Pacarina del Sur
Pacarina del Sur
Pacarina del Sur

La historieta: ¿un medio de comunicación de masas?

The comic strip: a mass media?

Dos desenhos animados: a mídia de massa?

Marco Antonio Sotelo Melgarejo[1]

Recibido: 28-05-2016 Aprobado: 12-06-2016

Resumen

Resumen: El presente trabajo pretende seguir uno de los caminos que, según Mario Bunge, hacen que una investigación sea original: “examinar críticamente los resultados de investigaciones anteriores”. En el caso de la historieta  existen muchos supuestos teóricos que son asumidos como válidos pero han resultado inoperantes, limitados o inadecuados cuando se los contrasta con el corpus de historietas. El presente trabajo pretende poner en cuestión el supuesto: “la historieta es un medio de comunicación de masas”.

Palabras clave: historieta, medio de comunicación, investigación científica, mass media.

 

Es claro que si se ha de creer algo que no conozcamos por experiencia propia, habrá alguna razón para creerlo. Generalmente, la razón es la autoridad. […]

Pero es importante que exista la oportunidad de la verificación y que su necesidad ocasional sea reconocida

Bertrand Russell (1949)

Durante años, en los estudios sobre la historieta, con algunas dudas y algo de resignación, se han mantenido tres supuestos teóricos sobre su definición que aún parecen inamovibles e inalterables: la historieta es una narración, la historieta es una secuencia de imágenes, la historieta es un medio de comunicación masivo. Sin embargo, hay  que tener en cuenta que los libros  que contienen los fundamentos teóricos de la historieta tienen más de cincuenta años de antigüedad (Gubern, Eco, Masotta) y sus mismos autores los reconocieron insuficientes en su momento. Pese a ello no se han hecho suficientes esfuerzos por subsanar dichas limitaciones o verificarlas.

Es por ello que nos propusimos desarrollar esta investigación en la cual ponemos en cuestión y, de ser el caso, reformular, corregir o reemplazar los supuestos equívocos sobre la definición teórica de la historieta. Esta idea de revisar, reorientar y, si se da el caso, confirmar los  supuestos planteados en el corpus teórico con relación a la historieta resulta  capital si queremos considerar, verdaderamente, como objeto de investigación el producto cultural de la historieta. En esto seguimos Mario Bunge cuando dice.

Un línea de investigación es original si, y solo si, consiste en a) investigar viejos problemas de nuevas maneras (p.ej. empleando instrumentos formales o técnicas  de medición no ensayados aún para el caso), o b)investigar nuevos problemas (de manera conocida o novedosa), o c) examinar críticamente los resultados de investigaciones anteriores, o d) diseñar nuevas líneas de investigación, tanto originales como presuntamente viables (Bunge,1985: 26)

 

Esta investigación se inicia con nuestra tesis de investigación para optar el título profesional de Comunicación Social en el año 2009 (Sotelo, 2009) y ha continuado en  publicaciones de artículos de investigación (Sotelo, 2013a, 2013b), enfocados en intentar echar luces sobre los tres supuestos aceptados dentro del corpus teórico sobre la historieta. En el presente trabajo, estudiaremos el siguiente de ellos: la historieta es un medio de comunicación masivo.


 

Estado de la cuestión

Muchas de las investigaciones que, sobre la historieta existen, hacen de su condición de medio de comunicación o medio de comunicación de masas uno de los factores que define a este producto cultural. Es decir, que hacen que una historieta sea tal “El sentido de medio de comunicación masas ya aparece mencionado por Eco, al tiempo que lo señalan, de un modo u otro, Gubern, Ramírez, Loras, Sielinski” (Rodríguez Diéguez, 1988: 24).

Esta idea de considerar  a la   historieta como un medio de comunicación de masas  se ha generalizado, más allá de los estudios particulares sobre la historieta,  y se ha convertido en un patrón de uso empleado en diversos ámbitos de los estudios de Humanidades. Ejemplo de ello lo dan los siguientes casos encontrados en libros de la más diversa índole:

  • Educación familiar: Nuevas relaciones humanas y humanizadoras: “Como se ha indicado los cómics o tebeos son un medio de comunicación más de nuestro tiempo y por consiguiente los hay de todo tipo” (Gervilla, 2003: 112)
  • Ciencia, tecnología y género en Iberoamérica :“El cómic, como el cartel, es un medio de comunicación escrito-icónico” (Blazquez, N. ; J. Flores, 2005: 431)
  • Juegos populares y tradicionales a través de la filatelia:Después de la televisión, el cómic es el medio masivo de comunicación más fomentado por los niños y jóvenes ” (Hernadez, 2013:187)
  • Teorías de los medios de comunicación: “los otros medios de comunicación  (radio, televisión, productos de imprenta como el cómic, y los nuevos medios de comunicación)’’(Boni, 2008: 113)
  • Estudios de narrativa contemporánea española: “combinan en un complejo lenguaje determinando nuevos medios de comunicación: el cartel, el prospecto, el folleto la revista, el cómic y, sobre todo, el cine” (Calvo, A.; Hernández, J.; Ruiz, M , 2011: 31)
  • Vanguardia y Humorismo gráfico en crisis: “Las tres primeras décadas del siglo XX confirma el desarrollo y la implantación de la historieta española como  medio de comunicación ligado a la prensa escrita” (Catala-Carrasco, 2015: 71)

 

Estos son solo algunos ejemplos. Vemos que se ha normalizado considerar la historieta como medio de comunicación y/o medio de comunicación masiva. Estas generalizaciones, habitualmente, beben de las obras pioneras en la investigación sobre la historieta como la de Román Gubern, El lenguaje de los comics (1972), quien nos dice:

entendemos que uno de los caracteres  específicos de los cómics reside en su naturaleza de medio de expresión de difusión masiva que nace y se vehicula gracias al periodismo (Gubern, 1972: 13)

Por su calidad de medio de comunicación de masas, los comics han influido sobre la colectividad en la que incidían (Gubern, 1972: 83).

 

O la del  norteamericano  David Kunzle quien en 1973, en un idioma y continente distintos,  propone la siguiente condición como una de las cuatro  que debe respetaruna historieta  “El cómic tiene que haber sido concebido para su reproducción y debe aparecer en soporte impreso, es decir, un soporte destinado a la difusión en masa.”[2] (Groensteen, 1999: 15)

Estos dos estudios son considerados pioneros y referentes fundamentales, en sus respectivos ámbitos, en toda investigación desarrollada sobre la historieta; tanto, que se han hecho textos canónicos en su respectivos ámbitos de influencia. Y en ambos queda claro que la historieta tendría como una característica importante el ser un medio de comunicación masivo. 

Estos primeros enfoques fueron seguidos por otros estudiosos de la historieta, quienes, además, ampliaron su alcance. Por ejemplo, en 1979, para F. Loras la historieta  viene a ser

Por una parte, un medio de comunicación de masas, impensable sin este requisito de difusión masiva; por la otra, un sistema de significación con un código propio y específico, tenga o no una difusión masiva. (Rodríguez, 1988: 19)

 

En el  2004, Miguel Angel Muro Murilla en Análisise interpretación del cómic: ensayo de metodología semiótica afirmaba:

considero que el cómic quedaría definido de forma más cabal si  se entendiera como un medio de comunicación de masas, basado en imágenes dibujadas y por lo general, palabra escrita  […]

De hecho buen parte de la peculiaridad semiótica del comic deriva de la enorme importancia  de la función conativa en este medio de comunicación (Muro, 2004: 63-64)

 

Como vemos, las propuestas de Loras y Muro insisten en afirmar que la historieta es un medio de comunicación masiva y, además, que esa condición es uno de los componentes que define a una historieta, es decir que es condición necesaria para hacer que una historieta sea tal. Pero, esta aseveración iniciada con los pioneros en la investigación sobre la historieta, seguida en los estudios contemporáneos de la historieta, y asumida como verdad evidente por los estudiosos en  ciencias humanas no ha sido sometida a la operación base de verificar si “el concepto definido A es igual al concepto definiente B” (Bunge, 1985: 19), pues en los trabajos sobre la historieta que hemos revisado se da que:

  1. Dan por sobreentendida o evidente la relación entre los conceptos de historieta y medio de comunicación pero no la argumentan o sustentan.
  2. Se basan en el criterio de la autoridad, recogiendo general y acríticamente las afirmaciones encontradas en los estudios clásicos sobre la historieta.

 

Por tanto, no se ha hecho la comprobación, ni siquiera a nivel de conceptos, de las premisas que se afirman. Y este es un serio problema para cualquier intento de teorización sobre la historieta.

Parte de estas problemáticas ya las advertíamos en el año 2009, cuando defendimos  nuestra tesis de investigación para optar la licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos: Taxonomía de la historieta limeña. Pero en aquel momento solo nos atrevimos a  cuestionar tímidamente ese hecho.

El siguiente aspecto observado es su condición de medio de comunicación de masa y producción industrializada, ello no es una condición excluyente. Con la historieta no es tan fácil , como por ejemplo con la televisión separar el aparato televisión del medio de comunicación televisivo , al ser la historieta un producto de baja carga tecnológica y de un soporte tan básico como un pliego de papel , y además ateniéndonos a los trabajos de comunicación popular que se desarrollara en Latinoamérica en la década de los 80’ , y también a la valoración de las historietas como obras en sí mismas , y una corriente que se inició en los museos Norteamericanos de exponer las historietas cual si fueran cuadro o pinturas, la condición excluyente de que una historieta para ser tal tiene que ser masivo y tener un soporte industrializado ya no es válida por sí.

La historieta es un medio de comunicación, un medio por el cual se pueden expresar un discurso (narrativo, argumentativo, expositivo), y esa es la condición básica de una historieta. Una historieta pasa a ser un medio de comunicación de masa al industrializarse su reproducción y distribución. Pero esta no es una condición que excluya a todo el material de trabajo que emplea un profesor o un terapeuta del leguaje al interactuar con sus alumnos, usando material expresamente diseñado como una historieta, y de circulación limitada. Tampoco excluye a las obras que no han tenido reproducción industrializada pero que se exponen y se difunden en galerías y universidades pues su función comunicativa y de difusión se está cumpliendo. La historieta nació como medio de comunicación de masa (históricamente hablando) pero ha evolucionado: se adapta, progresa y ha trascendido ello. (Sotelo, 2009: 78-79)

 

En aquella ocasión, consideramos que una historieta no era necesariamente un medio de comunicación de masas, pero sosteníamos que sí era un medio de comunicación[3]. Actualmente consideramos que nuestra aproximación teórica al tema fue incompleta.



Imagen 1. Historieta mural x la identidad, mural realizado en el año 2011 por el artista plástico Hernán Cappelletti (El Cape). La misma historieta –en diferente composición de viñetas- es presentada a modo de mural y luego como parte de un afiche.
Imagen 1. Historieta mural x la identidad, mural realizado en el año 2011 por el artista plástico Hernán Cappelletti (El Cape). La misma historieta –en diferente composición de viñetas- es presentada a modo de mural y luego como parte de un afiche.

http://lahistorietaenlaescuela.blogspot.pe/2015/03/historieta-mural-abuelas-de-plaza-de.html

Continuamos desarrollando esta línea de trabajo con la publicación del artículo “Redescubriendo la historieta” dentro de libro Comunicación en sociedad (Cornejo, 2013), en la que nos arriesgamos un poco más:

Entonces, pese a lo que muchos de los estudiosos del tema creen, la historieta no es un medio de comunicación de masas (continente y/o difusor), sino un contenido, un producto cultural (en palabras de Umberto Eco) que puede ser transmitida por algunos medios de comunicación de masas (Cornejo, 2013: 198-199)

 

En esta ocasión,  si bien sosteníamos que la historieta no era un medio de comunicación no llegamos a proponer otro concepto que lo remplace. No culminamos el trabajo, podríamos decir que nos quedamos a la entrada de la ciudad sitiada.

Las afirmaciones que vertimos, en ambos trabajos de investigación, nacían de haber encontrado dos situaciones problemáticas que merecen ser analizadas con mayor detenimiento

  1. En los textos teóricos sobre la historieta, revisados tanto para la tesis como para los posteriores artículos de investigación, no encontramos ninguna definiciónde medios de comunicación o medios de comunicación de masa (características y límites operativos) que pudiéramos contrastar con  el concepto
  2. Encontramos un corpus de productos que sería aceptados sin ningún problema como ‘’historietas’’ (si las comparamos con cualquier corpus de historietas publicadas) pero que no ha podido o no han sido pensadas para su distribución masiva (historietas en periódicos murales, en paredes a modo de murales,  historietas empleadas en capacitaciones y dinámicas de grupo, historietas inéditas expuestas en galerías, etc.).

 

Estas situaciones nos plantearon dos posibilidades:

  • la primera es que debido a la existencia de  un corpus de historietas para el cual el constructo medio de comunicación de masa no sería aplicable, dicho concepto no delimitaría  adecuadamente a las historietas.
  • segundo, que esos productos, pese a ser idénticos en todo a las historietas aparecidas en prensa escrita y comic books, a causa de no ser medios de comunicación masivos no serían historietas, pues no estarían comprendidos dentro de lo que la teoría existente considera como necesario para determinar que un producto cultural sea una 

 

Dado que ambas posibilidades dependen de contrastar los constructos historieta y medio de comunicación masivo, a ello nos abocaremos. Para lograr dicho propósito seguiremos lo que nos propone Mario Bunge en Seudociencia e Ideología (1985):

Una definición adecuada de un concepto establece las  condiciones necesarias y suficientes para caracterizarlo e individualizarlo (distinguirlo de otros conceptos). Por ejemplo, una circunferencia se puede definir como un conjunto de puntos del plano que equidistan de un punto dado. Si el concepto definido A es igual al concepto definiente B, A y B son intercambiables. Si no lo son, es porque el concepto definiente B es, ya irrelevante a A, ya relevante pero no necesario, o sólo suficiente, para caracterizar unívocamente al concepto definido A. (Bunge, 1985: 19)

 

Para seguir lo propuesto por Bunge necesitamos definir los conceptos de medios de comunicación y medio de comunicación de masas, para poder confrontarlos con el concepto historieta; tiene que haber  exactitud y precisión al relacionar lo que se ha de definir (definiendum) con lo que lo define (definiens).

Imagen 2. Las historietas en internet. Desarrollan dos posibilidades: a) historietas creadas específicamente para su difusión por medio virtual; b) historietas que previamente fueron concebidas y trabajadas en soporte impreso y  luego se digitalizados. La página El diario del Cuy contiene diversos productos   en historieta creados por el reconocido historietista peruano Juan Acevedo.
Imagen 2. Las historietas en internet. Desarrollan dos posibilidades: a) historietas creadas específicamente para su difusión por medio virtual; b) historietas que previamente fueron concebidas y trabajadas en soporte impreso y  luego se digitalizados. La página El diario del Cuy contiene diversos productos   en historieta creados por el reconocido historietista peruano Juan Acevedo.

https://elcuy.wordpress.com/album/

 

Primera aproximación: la historieta como “medio de comunicación”

Existe un uso especializado del término medio, uso propio de la teoría de la información, como bien lo explica Sonia Madrid en su Semiótica del Discurso Publicitario: del signo a la imagen  (2005)

En Teoría de la Información se considera medio al conjunto de diferentes canales de comunicación a través de los cuales pueden transmitirse los mensajes. En esta misma disciplina se suelen enfrentar  los canales artificiales, creados exprofeso por el hombre (papel, cables, fibra óptica) y los canales naturales (el agua, el aire, los nervios humanos) como dos categorías de medios que distinguen la calidad y la cantidad  de información  (Madrid, 2005: 45)

 

John Fiske en Introducción al estudio de la Comunicación (1982) nos da una variante de lo planteado en la cita anterior.

El medio es básicamente la forma técnica o física de convertir mensajes en una señal capaz de ser transmitida a través de un canal. La voz humana es un medio: la tecnología de radiodifusión es lo que constituye en medio de la radio. Las propiedades tecnológicas o físicas de un medio están determinadas por la naturaleza del canal o canales para su uso y la magnitud de  los códigos que puede transmitir  […]

La televisión, por ejemplo,  es un medio que usa canales visuales (Fiske, 1982: 13-14)

 

En el  caso de Sonia Madrid, se equiparan medio y canal, entendiendo por canal el soporte físico de transmisión del mensaje. En este caso tendríamos que los canales podrían ser desde las  ondas o partículas luminosas, pasando por lo que se denomina canal visual[4], hasta el soporte físico –como es la postura de Fiske– tales como un libro o un CD-ROM.  Tomando como base lo anterior  y aplicándolo a la premisa ‘’una historieta es un medio’’,  tendríamos que

  1. Las historietas serían ondas luminosas
  2. Las historietas serían un canal visual
  3. Las historietas serían las revistas (soporte físico) en la que aparecen historietas.

 

Lo que resulta son afirmaciones, si bien  poéticamente interesantes,  totalmente alejadas de la realidad. A la historieta, dentro del proceso de la comunicación, como es entendido por la teoría de la información,  no le corresponde la función de medio (canal).

Por otro lado, en los textos sobre Teoría de la comunicación que se animan a dar una definición de medio de comunicación encontramos aseveraciones similares a las vistas anteriormente. Por ejemplo Joseph R.  Dominick (2001) nos dice:

En el más amplio sentido de la palabra  un medio de comunicación  es el canal por donde viaja un mensaje desde su fuente hasta el receptor […] De esta forma se ha hecho referencia a las ondas sonoras y luminosas como medios de comunicación (Dominick, 2001: 25)

 

Y Federico Boni en Teorías de los medios de comunicación (2008) entiende por medio “instrumentos”, y por tanto los instrumentos empleados en la comunicación serían los medios de comunicación

Los media serían por tanto los medios, concretamente los medios de comunicación y comprende cualquier medio en su especificidad: ´´por orden de aparición’’, la prensa, la radio, la televisión, el ordenador. (Boni, 2008: 21)

 

Estos dos enfoques también van de acuerdo con lo que la Teoría de la información entiende por canal; y, por tanto, la respuesta a la pregunta de ¿si la historieta es un medio de comunicación? continúa siendo NO.

Imagen 3. La historieta como contenido puede amoldarse a diversos continentes, a cualquier medio que sea acorde con sus carteristas técnicas.
Imagen 3. La historieta como contenido puede amoldarse a diversos continentes, a cualquier medio que sea acorde con sus carteristas técnicas.

 

Segunda aproximación: la historieta como ‘’medio de comunicación de masas’’

Pasaremos a revisar ahora al concepto de medio de comunicación de masas. Iniciemos con lo que nos dice West y Turner en su libro Teoría de la comunicación (2005):

Los medios de Comunicación de masas se refieren a los canales por los que fluyen los mensajes en masa. En los medios de comunicación de masas se incluyen  -entre otros-  los periódicos, videos, cd-rom, ordenadores y radios. La comunicación de masas se refiere a la comunicación dirigida a una amplia audiencia, a través de esos canales de comunicación  (West y Turner, 2005: 31)

 

Desde este enfoque los medios masivos de comunicación masiva son, al igual que los  medios de comunicación, canales, pero canales de un alcance considerable en cuanto a la audiencia.

Janowitz (McQuail, 1972) amplía el alcance del concepto medio de comunicación de masas al considerarlos

Los medios de comunicación de masas comprenden las instituciones y técnicas  mediante las cuales grupos especializados emplean recursos tecnológicos (prensa, radio, cine, televisión etc.) para difundir contenidos a un grupo heterogéneo, numeroso y disperso. (McQuail, 1972: 23)

 

Esto coincide con los que nos dice Joseph R. Dominick (2001)

La definición de medio de comunicación masiva   que aquí se da no solo se refiere a los instrumentos mecánicos que transmiten y a veces almacenan el mensaje  (las cámaras de televisión, los micrófonos de radios, el equipo de impresión), sino también a las instituciones que usan esas máquinas para transmitir el mensaje. Cuando se habla de la televisión, la radio, los diarios, las revistas,  las compañías de grabación y el cine se hace referencia a la gente, las políticas, las organizaciones y a la tecnología que se requiere en la producción de comunicación masiva. (Dominick, 2001: 25)

 

Este enfoque, sobre los medios de comunicación masivas como  instituciones, amplía y hace difuso el concepto; pero, aun así, podríamos decir que estas instituciones, para el caso de los productos impresos, serían los grupos editoriales, los gremios y sindicatos de distribución de historietas  (desarrollados en EEUU, principalmente).

Si tomamos estas aproximaciones conceptuales sobre los medios de comunicación masiva y, en base a ellas, intentamos definir el concepto historieta nos veríamos en las siguientes situaciones:

  1. Una historieta sería el periódico impreso en el cual se publica la historieta  o la revista en la que se difunde.
  2. La historieta sería una institución, por ejemplo un grupo editorial.

 

Estas maneras de conceptualizar la historieta que son el resultado de considerarla un medio de comunicación masiva, resultan bastante limitadas y hasta absurdas; además,en ninguno de estos casos estamos refiriéndonos a la historieta en sí misma, sino de  los mecanismos de reproducción (imprenta), de los contenedores/distribuidores (periódicos, revistas), o las instituciones en las que se producen (editoriales). Pero en ninguno de estos casos se puede decir que una historieta es un medio de comunicación masiva.

Aclaramos este punto con un paralelo: un libro es un soporte físico, un medio sobre el cual se difunden imágenes y texto escrito; luego dicho libro debe contener algún texto específico, por ejemplo, La Ilíada. Este texto (escrito), desde luego, comunica. Dicho texto se puede catalogar, en el caso de La Ilíada, como un texto narrativo escrito en verso  de género épico. Podemos aplicar este procedimiento con una novela, un filme o una canción con idénticos resultados: contenido y continente son diferenciables y clasificables.

La historieta no es un medio de comunicación (continente y/o difusor), sino un contenido, un producto cultural (en palabras de Umberto Eco)  que puede ser transmitido por algunos medios de comunicación sean o no masivos, especialmente la prensa escrita (periódicos, revistas etc.) y la Internet.

 

Otro camino: mensaje

Como hemos visto, las definiciones de medio de comunicación y medio de comunicación masiva atribuidas a la historieta hacen referencia al canal, uno de los componentes de la estructura del proceso de comunicación. Hasta el momento hemos aportado argumentos suficientes  para afirmar que la historieta no es equiparable a dicho elemento de la comunicación. Nos queda por determinar, dado que nos encontramos dentro de ese universo teórico,  qué otro componente del proceso de la comunicación podría ser. Si bien el proceso de la comunicación posee muchos modelos y enfoques teóricos,  todos ellos poseen estos componentes básicos en común: fuente (emisor), mensaje, canal, receptor.

Imagen 4. “Modelo de los componentes de la comunicación” (Berlo, 1960: 41)
Imagen 4. “Modelo de los componentes de la comunicación” (Berlo, 1960: 41)

De estos cuatro elementos básicos del proceso de la comunicación, hemos afirmado que la historieta no es canal sino contenido de dicho canal. Por lo tanto, proponemos ubicar a la historieta  dentro del concepto denominado mensaje. Pues, siguiendo a Berlo (1960):

Hemos definido el mensaje como el producto físico verdadero del emisor – encodificador. Cuando hablamos, nuestro discurso es el mensaje; cuando escribimos, lo escrito; cuando pintamos, el cuadro; finalmente si gesticulamos, los movimientos de nuestros brazos, la expresión de nuestro rostro, constituyen el mensaje.(Berlo. 1960: 31)

 

Berlo nos dice que el mensaje es un producto del emisor-encodificador, recordemos que Umberto Eco ubica a la historieta como producto, específicamente como “producto cultural” (Eco, 1999: 170). Este producto -creación-  es una unidad finita de sentido  concretizada de alguna manera  (escritura, pintura, gestos etc.). Berlo  considera que son tres los elementos a tener en cuenta en el mensaje,  explicándolos de la siguiente  manera:

En éste hay por lo menos tres factores que tienen que ser tomados en consideración: 1) el código, 2) el contenido, 3) la forma en la que es tratado el mensaje.

Código del mensaje. […] Este puede definirse como todo grupo de símbolos que puede ser estructurado de manera que tenga algún significado  para alguien. Los idiomas son códigos; cada uno de ellos contiene sonidos, letras, palabras, etcétera) que están dispuestos en determinados órdenes y no en otros. […]

Contenido del mensaje. Podemos definir el contenido como el material del mensaje que fuera seleccionado por la fuente para expresar su propósito. En este libro, el contenido de mi mensaje comprende las afirmaciones que hago, la información que proporciono, las inferencias que trazo y los juicios que propongo. […]

Tratamiento del mensaje. […] En la selección de elementos y de estructura, tanto del código como del contenido, la fuente tiene que tomar muchas decisiones y elegir entre gran número de probabilidades. Al hacer estas elecciones demuestran su estilo de comunicación, trata su mensaje de determinada manera. En resumen, podemos definir el tratamiento de un mensaje como las decisiones que toma la fuente de comunicación al seleccionar y estructurar los códigos y el contenido (Berlo, 1984: 31- 35)

 

Si intentamos coordinar estos conceptos con la historieta, podríamos decir, sin problema,  que la historieta es el producto físico del historietista (emisor-encodificador), que al terminar (dar cierre) su trabajo ha producido un discurso/texto (mensaje).  Esta historieta (mensaje) ha sido desarrollada en base interacción significativa de imágenes (código) y, en ocasiones, texto escrito (código), posee una serie de afirmaciones, informaciones, datos, o inferencias etc.(contenido).El  contenido y código han sido seleccionados y  estructurados en la búsqueda de un determinado sentido (tratamiento del mensaje).

Entender la historieta como mensaje, además de ser pertinente, clarifica notablemente el concepto de historieta. Pues al ser el mensaje que se tramite por un canal, dicho canal puede tener diversas formas, la única limitación será que dicho canal soporte las características  técnico-operativas del mensaje, Es por ello que la misma historieta puede usar como canal un mural, una camiseta, una pancarta, un panel,  un periódico, una revista, un disco compacto, etc.

Es por ello que, pese a lo que muchos creen, la historieta no contiene mensajes: la historieta es el mensaje.

 

 

Notas

[1] Marco Antonio Sotelo Melgarejo. Licenciado en Comunicación Social y magíster en Comunicación Social con mención en investigación en comunicación, por la Facultad de Letras y Ciencias Humanas, Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Investigador y profesor universitario. E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

[2] Traducción de Sara Sciuto-Linares. “Hacia un definición del cómic” dentro de las actas del  VIII Congreso Sociedad Española de Didáctica de la Lengua Y Literatura  (2004. p. 672), disponible en:

http://sedll.org/es/admin/uploads/congresos/8/act/238/sciuto_linares_sara.pdf

[3] Nota del autor: En esto coincidimos, no lo sabíamos en ese tiempo, con la visión sobre los medios de comunicación que da  Ira Konigsberg  “medio de comunicación. Organismo o medio para la transmisión de información. Las artes son medios de comunicación individuales, por ejemplo, el cine y el teatro. Los medios de comunicación de masas, que transmiten información a grandes cantidades de personas, incluyen los periódicos, la radio y la televisión.”  Diccionario técnico Akal de cine (2004).

[4] “El canal visual permite conocer las imágenes del universo, pues cuando recibimos señales visuales, las podemos descomponer en nuestra retina” Mora, M. Explicación y análisis. taller de comunicaciones. México, UNAM. 1999, p.116.

 

Bibliografía:

  • Berlo, David (1960). El proceso de la comunicación. Introducción a la teoría y la práctica.  Buenos Aires, El Ateneo.
  • Boni, Federico (2008). Teorías de los medios de comunicación. Barcelona, Universidad Autónoma de Barcelona.
  • Blázquez, N.  y J. FLORES (ed.) (2005). Ciencia, tecnología y género en Iberoamérica. México, Universidad Autónoma de México.
  • Bunge, Mario (1985). Seudociencia e ideología. Madrid, Alianza Editorial.
  • Bunge, Mario (2001). La relación entre la sociología y la filosofía. Madrid, EDAF Editores.
  • Calvo, A.; Hernández, J.; Ruiz, M. (ed.) (2011). Estudios de narrativa contemporánea española. Homenaje a Gonzalo Hidalgo Bayal.  Madrid,  CEU ediciones.
  • Catalá-Carrasco, Jorge(2015). Vanguardia y Humorismo gráfico en crisis. USA, Támesis.
  • Dominick, Joseph  (2001). Introducción a la investigación de medios masivos de comunicación. Madrid, International Thompson Editores.
  • Eco, Umberto (1968). Apocalípticos e integrados. Barcelona, Editorial Lumen.
  • Fiske, John (1982). Introducción al estudio de la Comunicación. España, Editorial Norma.
  • Gervilla, Enrique (coord.)(2003). Educación familiar: Nuevas relaciones humanas y humanizadoras. Madrid, Narce Ediciones.
  • Groensteen, Thierry (2009). The System of Comics. USA, Univ. Press of Mississippi.
  • Gubern, Román  (1974). El lenguaje de los comics. Barcelona, Ediciones Península.
  • Hernadez,Julio (2013). Juegos populares y tradicionales a través de la filatelia, Wanceulen Editorial
  • Madrid, Sonia (2005). Semiótica del discurso publicitario: del signo a la imagen. Murcia, EDITUM.
  • Masotta, Oscar (1982). La historieta en el mundo moderno. Barcelona, Ediciones Paidós.
  • McQuail, Denis (1972). Sociología de los Medios Masivos de Comunicación. Buenos Aires, Paidós.
  • Muro, Miguel (2004). Análisis e interpretación del cómic: ensayo de metodología semiótica. La Rioja, Universidad de la Rioja
  • Rodríguez, José (1988). El comic y su utilización didáctica. Los tebeos en la enseñanza. Barcelona, Editorial Gustavo Gili.
  • Sotelo, Marco (2009) Taxonomía de las historietas limeñas: propuesta para una clasificación de las historietas producidas y  publicadas en la provincia de Lima Metropolitana entre los años 1990 a 2005. Tesis de investigación para optar el título profesional de Comunicación Social. Lima, Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
  • Disponible en: http://cybertesis.unmsm.edu.pe/handle/cybertesis/1281
  • SOTELO M., Marco Antonio (2013a) “La historieta como objeto de estudio”. En: Pacarina del Sur [En línea], año 5, núm. 17, octubre-diciembre, 2013. ISSN: 2007-2309.
  • Disponible: www.pacarinadelsur.comindex.php?option=com_content&view=article&id=830&catid=17&Itemid=57
  • Sotelo, Marco (2013b) “Redescubriendo la historieta” en CORNEJO, C. (ed.) Comunicación y sociedad. Lima, Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.pp.189-220.
  • Disponible en: http://es.slideshare.net/markozotelo/redescubriendo-la-historieta-investigacin-en-comunicacin-comics-2013-marco-sotelo
  • West, R.  y Turner, L. (2005). Teoría de la comunicación. Análisis y aplicación. España, McGRAW-HILL / INTERAMERICANA DE ESPAÑA.

 

Cómo citar este artículo:

SOTELO MELGAREJO, Marco Antonio, (2016) “La historieta: ¿un medio de comunicación de masas?”, Pacarina del Sur [En línea], año 7, núm. 28, julio-septiembre, 2016. ISSN: 2007-2309.

Consultado el Jueves, 24 de Agosto de 2017.

Disponible en Internet: www.pacarinadelsur.comindex.php?option=com_content&view=article&id=1342&catid=17

Si deseas colaborar con nosotros, lee las indicaciones para publicar