Pacarina del Sur
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Cultura y política del anarquismo en España e Iberoamérica[1]

Perla Jaimes Navarro

 

El libro que a continuación reseñamos reúne los trabajos de ocho investigadores presentados en el encuentro iberoamericano “Cultura y práctica del anarquismo, desde sus orígenes hasta la Primera Guerra mundial”, dentro de la Cátedra México-España del Colegio de México en 2011. Bajo la coordinación de Clara Lida y Pablo Yankelevich, esta compilación da cuenta de las particularidades de los “anarquismos” habidos en España y Latinoamérica.

La práctica del anarquismo varió en los diferentes contextos que esta recopilación refiere, toda vez que sus procesos de asimilación correspondieron a sus muy particulares contextos nacionales. Los autores revisan las maneras en que los impulsores del anarquismo intentaban hacer extensivo el mensaje libertario a sus militantes. A través de la promoción de actividades culturales, en las que la literatura, el teatro, las festividades, las verbenas, etc., jugaron un papel clave en este proceso. Así, este libro nos lleva a través de un recorrido que muestra las diferentes facetas de la práctica cultural del anarquismo en las primeras dos décadas del siglo XX.

Esta obra está dividida en dos grandes secciones temáticas que presentan, por un lado, la práctica cultural del anarquismo español con tres estudios, a cargo de Manuel Morales, Álvaro Girón y Clara Lida, a través de las prácticas culturales, en medio de un proceso de secularización y  múltiples represiones.

El trabajo de Manuel Morales analiza las prácticas culturales del anarquismo español desde sus orígenes hasta la fundación de la CNT en 1910, en el cual el autor nos transporta por un cúmulo de manifestaciones sociales y culturales que tenían como objetivo la crítica a la sociedad tradicional y a los modos de opresión impuestos desde las oligarquías. La fraternidad, el cientificismo, el anticlericalismo eran las características de estas expresiones, que se manifestaban en diversos eventos culturales, y contribuían a la formación de nuevos valores en el marco de la lucha obrera.

Álvaro Girón nos ofrece una visión de la práctica libertaria en el contexto de un proceso de secularización, en el cual las teorías evolucionistas y darwinistas, y más tarde las neoevolucionistas contribuyeron a una biologización del movimiento obrero, en el que la lucha por la sobrevivencia planteada por estas teorías sirvió como base en la discusión de la pertinencia de la búsqueda de igualdad en una sociedad marcada por la desigualdad.

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Clara Lida nos presenta un estudio de las manifestaciones culturales del anarquismo español durante el periodo de represión del internacionalismo obrero tras la Comuna de París. La autora rescata en este trabajo la historia y práctica cultural en medio de la clandestinidad, al tiempo que hace una exhaustiva revisión de las transformaciones, discusiones y luchas de los colectivos ácratas y su anhelo de llevarlos hasta amplios sectores de población que hasta ese momento habían permanecido aislados, lo que también coadyuvó a su subsistencia.

Otro eje temático articula cinco trabajos centrados en igual número de países latinoamericanos. Si bien no están representados la totalidad de los países de América Latina, estos trabajos presentan un excelente panorama, que nos permitirá una visión en conjunto de las muy particulares formas de expresión y difusión del pensamiento libertario. Y ya que el ámbito cultural como medio de difusión del pensamiento libertario ha sido poco tratado en por los investigadores del anarquismo, cada caso presentado nos permitirá explorar las condiciones específicas que determinaron la manera en que se dinamizó la práctica del anarquismo en los diferentes contextos.

Sin duda el contexto argentino ha sido donde en mayor medida se manifestaron las prácticas libertarias a partir de la década de 1870. Es indudable su presencia en las luchas obreras, y la importancia que su organización y movilizaciones lograron alcanzar en la conformación de los proyectos nacionales en curso. En este trabajo, Juan Suriano detalla los medios que debieron utilizarse para inculcar en los sectores obreros la conciencia de una imperante necesidad de cambio social, en contraposición a la perspectiva de un país en pleno auge económico e industrial que aparentemente ofrecía oportunidades de progreso económico. La difícil compatibilidad de estas dos perspectivas, así como la competencia con otras corrientes de pensamiento que también atraían a los sectores obreros resultó en la adopción de diversos métodos, a través de la cultura, que debía influir en la adopción de una conciencia libertaria. El autor hace una revisión de los llamados ‘círculos obreros’, que funcionaban como una especie de centros culturales, diseñados para realizar tales propósitos a través de veladas literarias, eventos artísticos, escuelas, etc. Muestra además la dificultad de compatibilizar un movimiento libertario compuesto por miembros de múltiples etnias, producto de las migraciones nacionales y extranjeras.

Ricardo Melgar nos presenta un estudio sobre un aspecto poco estudiado del anarquismo peruano. A través de un importante respaldo documental, el autor presenta un cuadro de los primeros años del anarquismo. Tomando como punto de partida la derrota peruana en la Guerra del Pacífico hasta los inicios del oncenio de Leguía en 1919, y las repercusiones que el pensamiento de Manuel González Prada en la práctica libertaria, vemos tres ejes fundamentales de discusión en este periodo. Por un lado, la severa crítica al entorno de la ciudad, como ‘núcleo purulento’; la inclusión de las mujeres en el debate y como actrices del movimiento libertario y el tratamiento que el mundo rural y sus habitantes recibieron en los círculos ácratas, así como su integración al proyecto nacional y el rescate de las luchas indígenas del siglo XIX.

Amparo Sánchez Cobo nos lleva de la mano por la Cuba de los primeros años del siglo XX. Aquella Cuba que pasó de formar parte de los últimos vestigios del colonialismo español en América a una dependencia casi completa al capitalismo norteamericano. En este contexto se inserta en anarquismo, donde sus militantes debieron lidiar con las divisiones que surgieron en su seno por motivos diversos, entre ellos la cuestión racial. La convivencia de militantes de diferentes orígenes étnicos, que al mismo tiempo debían hacer frente a los enemigos comunes, representó una dura prueba, en la que no era tarea fácil delimitar las fronteras del racismo.

La autora nos muestra una panorámica de la vida cultural de la Cuba libertaria, orientándonos a través de un sinfín de manifestaciones, que iban desde el teatro, las reuniones que debían ser para discutir sobre temas relacionados con la lucha obrera, así como el combate a los juegos de azar y el alcoholismo, que propiciaron más de una campaña. La educación resultó además uno de los ejes más importantes, gracias a la presencia del pensamiento de Ferrer Guardia en la mayor parte del continente.

El trabajo referente a Chile, a cargo de Sergio Grez está enfocado en los modos de resistencia cultural. El autor rescata una gran variedad de manifestaciones que van desde el campo de la literatura, la poesía, el canto, la dramaturgia hasta las demostraciones teatrales, todos ellos encaminados al propósito de mostrar el propósito central del pensamiento ácrata a través de la crítica y ataque a la religión, al militarismo, a la burguesía y resaltar los ideales del anarquismo.

El último artículo de este libro está dedicado al análisis del significado y aristas de la militancia obrera en el Brasil. A través del estudio de las ideas y prácticas del “proletariado militante”, específicamente de algunos líderes, el autor nos muestra una panorámica del movimiento obrero brasileño. Dentro de la militancia ácrata era igualmente importante destacar la figura del líder, aquel que se empeña en la transmisión y práctica del mensaje libertario como la del que ‘traiciona’, en la forma de crumiro, nombre con que se designaba a los rompehuelgas.

Un vacío importante en esta recopilación es el de México. La influencia del pensamiento ácrata en la coyuntura revolucionaria es indiscutible. Si bien no podemos disfrutar de la lectura del trabajo de Jacinto Barrera Bassols acerca de “La biblioteca sociológica de Regeneración y la red internacional anarquista”, sí podemos hacerlo a través de la web, en una versión preliminar en la página: http://catedramex-esp.colmex.mx/PDF%20Anarquismo%202011/J.%20BARRERA%20La%20biblioteca%20Sociol%C3%B3gica%20de%20Regeneraci%C3%B3n.pdf. El trabajo de Barrera explora las redes que los redactores del periódico Regeneración, editado en Los Ángeles, Cal., estableció con círculos libertarios de varias naciones americanas y europeas, teniendo como eje mediador su producción escrita. En este sentido, el establecimiento de la ‘Biblioteca Sicológica de Regeneración’, que publicaba textos fundamentales del pensamiento anarquista, y otros de carácter científico.



[1] El Colegio de México, 2012, 328 págs.

 

Cómo citar este artículo:

JAIMES NAVARRO, Perla, (2013) “Cultura y política del anarquismo en España e Iberoamérica”, Pacarina del Sur [En línea], año 4, núm. 14, enero-marzo, 2013. ISSN: 2007-2309. Consultado el

Consultado el Domingo, 18 de Agosto de 2019.
. Disponible en Internet: www.pacarinadelsur.comindex.php?option=com_content&view=article&id=629&catid=12

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