Pacarina del Sur
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Clorinda Matto de Turner y El Perú Ilustrado

Emma Patricia Victorio Cánovas

Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú

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Recibido: 27-07-2019
Aceptado: 24-08-2019

 

 

Introducción

El Perú Ilustrado (EPI), subtitulado Semanario para las familias, circuló en Lima entre 1887 y 1892 y encarnó el esfuerzo editorial de Peter Bacigalupi, un migrante de origen ítalo-norteamericano dedicado a diversos negocios, pero comprometido en un significativo esfuerzo editorial y artístico, en un país que se recuperaba lentamente de la derrota sufrida en la Guerra del Pacífico. Sin duda alguna, se trata de la publicación periódica ilustrada más importante de la posguerra, tanto por la calidad de su contenido como por la participación de los principales litógrafos, quienes se encargaron de crear el fondo gráfico que constituye el rasgo distintivo de sus páginas.

 

A favor de la unidad nacional

El carácter de El Perú Ilustrado queda perfectamente claro en la siguiente nota que apareció constantemente en la primera página, desde el primer número (imagen 1):

Aaa El Perú Ilustrado publicará siempre retratos de hombres notables del Perú y de los demás pueblos de América Latina -dibujos que representan monumentos, poblaciones, costumbres, tipos, etc.-, del país de los otros pueblos hermanos; figurines de las ultimas modas de Europa y Norte América; geroglíficos [sic], problemas de ajedrez y otras recreaciones análogas. El material literario se escoge con el mayor esmero, prefiriéndose siempre lo que sea nacional (EPI, 1887, núm. 12, p. 1).

Retrato del Mariscal Andrés Avelino Cáceres, autor: Evaristo San Cristóval en la portada del primer número de El Perú Ilustrado (14-05-1887)
Imagen 1. Retrato del Mariscal Andrés Avelino Cáceres, autor: Evaristo San Cristóval en la portada del primer número de El Perú Ilustrado (14-05-1887).

El proyecto de Bacigalupi estuvo influenciado por las ideas de nacionalismo y del movimiento de la unificación italiana –Il Risorgimento- al formar él parte de la colonia italiana, también tuvo influencia del romanticismo que todavía circulaba en el ambiente, esta afirmación se comprueba por el contenido mismo del semanario. La orientación nacionalista de El Perú Ilustrado determinó que los temas se refiriesen a asuntos peruanos, tanto en literatura como en imágenes. En sus páginas fomentó la lectura de literatura peruana original, al incluir una serie de artículos de pensadores y escritores importantes del momento, entre los que destacan Manuel Gonzáles Prada, Ricardo Palma, Emilio Gutérrez de Quintanilla, E. Larrabure y Unánue, entre otros muchos, además de los redactores, y promovió las publicaciones de escritoras; igualmente estaban presentes los comentarios bibliográficos, y se publicó el texto de Juan Varela[1] con recomendaciones para escribir novelas, por ello El Perú Ilustrado también es considerado una revista literaria. Por otro lado, el programa estaba comprometido con la difusión de imágenes del Perú: Lima y las ciudades del interior, personajes ilustres y los héroes de la Guerra con Chile, tipos populares, entre otros. Sus litografías no sólo fueron utilizadas para reforzar gráficamente el texto, sino que se convirtieron en el elemento distintivo del semanario.

Poco a poco, la publicación se perfiló como un factor de unidad nacional, cuyo aporte está centrado en siete aspectos fundamentales que apuntan a la construcción de la nacionalidad que se desarrolla en relación con los temas tratados en sus litografías, en un momento crucial en la historia del Perú, la recuperación después del desastre de la Guerra del Pacífico. Finalmente, es importante mencionar que, para sostener su publicación, Bacigalupi invirtió mucho esfuerzo y dinero, para él fue un reto que se pudo mantener a flote todo el tiempo gracias a la venta de avisos de publicidad y algunas otras estrategias comerciales -como la organización de un concurso entre sus litógrafos más reconocidos- que le permitieron conservar un precio de venta constante.

 

Clorinda Matto de Turner

La cusqueña Clorinda Matto de Turner, cuyo verdadero nombre era Grimanesa Martina Mato Usandivaras (1854-1909), se estableció en Lima en 1886 donde “se incorporó a las reuniones literarias del Ateneo y del Círculo Literario, salón al que asistía Manuel González Prada, orador y escritor cuyas ideas sobre el progreso, el espíritu nacional, la educación de los indios y el anticlericalismo interesarían mucho a Matto, influyéndola profundamente” (Berg, 2010, pág. 2).

Asumió la dirección de El Perú Ilustrado entre el 5 de octubre de 1889 y el 11 de julio de 1891. Clorinda se convirtió en la primera directora de una publicación que no fue exclusiva para la mujer, sino que estaba dedicada a la familia. Según Luis Alberto Sánchez, El Perú Ilustrado significó “la más alta tribuna literaria de Lima” (Sánchez, 1973, pág. 1071), pues le dio un carácter más liberal, crítico y nacional, al incluir en sus páginas, especialmente literatura peruana relacionada con la realidad social y con la idea de progreso.

Sin embargo, la relación entre El Perú Ilustrado y la literata fue constante, y comenzó el primer año de publicación de la revista. Su retrato, litografiado por Evaristo San Cristóval, apareció en la portada del núm. 22, del 8 de octubre de 1887 (imagen 2), y en la sección “Nuestros grabados” se lee

Con no poca satisfacción engalanamos hoy la primera página de nuestro semanario, colocando en ella el retrato de la distinguida escritora nacional Clorinda Matto de Turner; y no es la primera vez que un periódico literario presenta á la distinguida tradicionalista semejante homenaje de admiración y de aprecio; “El Perú Ilustrado” nos ha traído, en otra ocasión su retrato acompañado de juicios altamente honrosos para ella y para el país que tiene la gloria de contarla en el número de sus hijas predilectas (EPI, 1887, núm. 22, p. 2).

 

Una extensa biografía ocupa las siguientes dos páginas completas, mientras que el párrafo final aparece unas páginas más adelante.

Retrato de Clorinda Matto de Turner, por Evaristo San Cristóval en el núm. 22 de El Perú Ilustrado, núm. 22 (22-08-1887)
Imagen 2. Retrato de Clorinda Matto de Turner, por Evaristo San Cristóval en el núm. 22 de El Perú Ilustrado, núm. 22 (22-08-1887).

Ese mismo año, se incluye también en el semanario un conmovedor relato de su autoría titulado “La vuelta del recluta”, acompañado de una litografía obra de Paulino Tirado. El texto narra el regreso a casa de un poblador andino con las cicatrices de la guerra. A la vez, denuncia no solo el sistema de leva por el cual la población indígena estuvo obligada a participar en dicha guerra, sino que deja en claro que no se reconoce un nombre propio a esa masa de peruanos, para la autora, el nombre Huamán los representa a todos.

El escenario en que aparece Huamán –tal vez se llamó así- la luz melancólica de su fisonomía, reflejo de su alma candorosa y pura, el brillo sereno de su pupila, antorcha de sus amores santos, que interroga á las ruinas de la choza por cuyas grietas se abre paso la penca del abandono; esa pequeña prominencia de tierra sonde se alza modesta cruz de leño y á cuyo lado asoma la silvestre campánula azulina como la flor que lucha con la yerba del olvido para enseñar al recluta el sepulcro de su amada; todo, forma el idilio americano…

Huamán, fotografía del tipo peruano, que fue arrancado de la alegre choza por los esbirros de la leva, salió dejando allá su mundo todo encerrado en la cabaña, donde quedaban, su madre, su hermana… (El Perú Ilustrado 1887, 1 (30): 9).

 

Clorinda Matto de Turner figura como directora redactora de El Perú Ilustrado desde el núm. 126, de fecha 5 de octubre de 1889. En este número presenta un texto corto para referirse a sus actividades en el semanario

No principiaría satisfecha mis labores en este puesto á donde he venido sin pretensión ninguna de mi parte; sino hiciese constar mi profunda gratitud para la prensa local y la del vecino puerto del Callao, por la forma galante en que anuncia el cambio de redacción de “El Perú Ilustrado”, y las frases de noble y generosoaliento, que con tal motivo me dirige. Así mismo, estoy obligada con profunda gratitud á los amigos que han respondido con entusiasmo á mis pedidos de colaboración, y átodos los empleados de la casa Bacigalupi y Ca., donde, sin excepción, he tenido una acogida tan afectuosa como sincera. Nada tan grato como el trabajo en el taller donde todos son amigos, y compañeros; y donde no existe otra divisa que el cumplimiento del deber.

Saludo, pues, á unos y otros con mi más agradecida expresión (EPI, 1989, núm. 126, p. 722).

 

Es importante destacar que es durante su gestión cuando comienza a incluirse el nombre de los colaboradores artísticos: Evaristo San Cristóval, Belisario Garay, David Lozano, Paulino Tirado, Carlo Fabbri, y se menciona al litógrafo Pablo Schindler; a diferencia de los números anteriores, en los que sólo figuran los redactores Zenón Ramírez y Jorge M. Amézaga. Desde el núm. 133, del 23 de noviembre de 1889, se incluye también el nombre de un administrador (José Rodolfo del Campo).

 

Aves sin nido

Luego de la publicación de la novela Aves sin nido aparecieron, en las páginas de El Perú Ilustrado, notas, comentarios y estudios escritos por personalidades reconocidas como Emilio Gutiérrez de Quintanilla, que la felicitan y reconocen su valerosa denuncia, pueden ir acompañados por ilustraciones (imagen 3), o pueden ser sencillos y más bien describir las características materiales del libro y no su contenido, y lo ofrecen, como se aprecia en la siguiente nota

Esta semana ha aparecido una novela editada con esmero por la casa de don Carlo Prince con 300 páginas, sobre buen papel y encuadernada con todo el gusto moderno. La autora es nuestra directora, Sra. Matto de Turner, circunstancia que nos escusa de hacer un juicio sobre la nueva obra, pero sin privarnos de libertad para recoger en esta sección la opinión de la prensa… (EPI, 1989, núm. 132, p. 962).

El Perú Ilustrado (09-11-1889, p. 937)
Imagen 3. “Al pasar por la puerta del templo. De la novela Aves sin nido de la Señora Matto”, de B. Garay en el núm. 131 de El Perú Ilustrado (09-11-1889, p. 937).

Igualmente, luego de la publicación de “Bocetos al lápiz de americanos célebres” se encuentra el siguiente comentario referido a ambos trabajos

… estas dos obras interesantes, cuya autora es la señora Clorinda Matto de Turner, directora de “El Perú Ilustrado”. Se venden en las principales librerías de la capital. Los pedidos de provincias que vienen acompañados del valor, incluso el porte, se atienden con esmero (EPI, 1989, núm. 142, p. 1338).

 

Un aspecto interesante es el que se publica en el número 153, del 12 de abril de 1890, que justifica el propósito de la inclusión de los retratos de los gobernantes del Perú, al respecto se lee

Al insertar en nuestra galería de retratos los de los personajes que han gobernado el Perú no sólo llevamos el propósito de hacerlos conocer dentro y fuera de la República; nos acompaña el deliberado intento de ayudar, aunque en modestísima esfera, al conocimiento de la Historia patria, y así vamos apuntando fechas y recopilando acciones individuales que tienen relación con aquella. Como creemos también, que transcurridos los años, las colecciones de nuestro semanario formarán una especie de diccionario biográfico ilustrado, encontramos oportunidad para el caso, insertar la lista de los expresados gobernantes, siguiendo el orden cronológico.

 

Ella servirá para consultar fácilmente las épocas del gobierno, marcando el orden en que debían ir los retratos que nos ha sido posible obtener hasta hoy y los que seguiremos publicando en lo sucesivo.

Nos proponemos hacer otro tanto con la lista de los que han gobernado la iglesia peruana.

 

Por hoy escribimos la primera, dividida en tres secciones: I El Imperio, II El Coloniaje, y III la República, con la expresión de la época en que comenzó su gobierno… (EPI, 1890, núm. 153, p. 1698).

 

Magdala

Clorinda había conseguido comprometer a algunos intelectuales para que colaboren en las publicaciones, también tenía programada una serie de proyectos, como se aprecia en la nota anterior. Sin embargo, la publicación del cuento Magdala del escritor brasileño Henrique Coelho Netto, en el núm. 172 del 23 de agosto de 1890, desató la ira del Arzobispo de Lima, Monseñor Manuel Antonio Bandini, por considerarlo sacrílego. El semanario quedó censurado por presión de la iglesia y se prohibió su lectura, venta y difusión de sus ejemplares, bajo amenaza de pecado mortal y excomunión. El Perú Ilustrado sufrió ataques no solo de la Iglesia sino también de los sectores católicos en Lima, Cusco, Arequipa y otras ciudades, que se organizaron para quemar los ejemplares del semanario (imagen 4).

El Perú Ilustrado, núm. 185 (09-1890, p. 1127)
Imagen 4. “Parte del pueblo de Arequipa en meeting para quemar”, en El Perú Ilustrado, núm. 185 (09-1890, p. 1127)

Todo parece indicar que la presencia de Magdala en las páginas de El Perú Ilustrado no fue aprobada por Clorinda, y que se trató de un ardid planificado por uno de sus detractores para que ella abandone la dirección del semanario, pues en el núm. 179, del 11 de octubre de 1890, se incluye

La siguiente carta de nuestra directora al presidente de la “Unión Católica” del Cuzco, publicada en “La Opinión Nacional”, ha circulado con profusión en hoja suelta:

 

Lima setiembre 27 de 1890

Sr. Dr. D. Fernando Pacheco, Cuzco

Señor

He recibido el acta y las cartas que me habéis hecho dirigir con motivo del desgraciado incidente ocurrido en el periódico que dirijo, durante los días en que estuve postrada en cama, con conocimiento de los señores propietarios de “El Perú Ilustrado”.

[…]

Y ahora que sabéis que yo no tuve participación alguna en la publicación de Magdala en el semanario más católico que tiene el Perú, cuyas páginas están llenas de retratos de Santos, Obispos, clérigos y frailes, vistas de templos y santuarios y descripciones de milagros; ahora que sabéis que el empleado que me reemplazó en los días de mi enfermedad, culpable del descuido, fue despedido del servicio por los empresarios del periódico, y tomadas por mí todas las precauciones prudentes luego que me apercibí de la falta; ahora que habéis visto que en mi lealtad de mujer católica he sido hasta á pública y solemne protestación de fe ¿qué diréis de vuestra execrada víctima?(EPI, 1890, núm. 179, p. 891).

 

De lo anterior se desprende que Clorinda Matto de Turner, mujer preclara, de avanzada y fuerte, no fue responsable de la inserción del cuento Henrique Coelho Netto en las páginas de El Perú Ilustrado. Considerando su personalidad, ella hubiese asumido el asunto de manera airosa; sin embargo, no lo hace y más bien se considera una víctima y se justifica frente a la Iglesia, lo que refleja su inocencia.

Clorinda recibió apoyo de intelectuales nacionales y extranjeros, como el chileno Pedro Pablo Figueroa quien escribió para Los Tiempos lo siguiente (que luego se reproduce en las páginas de El Perú Ilustrado):

Después del anatema católico fulminado en Lima por el príncipe de la Iglesia del Perú contra el semanario “El Perú Ilustrado”, por supuestos agravios á la moral social y religiosa, la curia romana del Rímac, los agentes aduaneros del Vaticano que perciben los derechos sagrados en las factorías eclesiásticas, intentaron herir con sus rayos divinos, de modo mortal, á la ilustre y virtuosa novelista Clorinda Matto de Turner inspirada de ese periódico y responsable de su pensamiento grabado en sus páginas.

[…] El artículo “Magdala”, del publicista brasilero Coelho Netto, ha sido solo un pretexto para sacrificar, en aras de su Dios Moloch á la pensadora de Aves sin nido que les dijo con el coraje y la convicción: “vosotros, los curas, sed morales, no victiméis la raza indígena, haced digna á la mujer que nace y vive en la ignorancia […] (EPI, 1890, núm.185, p.1127).

 

Poco tiempo después, también se prohibió la lectura de Aves sin nido, esto último demuestra que en realidad lo que irritó a la Iglesia fue la publicación de la novela de Matto. Sólo la intercesión de Bacigalupi ante la autoridad eclesiástica logró levantar la censura contra el semanario el 7 de julio de 1891, pero Clorinda se vio obligada a renunciar a los pocos días. Mientras tanto, en las páginas de El Perú Ilustrado, se publica un aviso que ofrece a mitad de precio -los ejemplares del 172 al 216- a los suscriptores que dejaron de comprar el semanario debido a la obligación de cumplir con lo ordenado por la Iglesia (imagen 5), así se muestra una vez más, otra de las estrategias de Bacigalupi para garantizar la circulación de su revista.

El Perú Ilustrado. Obsequio importante de los editores, núm. 218 (11-07-1891, p. 2439)
Imagen 5. “El Perú Ilustrado. Obsequio importante de los editores”, núm. 218 (11-07-1891, p. 2439)

El 11 de julio de 1891, Clorinda publicó en las páginas de El Perú Ilustrado su renuncia con las siguientes palabras:

Terminados mis compromisos con El Perú Ilustrado en octubre del 90, debí retirarme: pero atravesando el semanario una situación azarosa, razones de delicadeza me ordenaban permanecer al frente de su dirección. Solucionado el conflicto en forma que el propietario del periódico encuentra satisfactoria, cúmpleme retirarme de la redacción. Al separarme de la dirección de El Perú Ilustrado, quieran mis amigos y colaboradores aceptar la expresión de mi cordial reconocimiento (EPI, 1891, 218, p. s/n)

 

Luego de su renuncia, ya no volvió a aparecer en el semanario el nombre del redactor[2].

 

Colofón

El Perú Ilustrado, primer semanario ilustrado publicado después de la Guerra del Pacífico, se perfiló como un factor de unidad nacional que incluyó en sus páginas artículos de los principales pensadores finiseculares e imágenes del Perú. Clorinda Matto de Turner fue la primera directora redactora de un semanario dedicado a la familia, El Perú Ilustrado, en ese período, la publicación disfrutó de un carácter liberal, crítico y nacional, por lo que se considera de gran florecimiento literario y artístico.

Clorinda fue obligada a renunciar a la dirección de El Perú Ilustrado debido a la publicación del cuento Magdala, de Henrique Coelho Netto, la defensa rigurosa de su inocencia permite comprender que ella no tuvo responsabilidad en ese asunto y que fue el pretexto que la Iglesia manejó para atacar a Clorinda y prohibir, so pena de excomunión, la lectura de su novela Aves sin nido.

Clorinda Matto de Turner es la representante notable de la nueva intelectualidad finisecular decimonónica, por iniciar el indigenismo en la literatura, que en parte se había gestado ya en los autores civilistas de antes de la Guerra con Chile. Con su novela Aves sin nido, denunció la terrible situación de los indígenas en la sierra. “El indigenismo se convirtió en el lenguaje de los genuinos círculos intelectuales surgidos después de 1890” (Gootenberg, 1998, pág. 263). Matto también vio en la escritura un medio para la transformación de la sociedad, comenzó su carrera dentro del romanticismo y derivó hacia el naturalismo. Como afirma Ward (Ward, 2009, pág. 75), la literatura para ella tiene una función dual: racional y emotiva, realiza el estudio de los valores y propone una moral, su meta es el mejoramiento de las costumbres. Escribió muchos ensayos, artículos y semblanzas que no han sido muy difundidos.

 

Notas:

[1] El folletín apareció entre 1889 y 1890, en 28 números y se tituló Apuntes sobre el nuevo arte de escribir novelas.

[2] José Santos Chocano (1875-1934) colaboró con El Perú Ilustrado y lo llegó a dirigir por un breve período como aparece mencionado en enero de 1891, no había cumplido los diez y seis años. Luego fundó un semanario con el mismo nombre.

 

Referencias bibliográficas:

  • Berg, M. G. (2010). Clorinda Matto de Turner: periodista y crítica (Perú, 1852-1909). Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  • Gootenberg, P. (1998). Imaginar el desarrollo: las ideas económicas en el Perú postcolonial. Lima: Instituto de Estudios Peruanos/Banco Central de Reserva del Perú.
  • Sánchez, L. A. (1973). La literatura Peruana. Derrotero para una historia cultural del Perú, vol. 3. Lima: P. L. Villanueva.
  • Ward, T. (2009). Buscando la nación peruana: Matto de Turner, Cabello de Carbonera, González Prada, Riva-Agüero, Ricardo Palma, José Carlos Mariátegui, José María Arguedas. Lima: Editorial Horizonte.

 

Cómo citar este artículo:

VICTORIO CÁNOVAS, Emma Patricia, (2020) “Clorinda Matto de Turner y El Perú Ilustrado”, Pacarina del Sur [En línea], año 11, núm. 42, enero-marzo, 2020. ISSN: 2007-2309.

Consultado el Domingo, 31 de Mayo de 2020.

Disponible en Internet: www.pacarinadelsur.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1850&catid=17

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