la composición y su desarrollo se inscriben dentro de una concepción plástica pictoricista, por tanto está realizada de acuerdo a los criterios de una pintura. Está enmarcada en un espacio autónomo, y el texto está superpuesto.

Una banda gris en la que se lee “CERVECERÍA Y FBA. DE HIELO DE LOS DESCALZOS” separa la escena del calendario que va debajo, en un recuadro dividido en casillas, se señala el mes y el año en la parte superior, y está organizado por semanas. Está flaqueado por dos escenas que exaltan el tema de la industria. A la izquierda, una escena se desarrolla en el interior de la fábrica. Hacia el límite exterior, un conjunto toneles enormes se pierden en perspectiva y generan un espacio que se corta por la presencia del costado del almanaque. Es el interior de la fábrica y hay tres personajes. En primer plano, uno de ellos está de pie, de perfil hacia la izquierda y acciona un aparato del que sale una manguera que se conecta con uno de los toneles. El segundo hombre está vestido de manera elegante, con chaqueta y sombrero, tiene las manos en los bolsillos, está de perfil hacia la derecha. Al fondo, hay un tercer personaje que sujeta un aparato. A la derecha, parece divisarse el paisaje el exterior de la fábrica y sus edificaciones. En la parte inferior las palabras “LIMA” y “PERÚ” separadas por la marca de la fábrica -un círculo flanqueado por hojas de laurel con las letras B y J superpuestas- cierran la composición. El autor C. Fabbri ha estampado su firma, en un tamaño considerable, en el ángulo inferior izquierdo.

 

  1. Artículos de moda:

La moda fue un tema importante para los editores de El Perú Ilustrado, así lo demuestra la nota que apareció constantemente en la primera página, desde el primer número, en el que el contenido nacional se explicita y de inmediato se menciona que los figurines estarán presentes,

“El Perú Ilustrado” publicará siempre retratos de hombres notables del Perú y de los demás pueblos de América Latina -, dibujos que representan monumentos, poblaciones, costumbres, tipos, etc., del país de los otros pueblos hermanos; figurines de las ultimas [sic] modas de Europa y Norte América[10]; geroglíficos [sic], problemas de ajedrez y otras recreaciones análogas. El material literario se escoge con el mayor esmero, prefiriéndose siempre lo que sea nacional. (1887, 1 (12): 1)

Los figurines -antecesores de las revistas de modas- litografiados en blanco y negro debían ser interpretados dada su propiedad de sintetizar el vestido. Por lo general, iban acompañados de algún texto explicativo debido a la tendencia a la reducción gráfica y a la precisión referencial. No obstante, la imagen del figurín prevalece sobre la descripción, y no solo sirvió para difundir la moda, sino que contribuyó a modificar el gusto del consumidor. En ellos se informa sobre las tendencias y sobre algunos accesorios que complementan el atuendo, a la vez que se brinda una idea general sobre los trazos del corte del vestido. En las páginas interiores se explica el grabado, se sugiere el tipo de tela y se brinda consejos sobre modas. Durante los primeros años, era usual que la página 13 del semanario estuviese destinada a la moda, y que incluyera el figurín que representase el establecimiento comercial, ya sea “Rivara y Ca.” (El Perú Ilustrado, 1888, 1 (45); (49) y (50)), el “Grand Bon Marché de Lima” (El Perú Ilustrado, 1889, 2 (87)) o algún otro. En todos los casos las imágenes muestran mujeres de aspecto europeo, tanto por canon alargado como por el tratamiento del traje. Son vestidos de calle, muy elegantes, de manga larga y van ceñidos en el talle. Las faldas son voluminosas y drapeadas y llevan sobrefaldas que se abren o levantan hacia un lado, para que se vea el vestido. Predominan las curvas de la “figura S”, de moda a fines del siglo XIX, la misma que

Se conseguía con ropa interior muy apretada, que resaltaba el busto, sobresaliente y acolchado, y reducía la cintura y aplanaba por delante, compensado todo por un trasero prominente con faldas de mucho vuelo, a menudo recogidas sobre el polisón[11]. La clave para conseguir esa figura era una CORSÉ que iba debajo del busto y cubría las caderas. Se llevaba bien apretado para lograr la figura curvilínea deseada. La moda duró hasta principios del siglo XX (O’Hara, 1999: 212-213).

La mayoría de las telas está ornamentada con motivos de origen vegetal que varían para cada traje. A pesar de lo complicado de los peinados, todas las mujeres tienen un sombrero pequeño o una toca adornada con cintas o encaje como accesorio principal; también sujetan una sombrilla pequeña. Sombrero o toca y sombrilla fueron el complemento de los trajes usados durante el día, mientras que las peinetas estaban reservadas para sujetar el cabello durante la noche. Sin lugar a dudas, París se fue el referente formal de la moda.

Las mujeres representadas están de pie y de cuerpo entero, su postura es convencional, tienen el cuerpo en tres cuartos hacia la izquierda. Varía la dirección del rostro que puede seguir la misma del cuerpo, o girar hacia la derecha y quedar en tres cuartos en dirección opuesta al cuerpo, o mostrarse de perfil. En algunos casos, el brazo izquierdo cae delante de la falda, mientras el derecho se apoya sobre un elemento horizontal (antepecho o baranda) que sirve también como fondo. En otros, puede sujetar una sombrilla con la mano derecha, o tener los brazos en ángulo hacia delante y sostener una carta con ambas manos. Sólo un figurín es diferente, el que aparece en el Nº 50 (ver imagen 9) incluye a la derecha un retrato de busto de una mujer que lleva sobre los hombros una prenda de encaje de chantilly, denominada fichú[12], cuya apariencia es semejante a la de un chal corto. Es evidente el desconocimiento de esta prenda, de origen francés, porque se ha consignado con el nombre erróneo de “basquiña”, término que hace referencia a una falda negra que se usaba en ocasiones solemnes.


Imagen 9: Artículos de moda: Figurines “Modas – (Rivara y Cª) Figurín Nº 15. Traje de calle, de granadina y raso de algodón. Nª 16 Basquiña de encaje de Chantilly” El Perú Ilustrado. Nº 50. Año 1, semestre 2 (p. 13). 21 de abril de 1888.

En los figurines predomina el trazo limpio, grácil y prolijo que denota la pericia técnica del autor, y le permite mostrar de manera sintetizada la textura, detalles y drapeados de los trajes y complementos, así como la ornamentación de las telas. Todo está trabajado a media tinta, no hay contrastes marcados, las luces se proyectan desde un ángulo superior para destacar la voluptuosidad de los cuerpos y la delicadeza de los rostros. Una ligera sombra esfumada que se proyecta en parte inferior crea el efecto de tridimensionalidad, separa la figura del fondo y la proyecta hacia delante, aspecto que se ve reforzado por el antepecho que detrás, sobre el que se apoya una de las manos o el recurso se levantar los brazos en ángulo hacia delante.

También se han incluyeron los avisos dedicados a promocionar los establecimientos dedicados a la venta de accesorios como sombreros y zapatos, entre otros artículos de moda. Estos anuncios difieren de los figurines por su tratamiento compositivo. Destaca por su aspecto el de la “Sombrerería de la elegancia. José Risi é hijos. Sombreros al por mayor y menor” (El Perú Ilustrado, 1889, 2 (87): 761)). El aviso es vertical, está limitado al ancho de una columna y se divide en dos sectores, en el superior -que ocupa un cuarto del total del anuncio- combina imagen y texto. En el sector inferior –que corresponde a las tres cuartas partes- se incluye una imagen-texto, concepto ya descrito, que se desarrolla hacia abajo en una línea diagonal quebrada (ver imagen 10).


Imagen 10: Artículos de moda: Accesorios
“Sombrerería de la elegancia. José Risi é hijos. Sombreros al por mayor y menor”. El Perú Ilustrado. Nº 87. Año 2, semestre 2 (p. 761). 5 de enero de 1889.

En la sección superior se define un espacio apaisado, que se enmarca mediante líneas de texto, en la parte superior se lee “SOMBRERERÍA DE LA ELEGANCIA” en tipografía delgada y alta. Al lado izquierdo, en sentido vertical, “MARCA” con tipografía Romana de menor dimensión y letras espaciadas. “DE” aparece en paralelo, en letra más pequeña. A la derecha se repite la tipografía, hacia el interior en letra pequeña “LA”, y hacia el exterior “CASA”. Abajo, cierra el rectángulo “JOSÉ RISI É HIJOS”. En el centro del espacio enmarcado hay dos hombres de pie, vestidos de manera elegante, están de perfil uno frente a otro e inclinados hacia delante, ambos tienen sombrero de copa, llamado también de chistera. Están al aire libre que se evidencia por la irregularidad del piso. El de la derecha es más alto y tiene pierna izquierda flexionada, su sombrero está deformado debido al choque con el de su contrincante que, a pesar del golpe, se mantiene con su aspecto original, se trata de un sombrero de Risi lo que se desprende de la última frase que se lee dispuesta en una línea curva, debajo de cada uno de ellos, a la izquierda, “SOMBRERO DE RISI; a la derecha: “SOMBRERO QUE NO ES DE RISI”.

La sección superior es sintética y efectista. El mensaje se amplía la segunda sección. La frase “SOMBREROS POR MAYOR Y MENOR” marca el límite entre las secciones. La sección inferior comienza con un párrafo justificado que muestra el amplio surtido de sombreros que comercia el establecimiento, tanto para los militares como para el público general; de inmediato se desarrolla la imagen-texto que presenta el listado de los proveedores internacionales, escrito en tipografía Romana antigua de tamaño reducido, toma la forma de una línea quebrada irregular. También informa que con cada vapor llegan novedades. La dirección aparece en la penúltima línea, “177 – MERCADERES – 177”. Finalmente, aparece como un toque de atención, la pequeña silueta de una mano que señala con el dedo índice la frase “OJO La casa no tiene sucursal”.

           

  1. Belleza, cuidado del cabello y perfumería:

El interés por la apariencia y el cuidado del cuerpo se refleja en las páginas de El Perú Ilustrado por la presencia de la oferta de productos variados, entre los que destacan los perfumes, complementos y artículos de belleza como jabones para suavizar la piel, cremas para borrar arrugas, talcos y tónicos para favorecer una cabellera frondosa y sana. La presencia de estos anuncios que fue en aumento y demuestra la existencia de una preocupación constante por incluir en sus páginas cada vez más anuncios de diversos formatos y características, dirigidos en especial al público femenino para impulsar el consumo de dichos productos. A la vez, se manifestó un interés implícito por el desarrollo del diseño gráfico, aun en ciernes. En general, los avisos publicitarios no tenían un orden fijo y estaban circunscritos al ancho de la columna determinado por la diagramación de la página en la que les tocaba aparecer. Sin embargo, gozaban de gran libertad formal y tipográfica lo que les confería riqueza visual y dinamismo que contribuyó a hacer la página más atractiva según se advierte en los ejemplares de semanario. Sobre el tema Salinas refiere que

…de acuerdo con las recomendaciones de los higienistas en cuanto al cuidado personal, alcanza popularidad entre las mujeres la aplicación del tónico oriental para conservar sano el cabello, prevenir la calvicie y retrasar la aparición de canas. Más tarde, surgieron otros productos de tocador indispensables para exaltar los cánones de la belleza femenina decimonónica (Salinas, 20110: 92).

La oferta presenta productos importados de origen diverso, en anuncios en los que se combina texto e imagen. En la mayoría de ellos se observa que la tipografía ocupa la mayor parte del espacio visual y la imagen queda restringida. Esta última procede, por lo general, de clisés enviados por las fábricas que también fueron de uso común en las revistas ilustradas de otros países, como México por ejemplo. El listado de anuncios es muy largo, se ha tomado como muestra los siguientes que se presentan ordenados por fecha[13]:

  • “Agua Florida de Murray & Lanman” (1887, 1, (16): 5).
  • “Agua Florida Murray & Lanman [Delicado]” (1892, 6, (264): 135).
  • “Tónico oriental para el cabello” (1887, 1, (22): 5).
  • “Cherry Blossom” (1889, 2, (87): 765).
  • “Agua de Kananga” (1889, 2, (89): 837).
  • “Parfumerie OZEA” (1889, 2, (95): 1031).
  • “Rowland’s Macassar Oil” (1889, 3 (136): 1104).
  • “Tricófero de Barry” (1889, 3 (137): 1150).
  • “Tónico Oriental [Aumenta]” (1892, 6, (264): 135).
  • “Crema Oriza” (1892, 6, (265): 168).
  • “El vigor del cabello del Dr. Ayer” (1892, 6, (269): 292).
  • “Jabón Oriza - Aterciopelado” (1892, 6, (269): 326).
  • “Ess – Oriza. Perfumes suaves y concentrados” (1892, 6, (271): 372).

En el anuncio de Agua Florida de Murray & Lanman”, de 1887 (ver imagen 11), es de formato vertical y no presenta marco, su ancho se limita al de la columna en el que se inscribe. Se observa al lado izquierdo, en el tercio vertical, una botella de cuello alto y delgado que muestra las características propias de la presentación del producto con la etiqueta claramente definida. En los dos tercios de la derecha, se lee “AGUA FLORIDA” que destaca en tipografía delgada, negrita, y de mayor dimensión, a la altura del borde superior de la botella. En la línea siguiente está la marca “MURRAY & LANMAN”. Debajo, en frases cortas: “el más exquisito de los jabones de tocador. Perfuma el cuerpo y vivifica la mente. En el baño. Superior al agua de Colonia por la delicadeza de su aroma y la durabilidad de su perfume en el pañuelo”.


Imagen 11: Belleza, cuidado del cabello y perfumería
“Agua Florida de Murray & Lanman”
El Perú Ilustrado. Nº 16. Año 1 (p. 5). 27 de agosto de 1887

El aviso de 1892 (ver imagen 12) se diferencia del anterior porque presenta marco rectangular, formado por una doble línea que encierra frases alrededor del campo en las que se lee “PERFUME AROMÁTICO” en el lado izquierdo, arriba “DELICADO”, en el lado derecho “REFRESCANTE Y”, debajo “DURADERO”, en tipografía de palo seco. El cruce de las líneas del marco determina espacios cuadrados en las esquinas, en el que se ha colocado una flor de lis con la punta hacia el vértice externo. En el encabezado del interior se lee “AGUA FLORIDA” en tipografía con serif, muy cercana a la Bodoni. Es interesante notar el cambio en la disposición de los elementos. En este caso, la botella se encuentra en el centro, inscrita en un rectángulo vertical de fondo negro que está flanqueado por otros dos, insinuados por líneas delgadas a los lados y volutas contrapuestas arriba y abajo, en los que se lee “PURA / RICA” a la izquierda, y “SIN RIVAL” a la derecha, en letra pequeña de palo seco. Debajo va, en letras gruesas con borde blanco, línea de contorno y serif, “MURRAY & LANMAN” separado en dos líneas. Finalmente, en letra mucho más pequeña ·siempre mantiene su popularidad. Cuidado con las IMITACIONES”. En comparación con el anuncio de 1887, las frases se han reducido y se ha conseguido una mayor efectividad visual, y también se evidencia un acercamiento al sintetismo propio del lenguaje publicitario.


Imagen 12: Belleza, cuidado del cabello y perfumería
“Agua Florida de Murray & Lanman” [Delicado]
El Perú Ilustrado. Nº 264. Año 6, semestre 1 (p. 135). 28 de mayo de 1892

 

  1. Salud:

Como se ha indicado en el rubro anterior, El Perú Ilustrado demostró interés por el cuidado del cuerpo, en sus páginas encuentra avisos referidos a tónicos, remedios, purificadores de la sangre, quina, aceite de hígado de bacalao, píldoras diversas, vinos fortificantes, jabón curativo, entre otros productos que demuestran que “la salud se convirtió en un tema habitual en la prensa decimonónica, tanto a nivel informativo como comercial” (Mena-Carrillo, 2013: 112). En los anuncios se señalan tanto los síntomas de las enfermedades como las bondades que brinda el producto ofrecido, y se asegura la curación o fortalecimiento del cuerpo con la intención persuadir al público para su consumo, se inaugura así un nuevo mercado: el de la salud… “a partir de este momento y hasta el presente, la publicidad del medicamento parece estar enfocada a la comercialización de una cura milagrosa” (Mena-Carrillo, 2013: 114).

En los avisos de productos para la salud, la imagen es un elemento compositivo de primer orden que se complementa con el texto explicativo, este último organizado en una composición sencilla y equilibrada. La conjunción de imagen y texto prevalece con la finalidad de reforzar el mensaje. Además, muchos de estos productos estaban avalados por un médico, para tranquilidad del consumidor, como se puede leer. Los anuncios proponían, desde la ingenuidad de su diseño, soluciones compositivas y plásticas notables, muchas de las cuales han sido descritas en el rubro anterior. A continuación se presenta un listado de algunos ejemplos seleccionados por sus características:

  • “Pectoral de Anacahuita. Infalible y radical en la curación de todas las afecciones bronquiales…” (1887, 1 (13): 5).
  • “Zarzaparrilla de Bristol” (1887, 1 (13): 5).
  • “No más callos. Botica Inglesa” (1887, 1 (13): 8).
  • “Quina Laroche. Elixir vinoso” (1889, 2 (87): 777).
  • “Purificador de la sangre” (1892, 5 (243): 8135).
  • “Hamamelis de Bristol” [Alivia] (1892, 5 (243): 8142).
  • “Aceite puro de hígado de bacalao de Lanman Kemp” [Escogidos] (1892, 5 (243): 8142).
  • “Píldoras catárticas del Dr. Ayer” (1892, 5 (251): 8444).
  • “Píldoras del Dr. Ayer” (1892, 6 (264): 131).
  • “Píldoras de Bristol” [Activas] (1892, 6 (265): 171).
  • “Pildoritas Reuter para el hígado / Jabón curativo de Reuter” (1892, 6 (265): 154).
  • “Jarabe de Reuter Nº 2 / Tricófero de Barry” (1892, 6 (265): 154).
  • “Saint-Raphael. Vino fortificante, digestivo, tónico, de sabor excelente…” (1892, 6 (265): 168).
  • “El Alquitrán Guyot. Licor concentrado…” (1892, 6 (265):.168).
  • “Emulsión de Scott, de aceite puro de Bacalao con hipofosfitos de cal y sosa” (1892, 7 (269): 290)
  • “Jarabe de Follet. Vino fortificante y digestivo…” (1892, 7 (269): 340)
  • “Pectoral de Cereza del Dr. Ayer” Nº (1892, 7 (276): 503).

 

El anuncio del “Pectoral de Anacahuita” (ver imagen 13) es uno de los más ricos en cuanto a diseño y composición y difiere en su estilo a los ya descritos. Ocupa el ancho de una columna y unas 21 líneas de alto. En la cabecera se lee “INFALIBE Y RADICAL” con tipografía de palo seco y negrita. Debajo, el texto explicativo sobre las propiedades curativas contra la tisis y otras enfermedades mortales. Luego está escrito “PECTORAL” en tipografía Bodoni negrita en una línea curva que da paso a al tema central que se desarrolla en un área cuadrangular con la parte superior curva. Está delimitado por una línea delgada y deja un espacio en blanco en todo el rededor. Es una escena al aire libre en la que cuatro hombres, con sombreros de ala ancha, realizan diferentes actividades de recolección de la planta medicinal llamada anacahuita, que no es sino una variedad del molle que crece en el Perú. En el centro hay dos hombres, el de la izquierda está de pie y sostiene unas hojas, frente a él, el segundo está de rodillas y acomoda las hojas sobre sus piernas. Detrás de ellos, el tercer hombre sostiene un machete y corta las hojas de un árbol que marca el eje de la composición y se ubica entre los dos primeros. Hacia el extremo de la izquierda, el último de ellos toca con su mano derecha, el tronco de otro árbol. Los tres hombres de pie visten una prenda similar a un poncho oscuro. La composición es equilibrada, la variedad tonal confiere perspectiva, volumen y naturalidad a la escena, que ha sido trabajada con cuidado en el detalle. Debajo, con el mismo tipo de letra, pero de mayor dimensión se lee “de ANACAHUITA”. Finalmente, presenta tres líneas de texto en las que se explica que es un “remedio vegetal de la naturaleza para el alivio y curación segura de toda enfermedad de el PECHO Y LOS PULMONES”.


Imagen 13: Salud
“Infalible y radical en la curación de todas las afecciones bronquiales… Pectoral de Anacahuita”
El Perú Ilustrado. Nº 13. Año 1 (p. 5). 06 de agosto de 1887

También se encuentra avisos que promocionan los alimentos fortificantes para la infancia, entre los que destacan la leche condensada Milkmaid (El Perú Ilustrado, 1892, 5 (255) 8619), y harina lacteada Nestlé Farine Lacteé suplemento alimenticio para el desarrollo de los niños (El Perú Ilustrado, 1892, 6 (269): 306 y 312) marcas de origen europeo que se ofertaban con la esperanza de que contribuirían al desarrollo y fortalecimiento de la vida de los infantes, al reconocerlos como el futuro de la nación (Mena-Carrillo, 2013: 118). El primer aviso (ver imagen 14) incorpora la efigie de una campesina europea, con su atuendo e implementos tradicionales que denotan su actividad de lechera, y combina la imagen con el texto, como se ha explicado antes. En cuanto a la harina lacteada, es interesante mencionar el surgimiento (y la permanencia hasta la actualidad) del isotipo de Nestlé, un nido con aves.


Imagen 14: Salud: Alimentos fortificantes para la infancia. “Úsese la marca de Milkmaid de leche condensada”. El Perú Ilustrado. Nº 255. Año 5, semestre 2 (p. 8619). 26 de marzo de 1892

 

  1. Licor:

En las páginas de El Perú Ilustrado hay un aviso publicitario excepcional que ha sido trabajado a todo color (ver imagen 15), está dedicado al whisky Thistle Blend (1889, 3 (106): 519). Es una escena enmarcada, el nombre del whisky figura en la parte superior, en tipografía Romana Antigua; en la parte inferior se lee “FINEST OLD SCOTCH WHISKY”, la tipografía es Romana antigua con serif y las letras llevan sombra, ambos textos en color rojo intenso destacan sobre el turquesa oscuro del marco. El marco forma una sobra y da la sensación de ser real. En el centro de los laterales, dos medallones definidos por frases en letra pequeña, arriba “TRADE MARK” y abajo “REGISTRED”, ostentan flores y hojas de cardo en su interior, es el isotipo de la marca. A cada lado de los medallones, texto en rectángulos simulados en los que se informa sobre los distribuidores y representantes en el Perú. Es una escena de género que se desarrolla en el interior de una habitación. Hay dos ancianos tomado whisky, sentados a los lados de una mesa rectangular sobre la que hay una pipa y en cuyo frente se da información respecto a la procedencia de este licor “SLATER RODGER & Cº. Ltd”. GLASGOW, la tipografía es de palo seco, delgada, negrita y con sombra. El anciano del lado derecho lleva gafas y tiene una boina con una borla roja. Estira su cabeza ligeramente hacia atrás, su rostro en tres cuartos dirige su mirada a un pequeño vaso que levanta con la mano derecha. Su mano izquierda se apoya sobre su pierna. Viste un saco oscuro y una chalina a cuadros que deja ver sólo parte del cuello de su camisa, debajo lleva un delantal blanco. El otro está en posición frontal, detrás de la mesa, y tiene un gorro rojo. Está inclinado hacia la derecha, su brazo izquierdo invade el espacio del anterior y forma una diagonal con su brazo derecho que está recogido y sujeta una botella de la que vierte el whisky en un vaso pequeño sobre la mesa, y deja ver el respaldo de la silla de madera. Está vestido con una camisa blanca, una corbata roja, un chaleco marrón y un delantal claro. En el fondo, desde el centro hacia la izquierda, un estante de madera en cuyas repisas se muestra una colección de platos blancos con detalles florales de colores, a la izquierda, parte de un cartel rectangular y el muro oscuro detrás del hombre con boina.


Imagen 15: Licor
“Thistle Blend”. El Perú Ilustrado. Nº 106. Año 3, semestre 1 (p. 51). 18 de mayo de 1889

La imagen ha sido estampada mediante la técnica denominada cromolitografía, que fue inventada Alemania y perfeccionada en Estados Unidos. Para su ejecución, el impresor debía analizar detenidamente los colores en la lámina original. Luego los separaba en una serie de planchas de impresión, de acuerdo a la cantidad de colores que había identificado, e imprimía cada uno por separado (Meggs, 2009: 153). En el aviso de Thistle Blend se reconocen al menos siete colores[14], lo que significa que se usaron siete piedras litográficas, una por cada color. Las piedras debían tener el mismo formato y debían calzar igual. La impresión se realizó de manera ordenada, de los tonos claros a los oscuros. A medida que se fueron superponiendo las capas se fueron definiendo los trazos. La composición es equilibrada, el eje pasa por el gorro del personaje que sirve el whisky y los pesos a los lados están compensados, el color oscuro de la derecha se compensa con los detalles en blanco de la izquierda. La estampa destaca por el dominio del color, el manejo del recurso tonal meticuloso y convincente, la claridad de los volúmenes y relieves, así como la integración de imagen y texto en un diseño unificado y convincente.

Si bien es cierto, para la realización de esta cromolitografía el artista debió haber trabajado siguiendo el modelo de una lámina que llegó de fuera, su gran mérito reside en su interpretación y su dominio técnico para alcanzar el acabado perfecto, en el que la expresión de los rostros, la delicadeza y tersura de la piel de los ancianos, y la calidad y textura de los materiales se hallan representadas. Sin duda, se trata de una obra de gran calidad técnica y plástica. Cabe recordar que

el taller litográfico instalado en el local de Bacigalupi, gracias a su política como editor, llegó a convertirse en un espacio de formación para los jóvenes que se iniciaban en la práctica de dicha manifestación plástica. También se convirtió en el lugar de desarrollo profesional para aquellos litógrafos que se habían formado de manera autodidacta y que buscaban difundir sus obras para hacerse conocidos por el público (Victorio, 2009a: 65).

 

  1. Artículos para el hogar:

Desde sus inicios el semanario mostró al público una variedad de artículos para el hogar, entre los que se distinguen diferentes modelos de la célebre lámpara Rochester (El Perú Ilustrado, 1887, 1 (13): 8) trabajados con precisión y al detalle. También están los diferentes tipos de combustible como el kerosene “Premium” (1887, 1 (17): 11) y el aceite de alumbrado “Luz Diamante” (1892, 6 (270): 230) para garantizar su funcionamiento. No podían faltar las máquinas de coser Davis (ver imagen 16), en especial porque Peter Bacigalupi y Cª. fue el único representante de la marca tanto en Perú como en Bolivia. En las páginas del semanario se advierte la variedad de modelos que coexistió en la época, incluso en la misma página hay dos avisos separados, que corresponden a dos modelos diferentes pero con la misma pata de metal (1887, 1 (13): 6), y en otra página del mismo ejemplar, hay un tercer modelo con cajones pequeños a los lados (1887, 1 (13): 10). Solo en uno de los ejemplos el aviso presenta muchas líneas de texto, en los otros dos lo más importante es la imagen, que va acompañada del encabezado y algún otro dato. En los tres casos, la imagen está presente porque ilustra las características del producto y tiene carácter tridimensional porque proyecta sombra.


Imagen 16: Artículos para el hogar: Máquina de coser. “Máquina Davis. La sin rival Máquina de coser”. El Perú Ilustrado. Nº 13. Año 1 (p. 10). 6 de agosto de 1887

 

  1. Cámaras y artículos de fotografía:

Es indudable que uno de los mayores intereses de Peter Bacigalupi fue la fotografía, él mismo era fotógrafo, así que no se puede ignorar el hecho de que en El Perú Ilustrado los anuncios estuviesen al día con el desarrollo de este arte / ciencia / técnica. Es más, en su almacén

se ofrecía todo tipo de artículos: útiles de escritorio, diversos modelos de lámparas de petróleo, artículos de fotografía[15] y de imprenta. Bacigalupi y Cía. fue la única representante en Perú y Bolivia de las máquinas de coser Davis, de las máquinas fotográficas Kodak instantáneas, representó a la firma J. F. W. Dorman, fabricantes de prensas para imprimir y, tal como se presenta en una nota de El Perú Ilustrado llegó a ser agente de la Peruvian Telephone Company importando instrumentos legítimos de Bell (Victorio, 2009a:47).

Los anuncios de las cámaras fotográficas y de los implementos para fotografía estaban a la orden, en especial de los equipos Scoville (El Perú Ilustrado, 1888, 1 (50): 9; 1889, 2 (87): 771; 1889, 2 (89): 841)), como de las cámaras portátiles Kodak (El Perú Ilustrado, 1892 (253): 8539). Si bien los anuncios se ajustan a las características generales ya enunciadas, es interesante que el formato incluya una división como si se tratara de tres tomas en la misma película, y que se emplee el mismo modelo para las dos marcas (ver imágenes 17a y 17b). 

El modelo que se repite está compuesto por tres vistas todas al aire libre, trabajadas con fondo de paisaje natural y con perspectiva marcada (ver imagen 17). La de la izquierda presenta un hombre de pie, en posición de tres cuartos hacia la izquierda, levanta su mano derecha para jugar con un perro blanco que salta. Al centro, dos personajes, en primer plano uno de pie en posición de tres cuartos hacia la derecha, tiene una pipa en la boca y sujeta un maletín con su mano derecha, detrás de él está el otro personaje sentado en la posición del pensador. La tercera vista corresponde a una carrera de caballos que se dirige hacia la derecha. Las imágenes se caracterizan por su tratamiento detallado, la presencia de toques de luces y sombras y el encuadre fotográfico de cada una. En el encabezado de uno de los de estos avisos se lee “NO TIENEN igual nuestras marcas y aparatos FOTOGRÁFICOS” y corresponde a la publicidad de los equipos fotográficos Scovill MFG Co., este anuncio va complementado con varias líneas de texto en la parte inferior en las que se enumeran los materiales y productos que el establecimiento ofrece. En el otro aviso predomina la parte gráfica. En el encabezado se lee “Máquina Fotográfica Kodak” y debajo “INSTANTÁNEA VENDE Peter Bacigalupi & Cª.”, prescinde del listado de productos. Es interesante anotar que hay libertad para utilizar y reutilizar los modelos gráficos, incluso sin variar en su aspecto, solo se modifica el contenido textual y la tipografía.


Imagen 17a “No tienen igual nuestra marcas y equipos fotográficos”. Scovill MFG Co.El Perú Ilustrado. Nº 89. Año 2, semestre 2 (p. 841). 19 de enero de 1889


Imagen 17b: Cámaras y artículos de fotografía
“Máquina Fotográfica Kodak. Instantánea vende Peter Bacigalupi & Co.”
El Perú Ilustrado. Nº 253. Año 5, semestre 2 (p. 8539). 12 de marzo de 1892

 

  1. Artículos diversos:

La riqueza gráfica y tipográfica presente en los avisos publicitarios de El Perú Ilustrado es muy amplia y debe ser estudiada en su complejidad. En este rubro se deja en claro que la cantidad de artículos diversos ha excedido la expectativa. Así se ha incluido el anuncio de una caja fuerte (1889, 2 (87): 773) que se inscribe en una columna, presenta la imagen de proporción reducida con respecto al texto en el que se describen las características, a quién le puede servir y se da cuenta de los lugares de venta. La imagen sintetiza todas las características de la caja fuerte, incluidos los elementos de seguridad.

También está el anuncio con el encabezado “B.F. BROWN & CO.” (ver imagen 18), se trata de betún líquido francés para el mantenimiento del calzado de señoras y niños (1889, 2 (87): 267), en la parte superior, debajo del encabezado y siguiendo la curva que éste determina, se aprecian siete medallas superpuestas -una central y tres a cada lado-, en las que se señalan fechas y capitales europeas. Las de los extremos van sobre el borde de una botella de cuerpo cuadrangular, dispuesta en cada extremo. Entre ellas se desarrolla el texto que indica el tipo de producto, para qué sirve y sus distribuidores.


Imagen 18: Artículos diversos
“B. F. Brown & Co. Betún líquido francés”
El Perú Ilustrado. Nº 87. Año 2, semestre 2 (p. 267). 5 de enero de 1889

 

  1. Esparcimiento:

Los avisos publicitarios en El Perú Ilustrado no sólo se refieren a bienes de consumo, sino también a la promoción de actividades de esparcimiento en los que la imagen ocupó el lugar preponderante y el texto aparece tan solo como complemento. Los avisos que promueven la “fiesta brava” o corrida de toro, el teatro, así como la música son ejemplos de primer orden, estos ocupaban media o una página, y se caracterizan por su gran calidad plástica, y en especial la destreza en el tratamiento del pelaje de los toros (1890, 3 (166): 1118y 1892, 5 (261): 7) que destacan en un lugar importante del aviso, sin elementos que los constriñan. En el anuncio que apareció en el número 166 (ver imagen 19), se ha logrado marcar claramente el efecto tridimensional, pues el animal proyecta su testuz hacia delante, a través de un óculo oscuro, limitado por una doble línea muy sutil. La cabeza del animal está trabajada con gracia y extrema delicadeza, los ojos se han humanizado y transmiten una expresión cordial, el animal incluso esboza una sonrisa. Debajo va el texto, “PLAZA DE ACHO.” en tipografía Romana antigua, negrita y con sombra para acentuar más la tridimensionalidad. Inmediatamente se lee “SUNTUOSA CORRIDA DE TOROS” en tipografía Bodoni, y en las líneas siguientes van los datos como la fecha y los beneficiarios.


Imagen 19: Esparcimiento: Corridas de toros. “Plaza de Acho. Suntuosa corrida de toros”
El Perú Ilustrado. Nº 166. Año 3, semestre 1 (p. 1118). 12 de julio de 1890

También es peculiar el tratamiento conferido al anuncio de la primera función de la “Gran Compañía Imperial Japonesa” (ver imagen 20), de la empresa de Bacigalupi (El Perú Ilustrado, 1888, 1 (43): 16), en el que se combina texto e imagen para persuadir al público. La composición se organiza a partir de un eje principal, en la parte superior el orbe radiante con una banda terciada en la que se lee “CHAS COMELLI” y sobre éste un retrato en busto de un hombre con bigotes, que parece aludir a Bacigalupi, en posición de tres cuartos hacia la izquierda. Debajo se lee “GRAN COMPAÑÍA” con un juego de tipografía libre, con letras de diversos tamaños que se agrandan hacia el exterior, para crear el efecto de dinamismo, y formar una curva hacia arriba. Luego en sentido horizontal se lee “IMPERIAL” y en una banda negra, cuyos extremos sujetan alegorías femeninas, se lee “JAPONESA” en letras blancas. Tan solo en la sección inferior se ha incluido la imagen que retrata un grupo de individuos ataviados con trajes típicos japoneses (kimonos), de los cuales el central corresponde a una mujer con sombrilla, dos niños a los extremos y otros dos están de cuclillas delante del grupo, suman en total doce. El tratamiento de la esta última imagen es pictórico. Es evidente que está inspirado en una fotografía de la compañía. En el conjunto de los elementos del aviso, todos los pesos están en equilibrio respecto al eje principal, incluso los juegos tipográficos. El anuncio busca persuadir al espectador. A la vez, se intuye un interés implícito por el desarrollo del diseño gráfico, aun en ciernes como se ha mencionado en oportunidades anteriores; también goza de gran libertad formal y tipográfica lo que le ha conferido riqueza visual y lo ha hecho más atractivo.


Imagen 20: Esparcimiento: Teatro
“Gran Compañía Imperial Japonesa. Primera Función - empresa Bacigalupi…”
El Perú Ilustrado. Nº 43. Año 1, semestre 2 (p. 16). 3 de marzo de 1888.

 

Conclusiones

El surgimiento y desarrollo de la publicidad comercial está asociado a la Revolución Industrial, al impulso y extensión del comercio y al auge de la prensa ilustrada.

  • El Perú Ilustrado, semanario que se publicó en Lima entre 1887 y 1892, es la primera revista con ilustraciones del período de la posguerra del Pacífico, en sus páginas también se incluye todo tipo de anuncios que demuestra que la imagen publicitaria fue un elemento de primer orden que contribuyó a la difusión de los nuevos productos como reflejo de la aparición de establecimientos comerciales, la fundación de fábricas, así como la recuperación de la economía, a pesar de la crisis generalizada.
  • Las páginas de El Perú Ilustrado se convirtieron en un catálogo que incorporó los avisos publicitarios de objetos de consumo novedosos, de origen extranjero, de esta manera orientó el gusto de la época, pues lo ofrecido no sólo aportaba prestigio, lujo y belleza a quien lo adquiría, sino que también suplía nuevas necesidades asociadas a la idea de progreso y bienestar, por lo menos en ciertos sectores.
  • La presencia de avisos comerciales en las páginas de El Perú Ilustrado fue una de las estrategias de financiamiento que empleó su editor, el empresario ítalo-norteamericano Peter Bacigalupi, para conservar el precio estable, garantizar la calidad de los contenidos, tanto de los artículos como de las litografías, y también para mantener el cuidado de la diagramación.
  • Para mejorar el semanario, el proyecto editorial de Bacigalupi estuvo a la par con los adelantos tecnológicos del momento, mediante la adquisición constante de máquinas nuevas, fundamentales para incorporar los avisos publicitarios que requerían realizar una doble pasada en prensa, la primera en la tipográfica y la siguiente en la litográfica.
  • Los avisos presentan dos características comunes: por un lado, libertad formal y tipográfica, y por otro, restricción en uso del espacio, pues están limitados al que determina la diagramación de la página. Buscan transmitir un mensaje claro y directo. Algunas imágenes fueron obtenidas mediante el uso de clisés importados, de uso común en otras revistas del momento, pero en El Perú Ilustrado destaca el empleo autónomo del modelo acompañado de textos en español y en especial aquellas imágenes publicitarias litografiadas por autores locales.
  • Los anuncios publicitarios presentes en El Perú Ilustrado favorecieron el discurso de recuperación de la autoestima, en el período de la Reconstrucción nacional luego de la derrota en la Guerra con Chile. Los temas muestran un país que disfruta de su capacidad adquisitiva y que se levanta como el ave fénix sobre sus cenizas.
  • El gusto y las tendencias de la nueva sociedad industrial, urbana, decimonónica y finisecular se ven reflejados en los principales temas presentes en los anuncios publicitarios del semanario: los establecimientos comerciales, fábricas, artículos de moda, artículos de belleza, cuidado del cabello y perfumería, salud, licor, artículos para el hogar, cámaras y artículos de fotografía, artículos diversos y actividades de esparcimiento.
  • Los litógrafos han demostrado una preocupación por realizar avisos agradables al público que, a la vez, promuevan de manera clara y precisa el consumo de los productos ofrecidos, mediante el manejo de un lenguaje plástico de alto nivel, el dibujo preciso y la organización de los textos en frases claras, de modo simultáneo orientaron el gusto de la sociedad.
  • Los avisos publicitarios constituyen en sí una expresión plástica, integran las artes gráficas, manifiestan una gran capacidad creativa en la que los autores experimentaron, sin escatimar esfuerzos, para lograr articular texto e imagen como unidad de sentido estético que contribuyó al desarrollo del gusto de la sociedad finisecular.
  • La presencia del aviso a color que promocionaba el whisky Thistle Blend es un indicio del avance técnico alcanzado en El Perú Ilustrado. Se trata de una cromolitografía cuya elaboración requirió de un artista con gran conocimiento técnico que le permitió una perfecta superposición de las superficies coloreadas y el registro de todos los detalles de la composición.
  • El conjunto de avisos presente en El Perú Ilustrado demuestra que cumplieron con los objetivos básicos de la publicidad: informar, dar cuenta de los productos ofrecidos, y persuadir, crear la necesidad de obtener estos productos. A lo que debe sumarse un punto adicional, tomado del campo del arte: deleitar, pues reúnen características plásticas como son la composición equilibrada, el trazo suave y seguro, el manejo adecuado de la luz y de los medios tonos, las imágenes proporcionadas en relación al espacio que les corresponde, el uso libre de la tipografía, todos estos atributos sumados y permiten reconocer los anuncios como verdaderas obras de arte gráfico.

 

Notas:

[1] Docente del Departamento Académico de Arte, de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Perú.

[2] Lo que se hace evidente en una nota que aparece en la portada desde el primer número del semanario del 14 de mayo de 1887.

[3] Tesis que presenté y sustenté en el año 2009 para obtener el título profesional de Licenciada en Arte, Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

[4] Jorge Basadre (1939 (2005)) lo denomina así: Quinto Período: el comienzo de la Reconstrucción (1884-1895).

[5] Aunque la llegada de italianos al Perú está documentada desde la Conquista.

[6] De origen ítalo-norteamericano, Peter Bacigalupi nació en 1855, era fotógrafo, litógrafo y tenía un almacén en Lima desde 1870, en el que se ofrecía todo tipo de artículos. Su negocio era además, un taller de imprenta, de litografía y de fotografía que contaba con los implementos más modernos de la época. En 1887 en sus instalaciones fundó el semanario El Perú Ilustrado (Victorio, 2009a: 44-50).

[7] Lo que se hace evidente en una nota que aparece en la portada desde el primer número del semanario del 14 de mayo de 1887 (Victorio, 2009a: 96).

[8] El primer número de El Perú Ilustrado se publicó el 14 de mayo de 1887 y el último apareció el 17 de setiembre de 1892, y completó 280 números.

[9] Para efectos de la investigación, se ha tomado el término “logotipo” en el sentido de la marca comercial que identifica al establecimiento. El logotipo está compuesto por la combinación de imagen y texto, en otras palabras, ilustraciones y elementos retóricos.

[10] El subrayado es nuestro.

[11] El polisón, aditamento usado en reemplazo del miriñaque o crinolina, iba atado con cintas a la cintura para abultar los vestidos por atrás.

[12] Fichú (del francés fichu) es una pañoleta o toquilla de géneros diversos que se ponían las mujeres por los hombros, sujeta con un broche en el pecho (O’Hara, 1999: 106).

[13] El orden se mantiene con excepción de los dos anuncios de Agua Florida Murray & Lanman que se presentan uno después de otro, para comparar los cambios entre el que apareció durante el primer año (1887) y el del último año (1892).

[14] Sobre el tema, ha sido muy enriquecedor conocer el trabajo de Helberth Mendoza, egresado de la Maestría en Arte Peruano y Latinoamericano, Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, quien me explicó el proceso de ejecución de una cromolitografía. Asimismo, Mendoza refiera el orden en el que se imprimieron los colores: el primer color, la carnación de la piel, como la mesa; el segundo, turquesa claro: en los utensilios, vasos y algunos detalles; el tercero, turquesa oscuro: en la bufanda, marco; el cuarto, siena claro: en el mandil y las sillas; el quinto, siena oscuro: en los chalecos de ambos personajes como la boina de uno de ellos, además algunas partes de la repisa; el sexto, rojo intenso: en la gorra, corbata y textos de la imagen; el séptimo, guinda, que define y consolida la imagen como unidad, contrastando en el fondo, como detalles de los ropajes, enseres y textos (Mendoza, 2014: entrevista personal).

[15] Gargurevich (2006:139) menciona que Bacigalupi desde su semanario “promovía …. la venta de artículos fotográficos para aficionados y profesionales e incluso ofrecía clases gratis a los compradores”.

 

Referencias bibliográficas

Fuente primaria

El Perú Ilustrado, años 1887 -1892

  • Hemeroteca Central de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Fondo Reservado.
  • Biblioteca del Instituto de Estudios Histórico-Marítimos del Perú.

 

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Cómo citar este artículo:

VICTORIO CÁNOVAS, Emma Patricia, (2015) “Arte y publicidad en El Perú Ilustrado (1887-1892)”, Pacarina del Sur [En línea], año 7, núm. 25, octubre-diciembre, 2015. ISSN: 2007-2309.

Consultado el Martes, 17 de Octubre de 2017.

Disponible en Internet: www.pacarinadelsur.comindex.php?option=com_content&view=article&id=1231&catid=17

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