Pacarina del Sur se suma a los actos de recuperación de la memoria de los movimientos de la juventud: el centenario de la Reforma Universitaria (Córdoba, 1918) y el cincuentenario de sus procesos de crítica y resistencia en tiempos de la Guerra Fría en diversos escenarios continentales. 1968 tiene muchos rostros y memorias juveniles por rescatar.

 

Pacarina del Sur se suma a los actos de recuperación de la memoria de los movimientos de la juventud: el centenario de la Reforma Universitaria (Córdoba, 1918) y el cincuentenario de sus procesos de crítica y resistencia en tiempos de la Guerra Fría en diversos escenarios continentales. 1968 tiene muchos rostros y memorias juveniles por rescatar.

 

Pacarina del Sur se suma a los actos de recuperación de la memoria de los movimientos de la juventud: el centenario de la Reforma Universitaria (Córdoba, 1918) y el cincuentenario de sus procesos de crítica y resistencia en tiempos de la Guerra Fría en diversos escenarios continentales. 1968 tiene muchos rostros y memorias juveniles por rescatar.

 
Pacarina del Sur
Pacarina del Sur
Pacarina del Sur

Antología crítica de mujeres en la prensa chilena del siglo XIX

Verónica Ramírez Errázuriz, Manuel Romo Sánchez y Carla Ulloa Inostroza
Santiago: Editorial Cuarto Propio, 2017

 

En la segunda mitad del siglo XIX, comenzó a emerger una nueva figura en el mundo intelectual de Chile: la mujer opinante, una mujer que se atrevió a publicar en la prensa firmando sus trabajos con su nombre, y en menor medida, utilizando seudónimos. Este fenómeno constituyó una anomalía para el sistema (manejado tradicionalmente por hombres) y para las mujeres decimonónicas. Chile fue uno de los últimos países latinoamericanos en tener un periódico escrito en su totalidad por mujeres y dedicado exclusivamente a ellas, en procura de su emancipación. Nos referimos a La Mujer, Periódico semanal: Historia, política, literatura, artes y localidad (Santiago 1877), cuya tardía aparición puede explicarse por la hegemonía patriarcal liberal-conservadora que predominó en Chile hasta inicios de la década en que fue publicado. Solo a  partir de estos años las mujeres comenzaron a pensar y a conversar sobre sus derechos.

Sin embargo, desde mucho antes de que existiera La Mujer (1877), varias se aventuraron a publicar en la prensa nacional dirigida por hombres, primero como excepciones y luego, desde que la burguesía liberal facilitó su incursión, como una red, lo que es fácilmente rastreable en los periódicos, como los que hemos incluido en esta selección. El proceso, no obstante, fue difícil y lento.

Nuestra antología involucra gran parte de la prensa chilena del siglo XIX desde 1842 a 1899, incorporando textos de mujeres de 20 medios (para lo cual revisamos 66 periódicos en total). Hemos seleccionado textos firmados no solo por intelectuales renombradas, sino también por colaboradoras jamás señaladas, muchas de ellas de provincias, cuyas biografías se desconocen. Hicimos un especial esfuerzo en develar esas vidas. No hacemos la distinción entre prensa femenina y masculina, porque nuestro interés fue indagar gran parte de lo que las mujeres publicaron, independiente de que lo hayan hecho en ediciones lideradas por hombres. De todos modos, nos detenemos en el análisis de los periódicos conducidos por mujeres, por ello hemos dedicado páginas en el Estudio Preliminar a una revisión del Eco de las señoras de Santiago (del cual argumentamos que fue escrito por hombres), la Revista de Valparaíso (primero en ser fundado y editado por una mujer), La Brisa de Chile (primero en ser dedicado expresamente a las mujeres) y La Mujer (primero en ser totalmente construido por mujeres); lectura que se complementa con un análisis de la temática principal de las autoras, es decir, el derecho a la educación de las mujeres.

Hemos comprobado, tal como lo hizo Francine Masiello hace 23 años cuando compiló la prensa femenina argentina decimonónica, que las mujeres debatieron sobre política, analizaron los aconteceres cotidianos e históricos, y en consecuencia, opinaron, propusieron, rechazaron y argumentaron. La prensa era un quehacer específicamente público, que constituía el único mecanismo para divulgar la opinión en la época.

La voz de las mujeres no es radicalmente otra en esta antología, es más bien una que a la par de los sucesos, hila mecanismos de solución a los problemas propios, acudiendo a diversas estrategias expresadas a lo largo de este libro. Notamos un momento de inflexión en la década de 1870, cuando las protagonistas ya no serán las poetas, como en décadas anteriores, sino ensayistas que están luchando por validar sus interpretaciones, por convertirse en autoras de ideas nuevas, defendiendo, sobre todo, que la mujer puede y debe tener los mismos derechos que los hombres.

La convicción de que la prensa influye en la opinión, guía, moldea y deforma, fue una de las preocupaciones centrales de las pioneras de la prensa chilena del siglo XIX. Lo que ellas escribieron sigue vigente y puede mostrarnos en perspectiva –después de 150 años- que nos queda mucho por avanzar en estos ámbitos. Una petición actual, como es la creación de una nueva ley de medios en Chile, por ejemplo, debe estar enraizada en una renovada perspectiva de la representación de las mujeres en la prensa y su visibilización en la historia de la misma.

Creemos que las circunstancias precarias del conocimiento sobre la producción de las intelectuales chilenas del siglo XIX (por la carencia de archivos especializados y de la disposición de fuentes históricas) puede ser sorteado con esta antología que reúne a un conjunto de escritoras-periodistas que no fueron profesionales ni tenían los modos del quehacer periodístico del siglo XX, sino más bien estaban cercanas al ensayo y la crónica reflexiva de los sucesos del momento.