Pacarina del Sur
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Pacarina del Sur

Espacio público abierto transfronterizo. Análisis comparativo del área correspondiente al territorio del Parque el Chamizal en(tre) Ciudad Juárez, Chihuahua–El Paso, Texas

Cross-border open public space. Comparative analysis of the area corresponding to the territory of El Chamizal Park in (tre) Ciudad Juárez, Chihuahua-El Paso, Texas

Espaço público aberto transfronteiriço. Análise comparativa da área correspondente ao território do Parque El Chamizal em (tre) Ciudad Juárez, Chihuahua-El Paso, Texas

Elian Coral Moreno Sánchez

Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, México

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Recibido: 23-09-2019
Aceptado: 21-10-2019

 

 

Introducción

En una cartografía, una frontera es la señal que determina el borde entre dos regiones o estados. Esta se traza con una línea imaginaria que une una serie de delimitadores con el objetivo de separar lo propio de lo opuesto. Se presenta como una mera distinción entre culturas, sin embargo, desde el punto de vista urbano, el espacio público abierto en la frontera que abarca los territorios de Ciudad Juárez, Chihuahua, México y la ciudad de El Paso, Texas, Estados Unidos ofrece un gran abanico de posibilidades, creando múltiples signos o rituales simbólicos que poseen una fuerza táctica y humana muy activa.

Ciudad Juárez–El Paso, son ciudades fronterizas que tienen características especiales complejas, que, aunque colindantes, la forma y elementos de sus estructuras urbanas son disimiles, ya que responden a un sinfín de factores que si bien tienden a estar influenciados por elementos internos y externos, dentro de su emplazamiento, condición que hace que estas urbes posean singularidades propias que resultan de su relación con el contexto inmediato en el que se ubican, pero también, a las condiciones socio-históricas que las han originado.

Su espacio público contiene diferentes connotaciones por ser este una construcción social con delimitación territorial en donde los ciudadanos se encuentran o se reencuentran, su complejidad radica en que se encuentra delineado por políticas internacionales, nacionales, estatales y locales, lo que condiciona aspectos de accesibilidad, función y uso, aunado a otro elemento que es el paso del tiempo, que va ocasionando fluctuaciones en su uso original.

En Ciudad Juárez el parque urbano de “El Chamizal” diseñado y formado durante la segunda mitad del siglo XX concuerda con el del crecimiento de vialidades y de la zona habitacional producto de la creciente migración fruto de la expansión de la industria maquiladora en la frontera norte lo que dio pie a que para el año 1979 se implementa por parte del Ayuntamiento de la ciudad y el Gobierno del Estado de Chihuahua el Plan de Desarrollo Urbano, documento que contabilizó y regulo por primera vez el espacio público abierto en Ciudad Juárez. Mientras que, en el Paso, Texas al parque “Chamizal National Memorial” se le confiere la función de equipamiento y recreación con visión inclusiva de la sociedad y sus respectivas necesidades, así también ahondando en preservar la flora endémica de la región.

Sin embargo, el territorio de el Chamizal tiene disimiles usos y su transformación en la frontera parece tener una constante desde su fundación en el lado norteamericano, mientras en el territorio mexicano tiene un estado permanente de cambio de uso y función en los espacios, que sí bien intenta una aproximación de inclusión, parece carecer aún de los derechos sociales (como es la seguridad y la accesibilidad) y servicios que requiere su propia población y que a continuación se abordan desde una perspectiva cronológica.  

 

Historicidad del Parque el Chamizal

En definitiva, hablar del Parque público federal El Chamizal es disertar sobre el único territorio que Estados Unidos devuelve parcialmente a México tras más de un siglo de querellas, espacio público notable que colinda entre fronteras, cuenta con mayor superficie en Ciudad Juárez, en opinión de Leticia Peña – ‘El espacio verde más importante de Ciudad Juárez es el Chamizal. Este parque tiene una historia’ (Salazar Mendoza, 2013, pág. 347). Tras la pérdida de múltiples territorios, a finales del siglo XIX y principios del XX el derecho llevó a México a someter tres casos al arbitraje internacional: El Fondo Piadoso de las Californias, la Isla de la Pasión o Clipperton y El Chamizal. De estos tres casos, solo en uno el laudo fue favorable.

En realidad, el área de El Chamizal que se devolvía era la que según el Tribunal de 1911 correspondía a México, y no todas las extensiones de terreno (246) hectáreas, el veredicto optó por una repartición, dividiendo el territorio en dos porciones. Es hasta la década de 1960 que las negociaciones para recuperar las 177 hectáreas faltantes de El Chamizal entraron en una fase activa, las negociaciones se hicieron pasibles entre los entonces presidentes Adolfo López Mateos (por parte de la República Mexicana) y John F. Kennedy (por parte de Estados Unidos de Norte América). Y es que uno de los episodios de la historia diplomática mexicana del siglo XX es el caso de El Chamizal. Por ende, hasta hoy en día, colindando en ambos países existe un área con el nombre de El Chamizal. Del lado estadounidense es el Chamizal National Memorial, que cuenta con 22 hectáreas mientras que del lado mexicano corresponde al parque El Chamizal. Ambos espacios, aunque separados por el establecido cauce del rio en 1963 y dos avenidas, una a cada lado del río. En el Chamizal National Memorial se encuentra un museo en que se cuenta la historia de la línea fronteriza. Esta área fue erigida también para conmemorar la resolución pacífica. En la parte mexicana el gobierno federal construyó el parque el Chamizal y estableció que los terrenos recuperados se dedicarían exclusivamente para fines recreativos (Imagen 1). Además, se construyó un canal revestido con concreto para albergar el cauce del río y evitar en lo sucesivo este tipo de conflictos (González de la Vara & Siller, 2006, pág. 114).

Esquema relativo a la ubicación de la zona conocida como El Chamizal
Imagen 1. Esquema relativo a la ubicación de la zona conocida como El Chamizal,
México–Estados Unidos de Norteamérica. Fuente: elaboración propia en base a Google Maps, 2019

Optándose por destinar en el espacio correspondiente a México la zona a parque público y conmemorativo se realizó un proyecto que comprendía un sistema vial desarrollado en sentido poniente–oriente, con tres avenidas principales: la de Malecón, que remata la traza urbana existente de Ciudad Juárez a la vez que le incorpora al propuesto sistema vial que lleva hasta la actualidad el nombre de Ribereña o Ribereño, paralelo al entonces nuevo cauce del Río Bravo; conectando también hacia la zona centro de poniente a oriente mediante la avenida Heroico Colegio Militar. Ambas vías se prolongan en un arco de oriente para conectar con la actual avenida Rafael Pérez Serna y hacia el sur con la carretera Panamericana. De sur a norte se localizó la Avenida de las Américas la cual conduce a la garita y puente internacional de Córdova - Américas. Prolongándose también la calle Costa Rica al norte para que cruzase el parque.

Desde julio de 1963 la Comisión Internacional de Límites y Aguas entregaron a las autoridades municipales los planos oficiales del área de El Chamizal como parte de las gestiones de recuperación de la zona. Pero será hasta 1967 que el presidente de México, Gustavo Díaz Ordaz ordenó los trabajos de urbanización del sitio. En 1968 se hace la entrega física de los terrenos.

De ello deviene el territorio del Chamizal fuera dispensado para la creación de un Parque Federal, él mismo empieza estar presente en el territorio municipal a partir del 25 de septiembre de 1964 cuando se reintegró a Ciudad Juárez la zona que estuvo en disputa entre México y Estados Unidos por un siglo, en una ceremonia que se llevó a efecto en el monumento conmemorativo que se levanta en el Corte de Córdova y desde ese día le quedó el nombre simbólico de Parque de ‘El Chamizal’ (Esparza Marín, 1987, págs. 11-13). El nombre proviene de una gramínea que abundaba en las tierras aledañas al curso del río que los lugareños nombraron chamizo. Con una superficie de 1’819,771.60 m² en territorio mexicano se localiza al norte de Ciudad Juárez bordeando la frontera de los cuales más de seis kilometros se encuentran compartiendo frontera con Estados Unidos de Norteamérica.

Fue para 1970 que tanto el municipio como la federación se dan a la tarea de la habilitación de la zona, destinándole como un parque urbano primigenio en su tipo en la ciudad. Comprometiéndose con la sociedad chihuahuense de Estudios Históricos y la sociedad misma en representación del ciudadano Rene Mascareñas a que el Parque El Chamizal se le destinaria únicamente los usos referentes al ámbito educativo cultural y deportivo (González de la Vara & Siller, 2006, pág. 111).

Se reforesto con aproximadamente 600,000 árboles de diversas especies tanto endémicas, pero mayormente inducidas, para lo cual se perforaron y equiparon seis nuevos pozos adjuntos a los siete existentes. Se estableció un vivero para permitir forestar a posteriori. La irrigación de las especies vegetales de la zona se dio mediante canales de agua rodada (acequias); posteriormente se dotó de riego por aspersión y goteo. En el proyecto original se incluían dos lagos, el diseño de un museo y parque arqueológico con reproducciones de piezas representativas de las culturas de la zona. Se destinaron áreas a unidades deportivas desarrolladas mayormente en la zona perteneciente al antiguo cauce del río, también tuvieron lugar sitios de esparcimiento familiar con bancas y mesas. Finalmente se localizó un área de exposiciones para uso ciudadano y para la misma se construyó una estación de bomberos (Barbosa de la Rosa & Cital Beltrán, 2012, págs. 20-21).

En breve tiempo el parque se convirtió en símbolo de la ciudad. ‘Es un sitio que seguramente sido visitado por todos los habitantes de la región es el lugar de paseo semanal para muchas familias- el jardín usado en dos días de fiesta- ya sé que hayamos tenido la intención de conservarlo o no, así ha sido’ (Salazar Mendoza, 2013, pág. 348).

Mientras que en el espacio ubicado en territorio estadounidense concerniente al tratado de El Chamizal (1963) se construyó una carretera a lo largo de la franja fronteriza aledaña a esta zona, una escuela preparatoria y se estableció el parque denominado Chamizal National Memorial, sirviendo a su vez como centro cultural mediante un museo y un parque que privilegia las especies vegetales endémicas de la región, pero con escasos visitantes (Brooks, 2019).

 

Evolución de El Chamizal en cuanto espacio urbano

De sus obras durante el pasado siglo XX, se destaca la localizada en la zona norte del parque el Chamizal conformada por un monumento que rememora la recuperación de ese territorio. Es una composición que intentó destacar el episodio histórico mediante la simplicidad de sus formas para identificar la importancia del lugar. Para otorgarle relevancia se emplearon elementos volumétricos, ‘formas rectangulares que circundan la tribuna para escuchar las voces de reconciliación de amistad entre ambas naciones’. El arquitecto Jorge Medellín describió el proyecto con las siguientes palabras–Monumento de majestuosa solidez con volúmenes contrastados por las diversas plataformas horizontales sobrepropuestas, dos torreones y el principal elemento vertical es la asta bandera. El elemento más alto, es la torre de la justicia reflejada en el espíritu diáfano y transparente de la ley, en foso circular lleno de agua que rodea el monumento. Se distingue también un balcón ceremonial, que, además, sirve para guardar el equipo de audio. Abajo se localizaba el control eléctrico y el de juego de aguas, así como los servicios sanitarios y un cubículo para guardar banderas (Salazar Mendoza, 2013, págs. 349-350).

El monumento y plaza conmemorativa estaban integrados con los jardines y arboledas, y en el proyecto original estaban incluidos los lagos y las zonas deportivas para el esparcimiento de los visitantes. La fuente fue diseñada con 30 juegos de agua iluminados por las noches. Contaba con un foso que el día de la inauguración estaba lleno con 3000 m³ de agua cristalina, elevados por un sistema de aspersores que proponían figuras de flor de lis.

Dan fe los historiadores urbanos que al entregar el área de El Chamizal el Municipio le pidió a cada familia juarense que plantase un árbol en el sitio, por ello la vegetación del Chamizal es sumamente variada, existiendo desde olmos, pinos, moros, tuhjas, nogales y cuánto árbol llevaron al sitio. A las familias también se les invito para que al plantar el árbol cuidasen también de él. Probablemente por eso el Chamizal empezó a ser un sitio altamente concurrido por las familias juarenses.

Para 1976 se inauguró el Museo de Arqueología como parte de las instalaciones del parque público de El Chamizal lugar dedicado a promover y difundir las culturas prehispánicas y las expresiones artísticas de la región. 

Así, el territorio de el Chamizal se convirtió en el espacio para ir a dar un paseo, andar en bicicleta o rentar un caballo para pasear, hacer carne asada y convivir con la familia. Por ende, pronto contó con mobiliario fijo compuesto por bancas, mesas, asadores, juegos infantiles y frontones.

Para la década de 1980 el monumento se encontraba deteriorado. El blanco del mármol con que estaban recubierto contaba con la insignia del grafiti. Los baños que se encontraban en esta obra fueron clausurados, de modo que la fosa ya sin agua fungió de baño público.

Situación que promovió que para 1989 el Ayuntamiento de la ciudad diseñara un plan para recuperar y mejorar la zona, el proyecto inicial consistía en reforestar el área, instalar una ciclopista que recorriera el parque, un campo de golf con nueve hoyos, tres zoológicos, restaurantes y una pista de patinaje de hielo, aunado a juegos ecológicos. Sin embargo, el proyecto quedo en el olvido por falta de recursos que imposibilitaron su instauración.

En las instalaciones anteriores a la sucesión de la zona a territorio se encontraba un edificio que fungía como escuela elemental cuando aún pertenecía a los Estados Unidos, el cual al pasar a formar parte de territorio mexicano se optó fuese para albergar la preparatoria nocturna. Posteriormente debido a que la Prepa del Parque (que estaba ubicada a un costado del parque Borunda) tuvo necesidad de crecimiento por su gran demanda ya que era considerada la mejor preparatoria de la ciudad; se decidió que sus nuevas instalaciones estarían conjuntas al edificio de la prepa nocturna, cambiando su nombre por el de Escuela preparatoria ‘El Chamizal’, u oficialmente: Escuela Preparatoria Federal por Cooperación de Educación Media Superior 2/3 “El Chamizal”.

Impulsada por póliticas municipales, se consideró que por su vasta extensión y sus cuerpos de agua el parque deberia albergar entonces diversas actividades relacionadas con la cultura, la educación y el deporte, con el paso de los años los terrenos de el Chamizal se fueron fraccionando, por ello en sus terrenos se localiza las instalaciones de la desaparecida ‘Prepa del Chamizal’ hoy  Colegio de Bachilleres ‘El Chamizal’, el Instituto de Ciencias Sociales y Administrativas (ICSA) de la UACJ, el Museo de Arqueología, la oficina de visitantes y convenciones de Ciudad Juárez y Centro de información turística, diversos estacionamientos, la Dirección de parques y jardines, la unidad deportiva, el centro acuático de Desarrollo Integral de la Familia (DIF),el parque del DIF, oficinas de la dirección de transporte público, las instalaciones de la Comisión Internacional de Límites y Aguas, el Poliforo Juan Gabriel, la alberca olímpica, campos de tiro y estadio pertenecientes a la UACJ, para 2005 el parque extremo, la mega bandera, y a partir del 2013 la mega escultura de la X dentro de un circuito cerrado denominado la Plaza de la Mexicanidad. Debido a ello es considerado el principal centro concentrador del equipamiento recreativo y cultural de la población (Sandoval, 1998).

En la década de los 1990 hasta mediados de la década del 2000 el Municipio estableció que en terrenos de la parte poniente del Chamizal se llevara a cabo cada verano la Feria Juárez, la cual tenía en su haber juegos mecánicos, discoteque, puestos de comida, artesanías y exposición ganadera. Desde entonces los terrenos de la Feria habían quedado sin función al trasladarse la misma a otro punto de la ciudad, con el tiempo también quedó sin demasía de uso el poliforo Juan Gabriel. En 2013 Coordinados por la paraestatal General de Calidad de Vida, Progreso y Desarrollo y el Gobierno Municipal se proyectó en dicho sitio el Centro Comunitario El Punto, el cual en una superficie de 6.2 hectáreas en su propuesta conjuga actividades religiosas, talleres musicales, artísticos, culturales y hospedaje. Trabajos que ya han iniciado puesto que, con motivo de la visita del jefe de Estado del Vaticano, su Santidad el Papa Francisco en febrero de 2016, el Municipio en conjunto con la diócesis acordaron la construcción de la explanada techada para la oficiación de misa que además fue punto de encuentro del Pontífice con migrantes. Desde entonces es utilizado cada domingo para celebrar culto.

Desde 1999 se instaura el evento anual denominado Arte en el Parque el cual se desarrolla el último sábado de cada mes de Abril a Septiembre en los jardines del Museo del Chamizal donde se desarrollan actividades gastronómicas, diversos talleres infantiles, música, teatro y danza lo que contribuye a la vida cultural y de esparcimiento de las familias juarenses  (2015).

Fraccionado por diversas actividades que si bien son de índole cultural, educativa, deportiva y científica han transformado a este espacio público en un espacio crecidamente privado, en ocasiones excluyente de lo cívico, aunado a un deterioro y perdida de vegetación, hacen que cada vez se limite más el uso social al Parque (Imagen 2). Así lo refiere Sergio Reséndiz Hernández:

A la fecha, la indiferencia mostrada por administraciones federales, estatales y municipales a casi cuatro décadas de reincorporamiento de El Chamizal, provocó que el territorio luzca distante a lo que se tenía contemplado, ya que nunca se trazó un diseño general o Plan Maestro para el área regresada a México, coincidieron varias fuentes consultadas al respecto” (2009).

Esquema relativo a la zonificación puntual en Parque El Chamizal, Cd. Juárez, Chihuahua
Imagen 2. Esquema relativo a la zonificación puntual en Parque El Chamizal, Cd. Juárez, Chihuahua. Fuente: elaboración propia, 2017

El espacio que queda del Parque denota vandalismo, así como descuido en las áreas. Expone Cinthya Ávila:

El mobiliario del parque El Chamizal envejece. De acuerdo con la Dirección de Parques y Jardines, bancas de concreto y asadores están en el sitio prácticamente desde que se fundó. La pintura carcomida y trozos faltantes en algunas bancas dan cuenta del paso del tiempo […] además del deterioro normal de los años, parte de la infraestructura sido vandalizada […]. El 90 por ciento de los asadores han sido desmantelados […]. También los bebederos tienen daños, pues algunos están quebrados o les faltan las llaves. Algunos visitantes que acudieron ayer comentaron que en tales circunstancias es como nos recibe el parque (2016).

 

Conscientes de su importancia y envergadura, El Parque El Chamizal se encuentra presente dentro del Plan Municipal de Desarrollo 2013-2016 de la Heroica Ciudad Juárez en el rubro de Infraestructura, equipamiento urbano y medio ambiente proponiendo mejorar la zona y rehabilitarla. Para 2019 se consolida el documento correspondiente al Plan Maestro del Parque El Chamizal por parte de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE) con miras a realizar un espacio sustentable (Olmos, 2019). Sin embargo, hasta la fecha no se han concretado las acciones correspondientes.

 

Uso y función

Pensar el Parque El Chamizal como espacio público tiene que ver al menos con dos cuestiones relacionadas entre sí, que se han estado presentes en el debate académico desde la segunda mitad del siglo XX. La primera cuestión es que el lugar histórico como referente de identidad urbana adquiere sentido sociocultural en el espacio público que lo exhibe como la zona privilegiada de encuentro, de relación y de actividad. Al reunir un conjunto de elementos emblemáticos que trazan puentes entre el sentido de continuidad singular y social, actúa como referente de identidad nacional y en la ciudad. La segunda cuestión es que el lugar histórico como espacio público juega un papel activo en la vida social local y de la ciudad, por ser el escenario urbano donde surgen formas organizativas, usos y apropiaciones sociales y simbólicas, que revelan la tensión entre expresiones múltiples, practicas socioculturales y formas diferenciadas de consumo impulsadas por distintos grupos sociales. Estas prácticas no están disociadas de luchas y disputas por el acceso a bienes públicos, por el uso y control del espacio urbano intrínseco al parque público federal. Expresan, además, formas diferentes e incluso opuestas de construcción ciudadana a través de las cuales se ponen en juego intereses y necesidades, se plantean demandas por la reivindicación de derechos, o por el reconocimiento de condiciones sociales, culturales, políticas y/o ambientales. Estas formas de ciudadanía que emergen problemáticamente con nuevas realidades urbanas han logrado influir en la reformulación del marco legal y de las políticas públicas.

Territorialmente esta zona ha tenido y mantiene una evidente importancia política, económica y cultural, características del nivel meta en el que se requiere una considerable capacidad estratégica que les facilita la tarea de asegurar la estabilidad del contexto macro económico para lograr “mejorar con rapidez la competitividad internacional de sus economías y crear con ese objeto condiciones sociales propicias (alentar el sector educativo entre otros sectores estratégicos)” (Cabrera Becerra & Pérez Mendoza, 2010, págs. 90-91).

En el contexto de ser el mayor parque urbano de la ciudad, ha conllevado a que desde su inauguración en el año 1970 el área le fue adjudicada en custodia a la Secretaria del Patrimonio Nacional, comprometidos el poder federal, estatal y municipal, así como la sociedad civil, se estableció que el destino del sitio estaría enfocado al ámbito educativo, cultural y deportivo, sin pautas estratégicas aun definidas la zona contó solamente con el resguardo documental de la Comisión Intersecretarial que se creó para darle seguimiento al desarrollo del Chamizal pero solo detalló la creación de los puentes internacionales y el monumento conmemorativo a la entrega de los terrenos de el Chamizal, respecto al parque no se generó ningún diseño general para el total del territorio. Por su vasta extensión, cuerpos de agua, vegetación, ubicación e impronta histórica en breve tiempo se convirtió en símbolo de la ciudad. “Es un sitio que seguramente sido visitado por todos los habitantes de la región es el lugar de paseo semanal para muchas familias- el jardín usado en los días de fiesta- ya sea que hayamos tenido la intención de conservarlo o no, así ha sido” (Salazar Mendoza, 2013, pág. 348).

Por ende, el sitio ha sustentado la vivencia natural que engendra una innegable vivencia social, como lo refrenda Lizardo Álvaro Góngora Villabona, el paisaje, en este caso el contenido en el Parque Público Federal El Chamizal proyecta lo urbano hacia una unidad cósmica en la cual todos los elementos de la existencia social y natural remiten los unos a los otros, repercuten unos en otros. La emoción y el goce del paisaje influyen en la estructuración social concreta. La comprensión del paisaje es básica para la comprensión de la cultura de las sociedades posmodernas, porque la cultura se apoya en dimensiones naturales, imaginativas, orgánicas. La coincidencia entre naturaleza y cultura acentúa el carácter barroco de la posmodernidad: el mundo social donde la cultura se naturaliza con el fin de culturizar a la naturaleza. Ambición constante que renace siempre del encuentro de opuestos. Empero la condición relacional o proxémica del ser humano hace de su vida urbana una trama comunitaria que incluye tanto relaciones con el otro como las relaciones con el territorio. Parque El Chamizal, por su dimensión semiótica, permite comprender las múltiples relaciones entre los diferentes grupos sociales y la manera como éstos se insertan o se marginan entre sí en el seno de la comunidad urbana (Silva, 2012).

Fe de ello se verifica cronológicamente al prestar atención a que ha sido fraccionado por diversas actividades que si bien son de índole cultural, educativa, deportiva y científica han transformado a este espacio público en un espacio crecidamente privado (Imagen 3,4, 5), en ocasiones excluyente de lo cívico, aunado a un deterioro y perdida de vegetación, hacen que cada vez se límite más el uso social en el espacio abierto.[1] Sergio Reséndiz Hernández explica:

A la fecha, la indiferencia mostrada por administraciones federales, estatales y municipales a casi cuatro décadas de reincorporamiento de “El Chamizal”, provocó que el territorio luzca distante a lo que se tenía contemplado, ya que nunca se trazó un diseño general o Plan Maestro para el área regresada a México (2009).

 

En lo referente a Chamizal National Memorial lo visible es que, desde su instauración, este espacio estuvo dispuesto para ser un como menciona Brooks “emblema de sitio de la exaltación a la amistad entre EE.UU. y México resurgida en la década de 1960” (2019), pero con pocas miras a convertirse en un enlace social transcultural fronterizo, en sí es un espacio de transición entre una frontera y otra, un borde que señala y hace plausible la división de dos naciones.


Imagen 3. www.periodicoenfoque.com.mx


Imagen 4. https://static.wixstatic.com


Imagen 5. www.puentelibre.mx

 

Conclusiones

Es perceptible que en la memoria colectiva El Chamizal esté es un espacio de grandes potencialidades el cual el paso del tiempo ha sido utilizado según las necesidades de las instituciones públicas, pero ha carecido de un proyecto envolvente, así como continuo que considere el sentir, pensar y hacer de los fronterizos.

Pensar el Parque El Chamizal como espacio público tiene que ver al menos con dos cuestiones relacionadas entre sí, que se han estado presentes en el debate académico desde finales del siglo XIX. La primera cuestión es que el lugar histórico como referente de identidad urbana adquiere sentido sociocultural en el espacio público que en el lado mexicano lo exhibe como la zona privilegiada de encuentro, de relación y de actividad mientras en el espacio norteamericano es un espacio de memoria sin fines de uso afectivo sociales o recreativos. Pero que al reunir un conjunto de elementos emblemáticos que trazan puentes entre el sentido de continuidad singular y social, actúa como referente de identidad nacional y en la ciudad. La segunda cuestión es que el lugar histórico como espacio público juega un papel activo en la vida social local y de la ciudad, por ser el escenario urbano donde surgen formas organizativas, usos y apropiaciones sociales y simbólicas, que revelan la tensión entre expresiones múltiples, practicas socioculturales y formas diferenciadas de consumo impulsadas por distintos grupos sociales. Estas prácticas no están disociadas de luchas y disputas por el acceso a bienes públicos, por el uso y control del espacio urbano intrínseco al parque público federal. Expresan, además, formas diferentes e incluso opuestas de construcción ciudadana a través de las cuales se ponen en juego intereses y necesidades, se plantean demandas por la reivindicación de derechos, o por el reconocimiento de condiciones sociales, culturales, políticas y/o ambientales. Estas formas de ciudadanía que emergen problemáticamente con nuevas realidades urbanas han logrado influir en la reformulación del marco legal y de las políticas públicas.

 

Notas:

[1] De acuerdo con archivos periodísticos de 1989, el otrora administrador del proyecto de “El Chamizal”, Marte Corona Chávez, declaró que existía un plan para reforestar el parque, instalar una ciclopista, un campo de golf con nueve hoyos, tres zoológicos, restaurantes y una pista de patinaje de hielo, además de juegos ecológicos; anteproyecto que solo quedo documentado.

 

Referencias bibliográficas:

  • Ávila, C. (9 de abril de 2016). 'Envejece' El Chamizal. El diario de Juárez. Obtenido de http://diario.mx/Local/2016-04-09_baab9e77/envejece-el-chamizal/?fbclid=IwAR1kspZyOe_mljgIWCZJ1vQsiA0Vvd3b_x4eS_WNbturDCW6yPDP2F-85Yc
  • Barbosa de la Rosa, A., & Cital Beltrán, P. (2012). El oficio de Arquitecto en Ciudad Juárez. Breve semblanza de los actores y sus obras durante el siglo XX (aia 1952-2012). Ciudad Juárez: Asociación de Ingenieros y Arquitectos.
  • Brooks, D. (18 de febrero de 2019). El Chamizal: la fascinante historia del único territorio que Estados Unidos le devolvió a México tras más de un siglo de disputas. BBC News Mundo. Obtenido de BBC News Mundo: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-47274457
  • Cabrera Becerra, V., & Pérez Mendoza, S. (2010). Bases Teóricas y Metodológicas. Observatorio de competitividad. Puebla: Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
  • Esparza Marín, I. (1987). El Chamizal ayer... el Chamizal hoy... [folleto]. Ciudad Juárez: Gobierno Municipal de Ciudad Juárez.
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  • Olmos, J. (19 de abril de 2019). Le pagaron 4 mdp y proyecto está frenado. El Diario.mx. Obtenido de https://diario.mx/juarez/le-pagaron-4-mdp-y-proyecto-esta-frenado-20190418-1504597/
  • Reséndiz Hernández, S. (22 de abril de 2009). El Chamizal, Orgullo Nacional en Abandono en Ciudad Juárez. Obtenido de https://erickfalcon.wordpress.com/about/el-chamizal-orgullo-nacional-en-abandono-en-ciudad-juarez/
  • Salazar Mendoza, M. (2013). Espejos y realidades de Ciudad Juárez. Ciudad Juárez: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
  • Sandoval, A. (1998). Tesis para la Conformación de una plaza de la cultura para el Parque Borunda. Juárez: UACJ.
  • Silva, A. (2012). Los imaginarios como hecho estético. En N. Pardo Abril, & H. Rosales Cueva (Edits.), Semióticas urbanas: espacios simbólicos (págs. 9-19). Buenos Aires: La Crujía. Obtenido de http://www.designisfels.net/revista/semioticas-urbanas
  • WordPress.com. (15 de abril de 2015). WordPress.com. Obtenido de WordPress.com: https://unargentinoenjuarez.wordpress.com/2013/04/25/la-curiosa-historia-del-parque-el-chamizal/

 

Cómo citar este artículo:

MORENO SÁNCHEZ, Elian Coral, (2020) “Espacio público abierto transfronterizo. Análisis comparativo del área correspondiente al territorio del Parque el Chamizal en(tre) Ciudad Juárez, Chihuahua–El Paso, Texas”, Pacarina del Sur [En línea], año 11, núm. 42, enero-marzo, 2020. ISSN: 2007-2309.

Consultado el Jueves, 2 de Abril de 2020.

Disponible en Internet: www.pacarinadelsur.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1833&catid=3

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